Los gatos tienen una persona favorita dentro del núcleo familiar, y no siempre es la que más se desvive por ellos. Así lo explica Emiliano Linardi, experto en comportamiento felino, que asegura en un vídeo publicado en sus redes sociales que estos animales suelen elegir a “quien respeta sus límites y le transmite seguridad”. Según el especialista, no se dejan guiar por quien les da más comida ni por quien más los coge en brazos, de ahí que a veces ignoren al que más se esfuerza por llamar su atención y busquen a otra persona que parece no hacerles tanto caso.
El experto defiende que el cariño de un gato no se gana a base de insistencia, sino de confianza. Y esta idea no es exclusiva de Linardi, otros veterinarios y especialistas en comportamiento felino, como Manuel Manzano y Pilar Guerrero, también la sostienen: al gato le atrae quien mantiene una distancia de respeto y transmite calma, y le incomoda quien está encima de él constantemente.
Insistir demasiado puede alejar al gato en lugar de acercarlo
Esta es uno de los puntos que comparte Linardi que más puede sorprender a quien convive con un gato: la comida y los mimos no son una vía directa hacia su corazón. El experto en comportamiento felino lo resume así: no suelen elegir “al que más comida le da ni al que lo quiere alzar todo el día”. La explicación está en cómo entiende el gato las relaciones. Para él, un vínculo no es un intercambio de favores, sino una cuestión de seguridad, confianza y protección: se acerca a quien sabe que va a respetar su espacio.
Por eso quien más se desvive suele toparse con el efecto contrario: “El gato ignora al que más se esfuerza para llamar su atención y busca a otra persona de la casa que pareciera que ni siquiera lo tiene en cuenta”, explica Linardi. Por ende, perseguirlo por la casa, cogerlo en brazos cuando no quiere, darle besos continuamente o llamarlo una y otra vez le estresa, y un animal que necesita decidir cuándo y cómo acercarse tiende a rechazar esa insistencia. En contraposición, la persona que parece ignorarlo le deja espacio para acercarse cuando le apetece, y eso puede resultar mucho más atractivo para el animal.
Y esa reflexión también está respaldada por la ciencia, que lleva años estudiando el comportamiento de los gatos. Un estudio publicado en 2022, en el que participaron 119 voluntarios y varios gatos adultos que no conocían a nadie, observó que quienes presumían de saber más sobre gatos interactuaban de una forma que a los animales les gustaba menos que quienes tenían poca experiencia. Los gatos respondían mejor a las personas que tocaban poco y se limitaban a acariciar las zonas que toleran, evitando, por ejemplo, la barriga. Este hallazgo no demuestra por sí solo quién acaba siendo el favorito de casa, pero sí refuerza la idea de que menos intensidad suele ser más.
Los gatos necesitan personas que lo cuiden sin invadir su espacio
Si para Linardi la clave está en respetar los límites del gato y darle seguridad, es lógico preguntarse cómo se traduce eso en el día a día. Una de las respuestas la da el veterinario Manuel Manzano, que parte de una premisa curiosa: el gato no nos ve como alguien superior ni inferior, sino como un igual. Por eso no muestra los gestos de sumisión del perro y, según Manzano, por lo general no le gusta que el humano sea “especialmente sobón”. Suele tomar como referente a quien le respeta y mantiene “esa distancia de respeto”, aunque el propio veterinario matiza que hay muchas excepciones, porque existen razas y gatos muy cariñosos.
La seguridad de la que habla Linardi también tiene que ver con el ambiente que se respira en casa. Por eso, la calma también cuenta, y mucho. La veterinaria y etóloga felina Pilar Guerrero sostiene que el gato nota que lo vigilas aunque no lo estés mirando, y eso lo estresa: “Alguien que vive en estado de alerta constante transmite esa tensión al ambiente, y el gato la recoge”, señala. Es decir, no hace falta agobiarlo con caricias para incomodarlo; basta con estar siempre pendiente de que algo pueda salir mal. En este contexto, su conclusión es clara: “El gato no necesita a alguien perfecto, necesita a alguien que esté bien”.
Puestas en común, las tres miradas dibujan a un favorito muy concreto: una persona presente pero tranquila, que cuida sin invadir, que deja que sea el gato quien decida cuándo acercarse y que no vive pendiente de cada uno de sus movimientos.
Estas son las señales que indican que tu gato te ha elegido, según los expertos
Si te preguntas si eres el favorito o la favorita de tu gato, los veterinarios recomiendan fijarse en una serie de pistas bastante reconocibles. La primera es que te sigue por toda la casa y ronronea solo con tenerte cerca. Si te encierras en una habitación, rasca la puerta para entrar, y cuando llegas te recibe con mimos y se frota contra ti.
Otro gesto muy característico es el que hace cuando lo coges en brazos: intenta pasarte la cara por el cuello. Según los expertos, ahí tiene unas glándulas que segregan feromonas, y con ese roce te marca como parte de su círculo más íntimo. También puede amasarte con las patas delanteras, un movimiento heredado de cuando mamaba, e incluso darte pequeños mordiscos suaves cuando se emociona.
Pero la prueba de fuego es con quién prefiere dormir. Aunque más de una persona intente llevarse a su gato a la cama, el animal tiene muy claro con quién quiere irse de verdad. Y es normal, ya que para los gatos este es un momento de máxima vulnerabilidad, y solo son capaces de dormir con quienes considera de confianza, que le aportan seguridad y protección.
Si no eres tú, tampoco debes preocuparte. Que un gato elija a otra persona no significa que no te quiera, y a veces la mejor estrategia es justo la contraria a la que dicta el instinto: relajarte, bajar el nivel de intensidad de tus muestras de cariño y dejar que sea él quien dé el paso.
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