Antes de darle plátano a tu perro, conviene saber por qué no siempre es bueno: “El grado de maduración marca la diferencia”

Antes de darle plátano a tu perro, conviene saber por qué no siempre es bueno: “El grado de maduración marca la diferencia”

Los plátanos son una fruta muy popular en la cesta de la compra de cualquier hogar. Precisamente al ser una fruta, un alimento considerado saludable y situado en la base de la pirámide alimenticia, es fácil que los cuidadores piensen que también es sano y recomendable para los perros.

A la hora de compartir comida con ellos, no es raro que se eche mano del frutero y de los plátanos. Pero los perros no son como las personas y el plátano, aunque seguro para ellos, no siempre es la fruta más recomendable para un perro.

No es lo mismo un plátano verde que uno maduro: esta es la diferencia que importa para los perros

El plátano es una fruta de origen tropical que destaca por la elevada cantidad de hidratos de carbono que contiene, aproximadamente el 20 % de su peso. Pero en estos hidratos de carbono hay diferencias según el punto de maduración del plátano.

Así, el hidrato de carbono mayoritario es el almidón cuando el plátano no está maduro, es decir, tiene todavía la piel verde. Pero, con el proceso de maduración, el almidón se va convirtiendo en azúcares sencillos, como la sacarosa, la glucosa y la fructosa. En estos momentos, la monda del plátano se ve amarilla e irá estropeándose, madurando más, progresivamente.

Esta información es importante porque el almidón del plátano inmaduro lo hace un alimento de difícil digestión, que puede causar flatulencias y distintas molestias gastrointestinales, mientras que los azúcares de los plátanos maduros pueden resultar poco recomendables para algunos perros, por ejemplo, aquellos que padecen diabetes o problemas de peso, tanto sobrepeso como obesidad o, simplemente, tienen tendencia a engordar.

Por estos motivos, es más aconsejable consumir el plátano maduro, no pasado, y, en casos como los que hemos señalado, en cantidades moderadas y, mejor, si están pautadas por el veterinario. Incluso puede ser más adecuado prescindir por completo del plátano y sustituirlo por otros alimentos más apropiados a las circunstancias de estos animales. No es obligatorio que los perros consuman plátanos. No es un ingrediente esencial para ellos.

En qué casos el plátano puede ser un buen alimento para los perros

Hemos visto que, por sus características nutricionales, el plátano puede ser un alimento poco recomendable para algunos perros. En cambio, los demás sí podrán aprovecharse de sus propiedades nutricionales. Además, es una fruta que les suele gustar.

Por ejemplo, el plátano es un alimento rico en fibra, lo que puede ser beneficioso para perros con alteraciones en el tránsito intestinal. Por otra parte, es fuente de minerales, como el potasio, el magnesio y el fósforo, y de vitaminas, como la A, la C y la B6. Estos nutrientes son fundamentales para el desarrollo de distintas funciones en el organismo del animal, pero siempre que se consuman en las cantidades justas.

Aunque pueda comerlo, el plátano nunca debe convertirse en un alimento habitual

A los perros que pueden comer plátano se les puede ofrecer, pero controlando las cantidades. Hay que saber que el ingrediente principal del menú canino es la proteína de origen animal, que puede proceder tanto de la carne como del pescado.

El plátano, como cualquier otra fruta o verdura, puede incluirse, pero siempre en pequeñas cantidades, más bien a modo de premio ocasional. Un exceso de plátano, además de problemas digestivos o de sobrepeso, podría sustituir el consumo de nutrientes que sí son fundamentales para los perros, ocasionando carencias.

Por esta razón, hay que hacer un consumo controlado y, realmente, no pasa nada si el perro no quiere esta fruta. Puede prescindir de ella perfectamente. Además, aunque sea un alimento seguro, es posible que a algunos ejemplares no les siente bien. Para evitar problemas la recomendación es dar un pequeño trozo y esperar, antes de volver a ofrecer más, a ver si le produce algún efecto negativo. Algunos perros podrían tener alergia al plátano, intolerancia o, simplemente, es posible que no les caiga bien en el estómago.

Por otra parte, aunque parezca una obviedad, hay que ofrecerle al perro el plátano pelado (algunos se lo podrían comer entero). La monda puede causar molestias a nivel digestivo. Además, el tamaño de los trozos debe ir en consonancia con el del perro para evitar atragantamientos. El plátano también se puede incluir como ingrediente de galletas, batidos o helados para perros hechos en casa. Puede conseguirse un helado facilísimo tan solo cortando el plátano en trozos, congelándolo y triturándolo después.

En conclusión, un perro sano y en su peso podría consumir plátano de vez en cuando, a modo de premio, si es que le gusta. No es un ingrediente imprescindible en su dieta, pero se le pueden dar, de forma ocasional, trozos de plátano pelado y maduro o incluirlo como ingrediente en premios caseros o helados para perros.

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Bibliografía
  • Fundación Española de la Nutrición (FEN): Plátano. Disponible en https://www.fen.org.es/mercadoalimentosfen/pdfs/platano.pdf