Cuando llega la primavera no solo disfrutamos de días más largos y buen clima, también aparece la temporada de alergias: estornudos, congestión y picor en los ojos, causados por el polen de las plantas.
Pero no solo las personas sufren sus efectos. Nuestros perros también pueden verse afectados, aunque sus síntomas suelen ser cutáneos, formando parte de lo que se conoce como dermatitis atópica canina. En estos casos, el sistema inmunitario del perro detecta el polen como un alérgeno y reacciona de forma exagerada, causando picor e irritación.
Conocer cómo les afecta la alergia al polen es clave para poder aliviar los síntomas en nuestros compañeros caninos durante la primavera.
¿Tu perro reacciona al polen? Así afecta su piel
El polen es una sustancia microscópica que producen los árboles y las flores durante su proceso reproductivo, desde la primavera hasta principios del verano. Se dispersa en grandes cantidades por el viento, llegando tanto a las personas como a los animales.
Cuando nuestros perros pasean, se tumban en el césped o incluso inhalan polen, pueden reaccionar de forma exagerada si son sensibles a él. Para ellos, el polen actúa como un alérgeno que su sistema inmune considera “a atacar”, provocando principalmente signos clínicos en la piel, a diferencia de las personas, que suelen experimentar síntomas respiratorios.
No todos los perros son alérgicos al polen; influyen factores como la predisposición genética y la sensibilidad de la piel. En los que sí tienen alergia, el contacto con el polen desencadena una respuesta exagerada del sistema inmunitario frente a una sustancia inofensiva, liberando histamina y causando inflamación, irritación y picor.
Estos son los síntomas comunes de la alergia al polen en perros
A diferencia de las personas, nuestros perros no suelen presentar síntomas respiratorios como congestión o estornudos tras el contacto con el polen. En su lugar, desarrollan signos cutáneos debido a la liberación de histamina, que ocurre cuando su sistema inmune reacciona de forma exagerada al polen, considerándolo un alérgeno. Esto sucede especialmente cuando el polen se deposita en el pelaje y entra en contacto con la piel, sobre todo en el abdomen, las patas y las orejas.
Los síntomas de la alergia al polen en perros suelen aparecer en la misma época del año en la que el polen está presente: desde la primavera hasta principios del verano. Los más característicos son:
- Prurito o picor intenso, haciendo que nuestros perros se rasquen, laman o muerdan de forma constante, lo que empeora la situación.
- Enrojecimiento e irritación cutánea en zonas como el abdomen, patas, hocico y orejas.
- Otitis recurrentes con sacudidas, mal olor y secreciones.
- Alopecia o pérdida de pelo como consecuencia de la agresión en las zonas donde les pica y los perros se rascan.
Es importante tratar la dermatitis que causa esta alergia estacional en nuestros perros pues el rascado frecuente que produce la alergia puede provocar heridas y lesiones además de predisponer a las infecciones secundarias.
Tratamientos efectivos para la alergia al polen en perros
No existe un tratamiento que acabe con la alergia al polen en nuestros perros, pues se trata de algo inmunitario propio del organismo del animal, pero sí existen medicamentos que pueden mejorar mucho su calidad de vida.
El tratamiento de la alergia al polen en perros puede incluir varias opciones. Entre ellas, se utilizan antihistamínicos para controlar la inflamación y el picor, y corticoides en los casos más severos.
En los últimos años, también se ha empezado a emplear un medicamento llamado Apoquel, muy eficaz frente a la dermatitis atópica en perros. Su mecanismo actúa como inhibidor selectivo de las enzimas Janus quinasa (JAK), bloqueando las citoquinas proinflamatorias y aquellas relacionadas con la respuesta alérgica y la sensación de picor. Apoquel tiene un efecto rápido, mejora notablemente los síntomas y la calidad de vida de los perros, y representa una alternativa segura frente a fármacos tradicionales como los corticoides, que suelen tener más efectos secundarios.
Otra opción es la inmunoterapia, que consiste en exponer al perro a pequeñas cantidades del alérgeno para que su sistema inmune se acostumbre poco a poco. Se trata de un tratamiento a largo plazo, pero eficaz para ayudar a que el perro tolere mejor el polen y reducir los episodios de alergia.
Cómo cuidar la piel de tu perro durante la temporada de polen
La alergia al polen no se puede prevenir como tal, pero sí es posible estar preparados y aplicar una serie de medidas para reducir la exposición al mismo.
Por ejemplo, los baños regulares con champús especiales pueden ayudar a eliminar el polen de la piel y reducir la inflamación.
El uso de suplementos de ácidos grasos omega-3 y omega-6 contribuye a mantener la salud de la piel y fortalecer su función de barrera protectora.
Otras medidas como limpiar las patas tras los paseos, evitar zonas con mucha vegetación y, en algunos casos, recurrir a la inmunoterapia, ayudan a reducir el contacto con el alérgeno y la dermatitis. Sin embargo, en la mayoría de los casos, estas estrategias suelen complementarse con terapia farmacológica para un control más eficaz de los síntomas.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
Si deseas leer más artículos parecidos a Alergia al polen en perros: cómo identificar los síntomas, cuidar su piel y aliviar el picor durante la primavera, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Problemas de la piel.