Los golden retriever tienen fama de perros perfectos: cariñosos, pacientes, sociables y siempre dispuestos a mover la cola. Y sí, gran parte de esa reputación es merecida. Pero entre las fotos adorables de cachorros y los vídeos virales jugando con niños, hay una parte menos visible de la historia que conviene conocer antes de dar el paso de añadir a este integrante a la familia.
Adoptar un perro golden retriever no es solo sumar ternura a tu vida, es asumir una responsabilidad grande (en tamaño, energía y necesidades) durante muchos años. La ATV (Ayudante Técnico de Veterinaria) María Besteiros lo resume claramente: "no quiere decir que sean aptos para todas las familias o que no requieran cuidados o conocimientos para su correcto manejo". Vamos a hablar de eso que casi nadie te explica.
No basta con que sea bueno: un golden grande y sin educación puede ser un problema serio
Los golden retriever son famosos por su buen carácter, pero eso no significa que "vengan educados de serie". Son perros fuertes, activos y muy entusiastas. Sin una base de educación, pueden tirar de la correa, saltar encima de la gente o destrozar cosas en casa… no por maldad, sino por falta de guía.
Antes de adoptar, conviene informarse sobre la raza y, si no tienes experiencia, valorar clases de adiestramiento o el apoyo de un educador canino. María Besteiros advierte que "un perro de este tamaño mal educado supone un problema considerable". La educación no es un extra: es una necesidad básica para una convivencia equilibrada.
También hay que contar con el tiempo que requiere un cachorro (o un adulto recién adoptado) para aprender normas, rutinas y órdenes básicas. No es automático ni rápido.
Son perros que necesitan mucho más que paseos rápidos: tiempo, compañía y retos mentales
Un golden no es feliz saliendo diez minutos a la calle y volviendo al sofá todo el día. Según apunta Besteiros: "Son perros inteligentes, activos y muy sociales. Necesitan ejercicio diario, sí, pero también juegos, interacción y desafíos mentales".
Les encantan las excursiones al campo, a la playa o a la montaña, y suelen disfrutar con juegos de olfato, búsqueda o juguetes interactivos. Si no canalizan su energía, pueden aburrirse… y un golden aburrido suele encontrar formas poco agradables de entretenerse.
Además, no llevan bien la soledad prolongada. Son perros muy familiares, que buscan estar cerca de sus personas. Pasar muchas horas solos puede generar estrés, que se manifiesta con ladridos, destrozos o ansiedad. No es dramatismo: es una necesidad emocional real de la raza.
Pueden vivir en un piso, pero eso no significa que necesiten poco espacio ni poca actividad
Es verdad que un golden retriever puede adaptarse a vivir en un piso, pero eso no reduce sus necesidades físicas. "El espacio interior ayuda, pero lo realmente imprescindible es que tenga salidas frecuentes y actividad diaria suficiente", comenta la ATV.
No es un perro para una vida completamente sedentaria. Si tu rutina es muy tranquila o pasas la mayor parte del día fuera de casa de forma que no lo puedas llevar contigo, puede que esta no sea la raza que mejor te encaje. Tener jardín tampoco lo soluciona todo si no hay paseos, juego y contacto humano.
Prepárate para convivir con (muchos) pelos y una rutina de cepillado constante
El pelaje del golden es precioso, pero también exigente. "Estos perros tienen un manto denso que necesita cepillados regulares, especialmente en épocas de muda", comenta María Besteiros. Aun así, es realista asumir que habrá pelos por casa.
Este cuidado no es solo estético: ayuda a mantener la piel sana y a evitar nudos. Si no te gusta la idea de aspirar con frecuencia o dedicar tiempo al cepillado, puede que te sorprenda la realidad de convivir con uno.
Son expertos en poner cara de hambre… y en engordar si te dejas llevar
Los golden retriever suelen tener muy buen apetito y facilidad para ganar peso. Eso, sumado a su talento para pedir comida con mirada irresistible, puede acabar en sobrepeso y obesidad si no se controla.
María Besteiros recuerda la importancia de ofrecer una alimentación equilibrada, ejercicio regular y moderación con los premios. Prevenir la obesidad no es solo una cuestión estética: influye directamente en su calidad y esperanza de vida, además de en problemas articulares y otras enfermedades.
El coste de un golden no es solo el saco de pienso: hay que pensar a largo plazo
Adoptar un perro implica gastos continuos, y en razas de tamaño medio-grande como el golden, estos pueden ser más altos. A la alimentación se suman vacunas, desparasitaciones, revisiones veterinarias y posibles enfermedades o imprevistos.
También hay que contar con accesorios, educación, peluquería canina en algunos casos y, si viajas, cuidadores o residencias o bien, a veces pago extra en hoteles que admiten perros. Antes de adoptar, es importante hacer números con realismo. El bienestar del perro depende en gran parte de que podamos cubrir estas necesidades sin agobios.
Adoptar un golden retriever puede ser una experiencia maravillosa y tener muchas ventajas, como verás en este vídeo. Son compañeros leales, cariñosos y llenos de alegría. Sin embargo, para que la historia sea feliz para ambas partes, hace falta algo más que amor: información, tiempo, compromiso y ganas de adaptarse a lo que este perro necesita de verdad.
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