Lo que tu gato intenta decirte: señales silenciosas de estrés que no debes ignorar (y cómo ayudarlo)

Lo que tu gato intenta decirte: señales silenciosas de estrés que no debes ignorar (y cómo ayudarlo)

Sabemos que adoras a tu gato y quieres que viva tranquilo y feliz pero, ¿sabrías identificar cuándo está estresado?. Los gatos, como buenos depredadores que son, se caracterizan por ocultar muy bien ciertas emociones, de manera que muchas veces resulta complicado determinar si un felino está enfermo, ansioso o estresado. No obstante, ser capaz de detectar e interpretar sutiles señales de malestar es clave para poder atender a tu peludo y ayudarle a sentirse mejor.

Conocer estas señales te permitirá anticiparte a problemas de comportamiento, reducir su estrés y fortalecer el vínculo con tu gato, asegurándote de que se sienta feliz, relajado y querido en todo momento.

Las señales ocultas de estrés en gatos que la mayoría de tutores ignoran

Muchos tutores piensan que si su gato estuviera estresado, emitiría señales muy claras como bufidos, piloerección o maullidos amenazadores. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así y, por supuesto, no todos los felinos se expresan exactamente de la misma manera, por lo que comprender cómo se siente tu gato no siempre resulta tarea fácil.

Las señales de estrés pueden ser sutiles, como por ejemplo:

  • Cambios en el uso del arenero: orinar o defecar fuera del arenero puede ser señal de estrés.
  • Alteraciones en la conducta de acicalamiento: un autolamido excesivo o, al contrario, una falta total de acicalamiento también puede indicar que el gato no se siente bien.
  • Apatía o letargo: si el peludo se vuelve menos activo, duerme mucho y no tiene ganas de comer ni jugar, es probable que esté estresado o enfermo.
  • Se esconde con mayor frecuencia: cuando un gato no se encuentra bien, prefiere permanecer aislado en lugares tranquilos y alejados de otros individuos.
  • Movimientos bruscos de la cola: cuando un gato mueve mucho la cola de lado a lado, no es por felicidad, sino por estrés o incomodidad.
  • Aumento de la reactividad: un gato estresado puede permanecer hipervigilante y reaccionar de manera exagerada a ciertos estímulos del entorno.
  • Frecuencia respiratoria aumentada: los gatos adultos, en reposo, presentan entre 15 y 30 respiraciones por minuto. Un gato estresado puede aumentar su frecuencia respiratoria e incluso jadear.
  • Estereotipias: comportamientos extraños y repetitivos como arrancarse pelo, mordisquearse, balancearse o recorrer una sala de lado a lado podrían ser estereotipias asociadas a frustración y estrés.

Por qué tu gato podría estar estresado: causas más comunes

Los gatos son animales muy sensibles que desarrollan estrés fácilmente ante cambios en su entorno. Por ejemplo, una mudanza, una tormenta, una reforma o la llegada de visita a casa puede desencadenar un cuadro de ansiedad en el gato pero, en ocasiones, ni tan siquiera es necesario un estímulo muy potente: un simple cambio de rutina en el día a día del animal puede ser suficiente para que el gato se estrese.

Otra fuente frecuente de estrés para un felino es la presencia de otros gatos en su territorio o cerca de él. Los felinos son animales territoriales que vigilan mucho su entorno y marcan con su olor personal todos los espacios en los que se sienten seguros. Si detectan que otro gato está merodeando por la zona, es probable que se estresen. Por este motivo, si estás pensado en incluir un nuevo animal en la familia, asegúrate de hacer una presentación gradual, tranquila y positiva.

Por supuesto, una visita al veterinario provoca un pico importante de estrés en el gato, sumado al que ya padece por el simple hecho de estar enfermo. Esta emoción negativa puede llegar a ser tan potente que el animal a veces tarda varios días en volver a un estado de calma.

Por último, el aburrimiento y la frustración son estresores muy potentes. Si el ambiente del gato no es suficientemente enriquecedor, el animal no podrá llevar a cabo las conductas propias de su especie y terminará desarrollando ansiedad.

Técnicas fáciles y efectivas para relajar a un gato estresado

La solución definitiva al estrés felino dependerá de la causa del mismo, pues no se trata de igual manera a un animal que está estresado como consecuencia de un ingreso hospitalario que a otro que siente estrés derivado de una falta de interacción social, por ejemplo.

En cualquier caso, sí existen una serie de pautas básicas que se recomienda implementar siempre que sospechemos que el animal pudiera estar estresado y que servirán de apoyo al tratamiento profesional:

  • Mejora el enriquecimiento ambiental: si tienes gato, es importante contar con elementos que le permitan desarrollar sus conductas instintivas. Por ejemplo, contar con rascadores, torres para trepar, zonas altas con vistas al exterior, juguetes interactivos, fuentes de agua, etc., ayudarán a tu peludo a estar más tranquilo.
  • Asegura el libre acceso a recursos básicos: para que el gato se sienta seguro y en calma, debe saber que tiene acceso ilimitado a agua fresca, alimento de calidad y un arenero de fácil entrada colocado en un lugar tranquilo de la casa.
  • Establece rutinas predecibles: a los gatos les gusta tener su entorno controlado y no son amigos de los cambios, por lo que mantener unas rutinas fijas resultará beneficioso para el animal.
  • Utiliza feromonas y suplementos: en el mercado existen muchos productos seguros para calmar a tu gato, como son los análogos de feromonas faciales felinas o los nutracéuticos a base de ingredientes naturales.

¿Tu gato muestra señales preocupantes? Cuándo consultar a un experto

En ocasiones, implementar pequeños cambios en casa es suficiente para que el gato se relaje pero, en otros casos, el estrés que siente el animal es demasiado intenso y resulta necesario recurrir a un profesional.

Si tu gato sufre cambios repentinos, intensos o duraderos en su comportamiento o si las señales de estrés no remiten con el tiempo, o incluso empeoran y se acompañan de otros síntomas, es momento de acudir al veterinario.

El profesional examinará al animal para asegurarse de que se encuentra en buen estado de salud. Por su parte, un etólogo especialista en comportamiento felino indagará en el posible origen del estrés y te propondrá un plan de tratamiento conductual, con el objetivo de mejorar el bienestar emocional del gato.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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