La convivencia con uno o varios animales de compañía suele asociarse con un gran número de beneficios a nivel psicológico, pues, entre otras cosas, las mascotas ayudan a crear hábitos saludables, socializar con otros individuos, reducir la ansiedad del día a día y mejorar el estado de ánimo. Sin embargo, estar a cargo de la salud y el bienestar de varios animales puede convertirse en todo un reto, ya que supone estar pendiente de varios factores a la vez y buscar soluciones para todo problema que pueda surgir.
A pesar de que no existe evidencia científica suficiente para afirmar que todas aquellas personas que conviven con varias mascotas sufren necesariamente más estrés que quienes tienen una sola, lo que sí resulta evidente es que el tiempo invertido, los costes y los imprevistos que puedan surgir se multiplican cuando hay más de un animal en casa, lo cual puede generar más estrés en los tutores.
Tener varias mascotas puede aumentar la carga mental y el agotamiento emocional
Tener animales en casa es una responsabilidad enorme. A la vez que conlleva un sinfín de beneficios, también supone muchas veces pasar por preocupaciones y momentos de estrés, especialmente cuando las mascotas enferman, muestran alteraciones de comportamiento, o tienen necesidades diferentes que deben ser cubiertas lo mejor posible y con unos recursos limitados.
Cada especie y cada individuo son completamente diferentes unos de otros, y esto supone que los tutores deben tener amplios conocimientos sobre etología y, a la vez, ser conscientes de las preferencias, manías, gustos y miedos de cada una de sus mascotas. A nivel psicológico, puede resultar agotador gestionar en un mismo día varias rutinas distintas y tratar de que todos los animales se encuentren estimulados, sanos y felices. Además, el coste de los alimentos, las visitas al veterinario, los productos de higiene, etc., aumentan considerablemente cuando se convive con más de un animal en casa, y esto también puede suponer una causa de estrés para los tutores.
En otro orden de cosas, cuando alguno de los peludos presenta alguna enfermedad o problema a nivel comportamental, los tutores deben dedicar más tiempo y esfuerzo a solventar esta situación, soportando la presión emocional y la preocupación que esto supone, lo que conlleva un estado de agotamiento más notorio.
Cuanto más fuerte es el vínculo con las mascotas, mayor puede ser la preocupación por su bienestar
Por normal general, aquellos que conviven con más de una mascota en casa son personas que sienten un gran amor por los animales y tienden a generar un apego muy intenso hacia ellos. Este vínculo es fundamental para lograr una convivencia feliz entre humanos y animales, pues garantiza que exista una sensación de seguridad, bienestar y satisfacción para ambas partes, pero, a su vez, puede ser el motivo por el que los tutores lo pasan tan mal cuando el animal se hace daño, enferma, tiene algún accidente o lo ven sufrir de algún modo.
Generar un vínculo con otro ser vivo supone crear una relación basada en la confianza y el cariño, en la que se establece una codependencia sana y un deseo de proteger y cuidar al otro. Para poder atender mejor al animal, los tutores desarrollan mucho la empatía y esto, inevitablemente, implica que sufren si consideran que su mascota también lo hace. Por ejemplo, un perro que padece ansiedad por separación, un gato que ha sufrido una lesión importante consecuencia de un accidente o un conejo que presenta cólicos dolorosos son motivo de preocupación para un tutor, y esta preocupación puede intensificarse notablemente cuando son varios los animales que tiene a su cargo.
Así pues, la responsabilidad emocional de cuidar de más de una mascota con la que se mantiene una relación de apego puede resultar en mayor estrés y sufrimiento para el tutor.
El número de mascotas no es el único factor que determina el nivel de estrés
Aunque es innegable que tener más animales supone estar pendiente de más variables al mismo tiempo, no necesariamente aquellos que conviven con varias mascotas sufren más estrés que personas que solo tienen un animal de compañía, o incluso que no tienen ninguno.
El estrés emocional viene determinado en gran medida por la carga de responsabilidades que cada persona debe asumir, pero también depende de la personalidad, los recursos a los que tiene acceso, la red de apoyo de la que dispone o la capacidad de gestión emocional que posee. La situación de cada individuo es diferente y no es comparable, por ejemplo, el estrés que puede sufrir un tutor con escasos recursos que se encuentra solo a cargo de un animal con patologías o necesidades especiales con el de otro tutor que cuenta con la ayuda de sus familiares, tiene una buena estabilidad económica y convive con varias mascotas completamente sanas.
En conclusión, aunque tener más animales supone una mayor responsabilidad y una carga emocional que, en muchas ocasiones, puede ser superior, los beneficios de convivir con varias mascotas pueden compensar estas dificultades. Por ello, no se puede afirmar de manera estricta y generalizada que la calidad de vida de los tutores se vea perjudicada únicamente en función de la cantidad de animales con los que conviven.
Si deseas leer más artículos parecidos a La psicología dice que las personas que cuidan varias mascotas sufren más estrés emocional que quienes solo tienen una, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades del mundo animal.
- Amiot, C. E., Gagné, C., & Bastian, B. (2022). Pet ownership and psychological well-being during the COVID-19 pandemic. Scientific Reports, 12, 6091. https://doi.org/10.1038/s41598-022-10019-z
- Ogata, N., Heck, A. L., & Weng, H.-Y. (2026). Comparative mediation analysis of dog and cat ownership and perceived stress. PLOS ONE, 21(6), e0350098. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0350098