Cuidado si dejas a tu perro o gato en la terraza con calor: la Ley de Bienestar Animal contempla multas de hasta 200.000 euros

Cuidado si dejas a tu perro o gato en la terraza con calor: la Ley de Bienestar Animal contempla multas de hasta 200.000 euros

Con la llegada de las altas temperaturas, veterinarios y autoridades recuerdan que dejar a perros y gatos durante horas en terrazas, balcones o patios puede tener consecuencias muy graves. Además del riesgo de golpes de calor y otros problemas de salud, la Ley de Bienestar Animal contempla duras sanciones.

Cada verano se repiten escenas similares en muchas ciudades españolas. Un perro permanece durante horas en una terraza expuesta al sol. Un gato pasa buena parte del día en un balcón sin zonas adecuadas de sombra. En ocasiones los propietarios creen que basta con dejar un recipiente con agua para garantizar el bienestar del animal. Pero hay que tener mucho cuidado, porque tanto veterinarios como administraciones públicas advierten de que esta práctica puede convertirse en un problema grave cuando las temperaturas se disparan.

Los perros y gatos son especialmente vulnerables a los episodios de calor extremo. En determinadas circunstancias, unas pocas horas de exposición pueden ser suficientes para desencadenar una emergencia veterinaria.

El Consejo General de Colegios Veterinarios de España remarca que el golpe de calor constituye una de las urgencias más frecuentes durante los meses estivales y puede provocar daños neurológicos, insuficiencia orgánica e incluso la muerte si no se actúa rápidamente.

La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece que los responsables deben garantizar condiciones compatibles con la salud y el bienestar de sus animales.

Aunque la norma es conocida sobre todo por prohibir mantener de forma permanente perros y gatos en terrazas, balcones, azoteas, patios o espacios similares, el espíritu de la ley va más allá: su objetivo es evitar situaciones que comprometan la seguridad, la salud física o el bienestar emocional de los animales.

No es lo mismo salir a la terraza que vivir en ella: el matiz legal que afecta a perros y gatos

El cambio de enfoque es importante. La Ley 7/2023 parte de la consideración de los animales como seres sintientes y establece que sus responsables deben garantizar condiciones compatibles con su bienestar físico y emocional. Entre las obligaciones figura mantener a los animales integrados en el núcleo familiar siempre que sea posible y proporcionarles un alojamiento adecuado cuando las características de la especie requieran otro tipo de instalaciones.

La norma distingue entre una estancia puntual y una permanencia habitual. En otras palabras, un perro puede disfrutar de un jardín o una terraza bajo supervisión y con acceso a la vivienda. Lo que no puede ocurrir es que ese espacio se convierta en su lugar de vida permanente. Lo mismo sucede con los gatos que permanecen durante largos periodos en patios, balcones o azoteas sin acceso adecuado al interior de la vivienda.

La razón de esta prohibición no es únicamente evitar accidentes. El legislador considera que el bienestar animal incluye aspectos físicos, sociales y emocionales. Los animales que permanecen aislados durante largos periodos pueden sufrir estrés, ansiedad, problemas de comportamiento e incluso patologías derivadas de la exposición continuada a condiciones ambientales adversas.

Ni con agua suficiente: por qué una terraza puede ser peligrosa para perros y gatos en verano

Los perros regulan su temperatura corporal principalmente mediante el jadeo. A diferencia de las personas, apenas sudan y tienen una capacidad limitada para disipar el exceso de calor. Los gatos son algo más eficientes en este aspecto, pero también pueden sufrir hipertermia cuando la temperatura ambiental es elevada.

Los veterinarios explican que los golpes de calor pueden desarrollarse rápidamente cuando los animales permanecen en espacios mal ventilados o expuestos a radiación solar directa.

Uno de los problemas de terrazas y balcones es que las superficies acumulan calor durante horas. Baldosas, cemento, ladrillo o metal pueden alcanzar temperaturas muy superiores a las registradas por los termómetros. Incluso cuando existe una zona de sombra por la mañana, esta puede desaparecer completamente durante las horas centrales del día.

La organización británica PDSA advierte además de que el acceso permanente a agua no elimina el riesgo de golpe de calor cuando el ambiente es excesivamente cálido.

Multas de hasta 200.000 euros por poner en riesgo a perros y gatos durante episodios de calor

Uno de los errores más habituales consiste en pensar que la normativa solo actúa cuando un perro o un gato reside permanentemente en una terraza o un patio.

Los expertos en bienestar animal recuerdan que una situación puntual también puede derivar en responsabilidades si pone en peligro al animal. La ley obliga a proteger a los animales frente a condiciones ambientales incompatibles con su bienestar y contempla sanciones cuando existe negligencia o desatención.

Las multas previstas por la Ley de Bienestar Animal oscilan entre los 500 y los 200.000 euros dependiendo de la gravedad de los hechos y de las consecuencias para el animal. El régimen sancionador completo figura en el BOE.

Si un animal sufre lesiones graves o fallece como consecuencia de una exposición prolongada al calor, la situación puede adquirir además relevancia penal. Conviene saberlo para evitar problemas legales.

Sombra, ventilación y acceso a casa: lo que necesita tu mascota para evitar un golpe de calor

Los veterinarios recomiendan que perros y gatos dispongan siempre de acceso a zonas frescas del interior de la vivienda durante los episodios de altas temperaturas.

La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA) aconseja evitar que los animales permanezcan en balcones o terrazas durante las horas centrales del día y recomienda garantizar sombra permanente, ventilación adecuada y supervisión continua.

También es importante adaptar los paseos a las primeras horas de la mañana o a última hora de la tarde, comprobar la temperatura del suelo antes de salir y vigilar cualquier signo compatible con golpe de calor: jadeo excesivo, debilidad, desorientación, vómitos o dificultad respiratoria.

Lo que la normativa busca es evitar situaciones de sufrimiento que todavía siguen produciéndose cada verano. Una terraza o un patio pueden formar parte de la vida cotidiana de un perro o un gato, pero nunca deben convertirse en un lugar donde permanezcan aislados durante horas cuando las condiciones ambientales ponen en riesgo su salud.

Más allá de las posibles multas, el verdadero problema es que unos pocos grados de más pueden convertir un espacio aparentemente seguro en una trampa potencialmente mortal para el animal.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cuidado si dejas a tu perro o gato en la terraza con calor: la Ley de Bienestar Animal contempla multas de hasta 200.000 euros, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cuidados básicos.