Alex Elvira, adiestrador canino: “El pitbull es uno de los perros más fáciles de adiestrar, aunque mucha gente piense lo contrario”

Alex Elvira, adiestrador canino: “El pitbull es uno de los perros más fáciles de adiestrar, aunque mucha gente piense lo contrario”

Elegir un perro no debería depender únicamente del aspecto o el tamaño que se asocie a una determinada raza. A la hora de educarlo, entran en juego factores fundamentales como su capacidad de aprendizaje, su motivación y su predisposición a trabajar.

Existe un mito con algunas razas cuya fama no corresponde con la realidad. Una de ellas es el pitbull. Frente a la imagen de un perro difícil de manejar que todavía existe alrededor de esta raza, Alex Elvira, adiestrador canino, destaca en uno de sus vídeos la predisposición que tiene esta raza para el adiestramiento: “Puedes trabajarlos con comida, con motivadores, con lo que te dé la gana”. El experto coloca al pitbull como la raza más sencilla de adiestrar en un top 10 en el que también hay otras razas consideradas tradicionalmente como más inteligentes.

El pitbull arrastra una fama injusta cuando tiene una enorme facilidad para trabajar

La elección del pitbull puede sorprender a muchas personas. Popularmente aún arrastra una imagen relacionada con determinados problemas de comportamiento y su agresividad.

Sin embargo, Elvira pone el foco en una característica diferente: su enorme predisposición para trabajar. El adiestrador explica que una de las grandes ventajas de estos perros es que responden a diferentes tipos de motivación durante las sesiones. “El interés no está solamente en que el perro sea capaz de aprender una orden, sino en que el profesional pueda encontrar diferentes vías para conseguir que participe en el ejercicio y en eso el pitbull es perfecto”.

Esta distinción es importante porque hay que distinguir entre facilidad para adiestrar e inteligencia. Un perro puede tener una gran capacidad para resolver determinados problemas y, al mismo tiempo, no ser sencillo de manejar si carece de motivación o si el tutor no sabe canalizar correctamente su comportamiento.

La investigación científica también ha encontrado patrones comunes en determinadas razas relacionados con la adiestrabilidad. Un reciente estudio observó que existen diferencias claras en características como la capacidad de entrenamiento, aunque los investigadores también advierten de que el comportamiento depende de múltiples factores y de que existen importantes diferencias entre individuos de una misma raza.

El border collie es muy inteligente, pero necesita aprender a gestionar el mundo que le rodea

El segundo puesto de la clasificación corresponde al border collie, una raza que sí suele aparecer entre las primeras cuando se habla de capacidad de aprendizaje.

Elvira lo define como “el más listo de la clase”, una descripción que resume su enorme facilidad para aprender. Precisamente esa capacidad puede convertirse en un arma de doble filo si no se acompaña de una educación adecuada desde cachorro.

El adiestrador considera especialmente importante trabajar su exposición a diferentes estímulos. La ciudad, los vehículos, las personas, otros animales o los objetos en movimiento forman parte de situaciones que el perro tendrá que aprender a gestionar y más en razas activas que están históricamente ligadas al pastoreo como es el border collie

Porque un perro inteligente no deja de necesitar una correcta socialización. De hecho, cuanto mayor sea su capacidad para aprender, más importante puede resultar ofrecerle desde pequeño experiencias adecuadas y enseñarle qué comportamientos son apropiados en cada situación.

Los perros más capaces como el pastor alemán no siempre son los más fáciles de enseñar

El tercer puesto es para el pastor belga malinois, otra raza conocida por sus extraordinarias capacidades para el trabajo, al que Elvira cataloga como “el ferrari de los perros

La comparación tiene un motivo. El malinois puede ofrecer un rendimiento extraordinario cuando está bien trabajado, pero sus características también hacen que no sea necesariamente una buena elección para cualquier persona.

Es un perro que necesita mucha actividad física y mental, pero también una gestión adecuada de su intensidad. Una educación incorrecta o una falta de experiencia pueden favorecer problemas de control y reactividad. Por eso, Elvira recomienda prácticamente reservarlo para personas con conocimientos avanzados como cuidadores.

El cuarto lugar corresponde al pastor alemán, al que el adiestrador define como “una máquina”. Una vez más, detrás de la buena capacidad de aprendizaje existe una responsabilidad importante para quien convive con el animal.

El american staffordshire, quinto en la lista, comparte algunas de estas características. “Lo mejor que tiene es su disposición para trabajar, aunque es especialmente importante enseñarle autocontrol desde las primeras etapas debido a su fuerza física”, añade Elvira.

En todos estos casos aparece una idea común: tener capacidad para aprender no significa que el perro se vaya a educar solo. La habilidad del tutor para establecer pautas claras y mantener una enseñanza coherente resulta fundamental. Hay que tener en cuenta también que muchas veces los perros aprenden más de los gestos que de las palabras.

Los últimos puestos del ranking muestran que no todo depende de la raza

El golden retriever ocupa el sexto puesto. “Su carácter agradable facilita el trabajo, aunque no conviene someterlo a una exigencia excesiva, ya que podría terminar generando ansiedad”, explica el adiestrador.

El séptimo puesto es para el caniche, una raza que a pesar de lo que algunos pueden creer, se considera de una inteligencia altísima. En este caso, el problema está en la tendencia de algunas personas a humanizar demasiado al animal y a no establecer normas suficientemente claras.

El labrador retriever aparece en octava posición gracias a su inteligencia y predisposición para aprender. Su principal advertencia es mucho más cotidiana: controlar los premios para evitar que el perro gane demasiado peso. También hay que vigilar su conocida afición por el agua, los charcos y todo aquello que pueda convertir un paseo en una oportunidad para terminar empapado.

El dóberman ocupa el noveno lugar. Elvira destaca su inteligencia y su capacidad para el trabajo, pero insiste en que necesita límites desde el principio.

El último perro que aparece en el top 10 es el bóxer. Según Elvira, es el que puede presentar más dificultades dentro de su selección, especialmente por su potencia física y por la tendencia de algunos cuidadores a no establecer unas pautas claras durante su educación.

La clasificación deja, en definitiva, una conclusión más interesante que un simple ranking de razas. No existe un perro que venga de serie perfectamente adiestrado. La genética puede favorecer determinados comportamientos y predisposiciones, pero otros factores la socialización o la forma de enseñar tienen una enorme importancia.

El caso concreto del pitbull es paradigmático porque a pesar de ser un animal muy estigmatizado es especialmente agradecido es su predisposición para trabajar y su capacidad para responder a diferentes formas de motivación. Una característica que le coloca como el más fácil de adiestrar en términos generales a pesar de lo que su reputación pueda llevar a pensar.

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