Los cuidadores de perros y gatos no solo deben estar al tanto de las leyes que afectan a sus animales a nivel local, autonómico o estatal. También deben conocer toda aquella legislación promulgada por Europa, que suele repercutir, sobre todo, a la hora de viajar con perros y gatos dentro del territorio de la Unión.
A este respecto, se están aprobando nuevas medidas cuyo objetivo es aumentar el bienestar animal y su trazabilidad, así como impedir el comercio ilegal. Una de estas medidas, que ya está causando confusión entre los cuidadores, es la que tiene al microchip como protagonista. A partir del 1 de enero de 2028 este dispositivo tendrá que incluir el código del país de origen.
No tener el microchip puede suponer multas y la prohibición de que el animal pueda viajar
El microchip es un dispositivo electrónico, del tamaño de un grano de arroz, que los veterinarios autorizados implantan a perros y gatos, generalmente en el lateral izquierdo del cuello. Desde este dispositivo, que puede leerse con lectores específicos, se accede a una base de datos en la que figura el número de chip, único para cada ejemplar, sus datos, los del cuidador y los del veterinario que lo ha colocado. El microchip es el dispositivo que identifica a cada animal. Es obligatorio según la legislación española y, también, según la europea.
Con la implantación del chip el veterinario entrega el llamado pasaporte europeo, una cartilla sanitaria en la que figuran los mismos datos que en el chip, además de información relativa a desparasitaciones, vacunaciones y otros datos clínicos relevantes.
La Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, más conocida como Ley de Bienestar Animal, obliga a que todos los perros y gatos estén identificados mediante chip y, en consecuencia, pasaporte. Además, tanto el chip como el pasaporte europeo son requisitos imprescindibles para viajar con ellos por Europa. No disponer de esta identificación implica multas y la imposibilidad de que el animal acceda a otros países del territorio europeo.
Europa exige incluir el código del país de origen en los microchips para combatir el tráfico de animales
Como hemos avanzado, las normas que aprueba la Unión Europea, actualizando su legislación, afectan a perros y gatos, en especial, en lo relativo a sus viajes por los países miembros. Europa ya prohibe ceder o dar en adopción mascotas que no tengan microchip. La nueva normativa que entrará en marcha a partir del 1 de enero del 2028, contempla además otros cambios.
Desde esta fecha, los chips deberán incluir el código del país de origen, que determinará la procedencia del animal. Por lo tanto, la novedad es una especificación técnica, un requisito adicional que no afectará, directamente, a los animales, solo al propio dispositivo electrónico. Lo que se busca es mejorar la trazabilidad de cada ejemplar y evitar cualquier tráfico ilícito de los animales de compañía.
El microchip actual sigue siendo válido si cumple con los requisitos técnicos
Lo que dice la Unión Europea, en su Reglamento Delegado (UE) 2026/131, es que todos los perros y gatos que se identifiquen a partir del 1 de enero de 2028 tendrán que llevar el microchip con las nuevas especificaciones técnicas, que son las que incluyen el código del país de origen. Lo recoge en su artículo 7.
En este mismo artículo, se establece que los animales con microchips anteriores a esta fecha se consideran correctamente identificados. En otras palabras, si en la actualidad convivimos con un perro o gato que ya tiene puesto un microchip, este será perfectamente válido y no tendremos ni que ponerle uno nuevo en el año 2028 ni que retirarle el anterior. Tampoco será necesario hacer trámites de ningún tipo.
Eso sí, la ley europea también dice que si el chip no cumple los requisitos técnicos “el tutor del animal de compañía o la persona autorizada facilitará, previa solicitud, el dispositivo de lectura que permita la verificación de la identificación individual del animal” (artículo 7 del Reglamento Delegado (UE) 2026/131).
En resumen, la legislación europea trae novedades en el microchip, el sistema de identificación obligatorio para perros y gatos en todo el territorio de la Unión. A partir del 1 de enero de 2028 todos estos dispositivos tendrán que incluir el código del país de origen del animal para mejorar la trazabilidad y controlar el comercio ilícito. Los cuidadores de perros y gatos que ya tengan implantado un microchip con anterioridad a esta fecha no tendrán que hacer ningún trámite, pues el chip se considerará igualmente válido.
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- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, BOE núm. 75, de 29 de marzo de 2023.
- Reglamento Delegado (UE) 2026/131 de la Comisión, de 20 de enero de 2026, por el que se completa el Reglamento (UE) 2016/429 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a los requisitos zoosanitarios para los desplazamientos sin fines comerciales de animales de compañía, DOUE núm. 131, de 27 de marzo de 2026.