Son muchas las conductas y los gestos de los perros que se interpretan con un único significado. Por ejemplo, se ha extendido la idea de que siempre que un perro mueve la cola quiere decir que está contento. En la actualidad, hay información suficiente como para saber que el movimiento de la cola no significa alegría, sino nerviosismo.
Lo mismo sucede con los lamidos caninos, pues son muchos los cuidadores que los interpretan solo como una muestra de cariño. Pero, al igual que pasaba con la cola, lamer no siempre es un beso, tal y como explica el educador canino Juan Manuel Liquindoli en sus redes sociales.
El lamido en los perros es una conducta de vínculo social y afiliación
En principio, como hemos dicho, las personas interpretamos los lamidos de los perros como “besos”. Y es cierto, pues la muestra de afecto es uno de los significados de los lamidos caninos, como afirma Juan Manuel Liquindoli. Según sus palabras, se trata de una “conducta afiliativa”, es decir, lamer para los perros es signo de cercanía, cariño y cohesión grupal.
No hay que perder de vista que los perros, al igual que las personas, son animales sociales, que necesitan crear y mantener vínculos entre todos los componentes de lo que consideran su familia. De ahí la importancia de las conductas de naturaleza afiliativa tanto para los perros como para las personas. Por lo tanto, como también señala Liquindoli, los lamidos son “un comportamiento social, asociados a vínculo, cercanía e interacciones positivas”. Así, que un perro nos lama es una buena señal.
“Un mismo gesto, diferentes significados”: el lamido también puede ser una petición de espacio
Pero Juan Manuel Liquindoli nos explica que no podemos quedarnos solo con que los lamidos de los perros son equiparables a los besos de las personas, pues lamer es uno de los gestos que tienen varios significados para los perros. Va a resultar fundamental conocerlos para que la comunicación con ellos no caiga en equívocos.
Como nos detalla este educador canino en sus redes sociales, los lamidos pueden estar indicando incomodidad o, en otras palabras, la necesidad de disminuir una interacción que se está produciendo entre el perro y una persona. En estos casos, el lamido podría ser una petición de espacio, de interrupción del contacto porque el perro ya no lo admite más, por distintas circunstancias. Es su manera de pedir que pares.
En la misma línea, el educador canino Víctor Padilla pone como ejemplo aquellas situaciones en las que una persona invade de forma directa el espacio del perro, como al acercar la cara de manera repentina o demasiado próxima. Según él, estas interacciones tan invasivas, provocan que los perros se sientan incómodos, manifestando señales como “relamidos y lamidos hacia la otra persona para pedir espacio y calma”.
Cuando el lamido de un perro no es cariño: el riesgo en la interpretación con niños
En vista de lo explicado, podemos afirmar que el lamido de los perros no tiene un único significado. Al contrario, que un perro nos lama puede ser sinónimo tanto de cariño como de incomodidad o estrés. Y es importante que los cuidadores y, en general, todas las personas en contacto con los perros, sean conscientes de este doble significado, pues el desconocimiento podría tener consecuencias, incluso de gravedad.
Pensemos, por ejemplo, en los niños, de los que también habla Liquindoli en sus redes. Si vemos a un perro lamiendo a un niño podemos relajarnos pensando que el animal le está mostrando cariño, pero, ¿y si se trata de un lamido de incomodidad porque necesita que el niño pare y le pide su espacio? Por este motivo, es fundamental que sepamos diferenciar lo que nos está queriendo transmitir el perro con su lamido. Es la forma de garantizar interacciones seguras, sobre todo para personas que, como los niños, pueden ser más vulnerables ante los perros por desconocimiento o fuerza.
En qué debes fijarte para entender el lamido de tu perro: las señales que te ayudan a interpretarlo
¿Cómo podemos, entonces, identificar si el lamido es un beso o una señal de incomodidad? Liquindoli lo resume en una palabra: “Contexto”. El contexto se refiere tanto a la situación en la que se está produciendo el lamido como al resto del “lenguaje” del perro. Y este es otro punto importante a tener en cuenta. Los perros se comunican con sonidos, como pueden ser los ladridos o los lamidos, con olores que para las personas pasan desapercibidos, pero, también, con la gestualidad de todo su cuerpo.
Así, los educadores caninos, como Liquindoli, señalan tres puntos clave en los que debemos fijarnos para valorar el contexto. Son los siguientes:
- Postura corporal del perro: el cuerpo del perro nos transmite una valiosa información que debemos atender. Un perro estirado mostrando el abdomen, con todo su cuerpo relajado, muchas veces la lengua cayendo de la boca, es más probable que se encuentre a gusto y que los lamidos se puedan asociar a interacciones positivas. Al contrario, un perro en alerta, con el cuerpo encorvado, jadeando, es más fácil que recurra al lamido por incomodidad.
- Tensión: la tensión se relaciona con las posturas de alerta que acabamos de mencionar. Unas orejas que no caen relajadas, una cola rígida que se mueve mecánicamente y, en general, tensión muscular en cuerpo y cara pueden alertarnos de que el perro no está cómodo y que los lamidos no son un gesto de cariño.
- Intensidad de los lamidos: cuando el perro no deja de lamer podemos pensar en que ya no es una conducta simplemente cariñosa, sino que está expresando cierto estrés. Si se repite, deberíamos comprobar su bienestar e incluso recurrir a la ayuda de un profesional en comportamiento canino.
En resumen, aunque los lamidos suelen poder interpretarse como muestras de afecto de los perros hacia las personas, los profesionales advierten de que también pueden indicar incomodidad. Para saber qué es lo que nos quiere comunicar el perro debemos fijarnos en el contexto. La tensión o la relajación que acompaña al lamido puede darnos la clave y prevenir sustos.
Si deseas leer más artículos parecidos a Los educadores caninos coinciden: “Tu perro no te lame solo por cariño, está intentando decirte algo”, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Educación básica.