La sociedad, en general, muestra cada vez una mayor sensibilidad hacia el bienestar de los animales de compañía. Estos animales son percibidos, e incluso reconocidos en la legislación, como seres sintientes, que no objetos, lo que abre la puerta a otorgarles más protección.
Desde la Unión Europea han desarrollado normativas en este sentido, buscando que todos los países miembros cuenten con medidas básicas que aseguren el bienestar tanto físico como emocional de perros y gatos. Esta protección se extiende desde el nacimiento, al regular las condiciones de la cría, hasta su llegada a su hogar definitivo, aumentando los requisitos para la comercialización o la entrega en adopción. Una de estas normas fundamentales es la que establece que ni perros ni gatos pueden separarse de sus madres antes de las 8 semanas de vida.
La UE quiere poner freno a la cría y venta de perros y gatos sin control
Como hemos dicho, la conciencia social sobre el trato que se les debe dar a los animales ha aumentado. También se ha visto incrementado el flujo de animales de compañía. Gracias al desarrollo de las ventas en línea, se ha hecho mucho más sencillo adquirir perros y gatos desde cualquier país. Este gran mercado ha sido aprovechado por criadores sin escrúpulos que comprometen la salud de los animales, pues su único interés es aumentar sus ganancias.
Para frenar esta cría descontrolada la Unión Europea ha aprobado un reglamento con medidas básicas para regular la cría, la comercialización y la trazabilidad de cada ejemplar, esto es, su procedencia y recorrido desde su nacimiento hasta su hogar definitivo. El reglamento es el 2026/1818, relativo al bienestar de los perros y los gatos y a su trazabilidad.
Su objetivo, además de incrementar la protección de los animales de compañía, es unificar los criterios mínimos en todos los países de la Unión Europea, que, a su vez, desarrollarán su propia legislación, que podrá ser más restrictiva, pero nunca menos.
La separación temprana puede favorecer problemas de conducta en perros y gatos
Una de las medidas destacadas que establece el nuevo reglamento europeo es la referida a la edad a la que cachorros o gatitos podrán separarse de sus madres para ser vendidos o dados en adopción. No es una cuestión menor. Tanto perros como gatos necesitan convivir con su madre y hermanos de camada el tiempo suficiente para favorecer su desarrollo. De lo contrario, podrían presentarse problemas de conducta en el ejemplar adulto.
Además, son animales lactantes que deben poder mamar y atravesar, sin prisas, un periodo de destete hacia el alimento sólido. Este tiempo compartido entre madre y camada es fundamental, por lo tanto, para el bienestar presente y futuro del animal a nivel físico y psicológico.
Así, el reglamento dispone, en su anexo I, que no se separarán los cachorros de su madre antes de las 8 semanas de edad. Esto es válido para perros y gatos mantenidos en establecimientos, refugios o casas de acogida. Para los gatos que se encuentren en establecimientos de cría la edad mínima de separación se fija en las 12 semanas. El reglamento solo establece una excepción: la salud de la madre. La separación podrá hacerse antes si un veterinario, por escrito, así lo determina.
Hay que señalar que, aunque este reglamento se ha aprobado en 2026, el grueso de sus medidas no entrarán en vigor hasta el 31 de agosto de 2028, pues se concede un tiempo de adaptación a la nueva normativa. Pero, como hemos dicho, cada país cuenta con sus propias leyes.
En el caso español, la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, determina, en su artículo 55, que “los perros y gatos deberán tener una edad mínima de dos meses en el momento de la venta”. Además, el artículo 58 establece que “no se permitirá la cesión de perros, gatos y hurones de menos de ocho semanas de edad”. Esta ley está ya en vigor en España.
La nueva normativa también introduce otros cambios para proteger a perros y gatos
Además de la edad de separación, el reglamento 2026/1818 supone la implantación de más medidas que afectarán a los cuidadores de perros y gatos y que también se recogen en la legislación española aprobada en 2023. Destacamos las siguientes:
- Identificación obligatoria de los animales con microchip.
- Prohibición de realizar mutilaciones, como el corte de orejas o de cola, salvo prescripción veterinaria.
- Limitaciones en la cría, por ejemplo, en la edad de las hembras, el número de camadas, de cesáreas o el tiempo de descanso entre gestaciones.
- Tampoco se permite la cría entre parientes próximos, por potenciales problemas de consanguinidad, ni de rasgos “extremos” que puedan causar patologías a la descendencia.
En definitiva, las nuevas normas europeas siguen la línea que marca la sociedad, más sensibilizada ante el trato que reciben los animales de compañía. El objetivo de la legislación es controlar el comercio ilegal y preservar el bienestar físico y emocional de los ejemplares. Así lo demuestran medidas como la que fija la separación de las crías y sus madres, como mínimo, a las 8 semanas de vida para evitar los problemas derivados de una separación temprana.
Si deseas leer más artículos parecidos a La UE cambia las normas: a partir del 31 de agosto de 2028, los cachorros no podrán venderse ni darse en adopción antes de las 8 semanas, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Qué necesitas saber.
- Reglamento (UE) 2026/1818 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de junio de 2026, relativo al bienestar de los perros y los gatos y a su trazabilidad, DOUE núm. 1818, de 10 de agosto de 2026. Disponible en https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2026-81291
- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, BOE núm. 75, de 29 de marzo de 2023. Disponible en https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2023-7936