La Guardia Civil alerta sobre qué hacer si te encuentras un ave herida en la calle: “La mejor intención no siempre es la mejor actuación”

La Guardia Civil alerta sobre qué hacer si te encuentras un ave herida en la calle: “La mejor intención no siempre es la mejor actuación”

Encontrar un ave inmóvil en una acera, un parque o junto a una carretera despierta casi de inmediato el impulso de acercarse y ayudarla. Sin embargo, recogerla, darle agua o intentar alimentarla no siempre es lo más adecuado.

Cuando se trata de fauna silvestre, tal y como nos recuerda la Guardia Civil en su cuenta de X, actuar correctamente implica primero observar y valorar la situación. Si el animal realmente necesita asistencia, el objetivo principal debe ser saber qué hacer si te encuentras un pájaro herido y conseguir que llegue cuanto antes a profesionales capacitados para evaluarlo, tratarlo y, siempre que sea posible, devolverlo posteriormente al medio natural.

No todas las aves que encuentras en el suelo necesitan ser rescatadas: cómo saber cuándo ayudar

El primer paso es determinar si el ave realmente necesita ayuda. Observar si el ejemplar permanece inmóvil, no consigue volar cuando una persona se aproxima, presenta un ala caída, sangrado, una postura anormal o dificultades evidentes para desplazarse. Si ocurre eso, puede estar lesionado.

También requieren especial atención las aves que han sufrido una colisión contra una ventana o un vehículo, un ataque de un gato o un perro, o que se encuentran atrapadas en redes, hilos, plásticos u otras estructuras.

Sin embargo, estar en el suelo no significa necesariamente estar herido. Esta diferencia resulta especialmente importante durante la primavera y el verano, cuando es frecuente encontrar aves jóvenes fuera del nido.

Muchos parecen abandonados, pero no lo están: el error de rescatar a un volantón sano

Muchos pájaros abandonan el nido antes de dominar completamente el vuelo. Son los llamados volantones: jóvenes que ya presentan buena parte de su plumaje y pueden saltar, caminar o realizar vuelos cortos, aunque todavía parezcan torpes.

Sus padres normalmente continúan cerca, vigilándolos y llevándoles alimento. De hecho, nuestra presencia puede hacer que los adultos no se acerquen. Por eso, por ejemplo, coger a un gorrión bebé aparentemente abandonado puede ser un error, al separarlo innecesariamente de sus progenitores y reducir sus posibilidades de desarrollarse con normalidad.

Si está sano pero se encuentra en un lugar peligroso, por ejemplo en mitad de una calle o expuesto a perros y gatos, puede ser suficiente desplazarlo unos pocos metros hasta un arbusto, una rama baja o un sitio protegido cercano. Después conviene alejarse y observar a distancia.

La situación cambia si encontramos una cría muy pequeña, prácticamente sin plumas y claramente incapaz de desplazarse. Si localizamos el nido y es accesible de forma segura, puede devolverse a él. Si no es posible o presenta lesiones, debe solicitarse asesoramiento profesional.

Si el ave está herida, esto es lo que debes hacer antes de intentar ayudarla

Cuando existen signos claros de lesión, lo recomendable es contactar con los servicios competentes: el SEPRONA de la Guardia Civil, agentes medioambientales, el 112 cuando corresponda o el centro de recuperación de fauna silvestre de la comunidad autónoma.

Mientras se reciben instrucciones, hay que reducir la manipulación. Si es necesario retirar al animal de un peligro inmediato y puede hacerse sin riesgo, puede utilizarse una toalla o tela para cogerlo y colocarlo en una caja de cartón, con pequeños orificios de ventilación y papel absorbente en el fondo.

La caja debe permanecer cerrada, en un lugar oscuro, tranquilo y a temperatura moderada. La oscuridad ayuda a disminuir los estímulos externos y el estrés. No conviene abrir continuamente la caja para comprobar cómo se encuentra.

En aves rapaces, garzas, cigüeñas u otras especies de cierto tamaño, la situación es diferente. Sus garras y picos pueden provocar lesiones incluso cuando el animal está debilitado. En estos casos es preferible mantener la distancia, proteger la zona si existe riesgo de atropello y esperar instrucciones de los profesionales.

Ni pan, ni leche, ni agua directamente en el pico: los errores que pueden empeorar la situación

Uno de los errores más habituales es el de intentar alimentar inmediatamente al animal. No debe hacerse salvo indicación de un especialista. Las necesidades nutricionales varían enormemente entre especies: un gorrión, un vencejo, una paloma o una rapaz tienen dietas completamente diferentes.

El pan, las galletas y especialmente la leche no constituyen alimentos adecuados para las aves silvestres. Tampoco debe introducirse agua directamente en el pico. Las aves presentan una anatomía respiratoria que hace posible que una administración incorrecta provoque la entrada de líquido en las vías respiratorias.

Durante las pocas horas que puede durar un traslado, generalmente es más seguro mantener al animal tranquilo que improvisar una alimentación potencialmente perjudicial.

Si encuentras un vencejo en el suelo, este gesto aparentemente inocente puede hacerle daño

Los vencejos merecen una mención especial. Estas aves están extraordinariamente adaptadas a la vida aérea y pasan gran parte de su existencia volando. Por ello, encontrar un vencejo en el suelo merece especial atención.

Nunca debe lanzarse al aire para comprobar si puede volar. Si está en buenas condiciones, puede colocarse sobre la palma de la mano, en un espacio abierto y seguro, permitiendo que despegue por sí mismo. Si no lo hace, presenta alguna lesión o se trata de una cría, debe ser trasladado a un centro de recuperación siguiendo las indicaciones de los especialistas.

La regla más importante si encuentras un ave en el suelo: no siempre necesita que la rescates

Ante un animal aparentemente vulnerable, nuestra reacción suele ser hacer algo inmediatamente. Pero en fauna silvestre una intervención innecesaria también puede causar daño. Observar antes de actuar, reconocer cuándo un pollo está simplemente atravesando una fase normal de su desarrollo y recurrir a profesionales cuando existe una lesión real son decisiones mucho más eficaces que intentar cuidarlo en casa.

Por eso, ante un ave encontrada en la calle, la regla puede resumirse de forma sencilla: observar primero, intervenir únicamente cuando sea necesario, manipular lo mínimo posible y pedir ayuda especializada. Porque, cuando se trata de fauna silvestre, la mejor intención no es igual a la mejor actuación.

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Bibliografía
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  • SEO/BirdLife (2024). ¿Pollito huérfano o volantón? Disponible en: https://seo.org/pollito-huerfano-o-volanton