Los especialistas lo aclaran: los humanos no transmiten el hantavirus a perros y gatos, pero sí pueden infectarse de otras formas

Los especialistas lo aclaran: los humanos no transmiten el hantavirus a perros y gatos, pero sí pueden infectarse de otras formas

El hantavirus es un tema de actualidad de las últimas semanas, que se ha convertido en uno de los principales asuntos en los informativos y de conversación entre los ciudadanos, aumentando la preocupación principalmente por la cepa Andes detectada en un crucero que salió de Argentina.

Se trata de un virus que transmiten fundamentalmente los roedores silvestres a las personas. Los perros y gatos no representan riesgos directos de infección, pues no son considerados ni siquiera reservorios de la enfermedad, sino vehículos indirectos en determinadas circunstancias.

Qué es el hantavirus y por qué preocupa tanto

Los hantavirus son una familia de virus que se encuentran y son transmitidos por roedores silvestres, pudiendo causar infecciones graves y potencialmente mortales en humanos, en concreto el síndrome cardiopulmonar en América o la fiebre hemorrágica con síndrome renal en Asia y Europa.

Se trata de un virus con un periodo de incubación de 3 a 45 días. Hay casos asintomáticos o leves, pero en otros la mortalidad puede llegar al 40%. Al principio, los síntomas se asemejan a los de un cuadro febril, con fiebre, dolor muscular, cansancio y malestar abdominal, pero puede derivar rápidamente en insuficiencia respiratoria o insuficiencia renal, con hemorragias en la piel, sangrados y presión arterial baja, dependiendo de la cepa contagiante.

Los roedores, principal vía de transmisión del hantavirus

Actualmente, existe una alarma en relación con el hantavirus tras la aparición de un brote en un crucero procedente del sur de Argentina, donde se detectó la cepa Andes, con capacidad limitada de transmisión entre personas. Aun así, este tipo de contagio sigue siendo poco frecuente, ya que la forma principal de transmisión del hantavirus es la inhalación de partículas virales presentes en los excrementos de roedores silvestres infectados, siendo el colilargo el principal reservorio de esta cepa.

Es decir, el contagio se produce principalmente cuando las personas respiran aire contaminado en lugares, ya sean abiertos o cerrados, donde las heces o la orina de los roedores infectados han liberado el virus al ambiente. Esto ocurre, por ejemplo, al limpiar o barrer excrementos secos de ratones, al dormir en lugares contaminados, al acampar en zonas endémicas o al manipular nidos de roedores.

Por otro lado, también puede existir contagio por contacto directo al tocar roedores infectados, vivos o muertos, así como sus heces u orina, o a través de la mordedura o el arañazo de un roedor infectado, aunque este tipo de transmisión es más raro.

Imagen: Colilargo, el ratón silvestre que transmite la peligrosa cepa Andes / EFE

El riesgo de hantavirus en perros y gatos es muy bajo

El hantavirus no es una enfermedad de importancia en perros y gatos. Aunque pueden exponerse al virus si entran en contacto con roedores infectados o con sus heces y orina, e incluso se han detectado anticuerpos en estos animales —lo que indica que llegaron a infectarse—, normalmente no les produce enfermedad grave ni siquiera síntomas evidentes, como sí ocurre en la especie humana.

Esto quiere decir que, aunque pueden “contraerlo”, no se comportan como reservorios, como los roedores, ni tampoco como los humanos, en los que el virus puede producir enfermedad grave. Además, las personas tampoco pueden transmitir el virus a perros y gatos.

Por otro lado, perros y gatos no se consideran transmisores relevantes del virus hacia las personas, ya que no se ha demostrado que el virus se replique en estos animales de forma suficiente como para que actúen como reservorios o vectores epidemiológicos del hantavirus.

Los perros y gatos no transmiten directamente el hantavirus, pero pueden intervenir de forma indirecta

No existen evidencias sólidas de transmisión directa del virus por parte de perros y gatos hacia los humanos, aunque sí pueden tener cierto papel en la transmisión indirecta de la enfermedad.

Si un perro o gato vive en zonas rurales o en áreas donde pueda entrar en contacto con roedores silvestres o con zonas contaminadas por sus excrementos, podría transportar partículas virales en su pelo, patas u hocico, aunque el riesgo es muy bajo. También pueden traer o cazar roedores infectados, que podrían entrar en contacto con las personas.

Sin embargo, los gatos también pueden ser de ayuda si cazan ratones en las inmediaciones del hogar, evitando que estos lleguen y contaminen el ambiente con sus excrementos, que son la principal fuente de infección para las personas cuando se inhalan las partículas virales que contienen.

Por lo tanto, los perros y gatos no se consideran una fuente de transmisión significativa del hantavirus hacia las personas.

Cómo protegerse del hantavirus: medidas recomendadas por expertos

La OMS recomienda que la estrategia preventiva frente al hantavirus se dirija a evitar la exposición a roedores y a sus excreciones. Para ello, establece la siguiente serie de recomendaciones:

  • Mantener los hogares libres de ratones y roedores silvestres.
  • Sellar grietas y agujeros por donde los roedores puedan entrar.
  • Mantener el hogar libre de basura y restos orgánicos.
  • No aspirar ni barrer excrementos secos de roedores.
  • Humedecer las superficies con lejía o desinfectantes antes de limpiarlas.
  • Emplear guantes y, en situaciones de riesgo, mascarilla al manipular zonas posiblemente contaminadas.
  • Evitar dormir sobre el suelo en campamentos rurales.

Por otro lado, si tienes gatos o perros, vives en una zona rural o existe cierto riesgo de contagio indirecto a través de estos animales, debes intentar que no tengan contacto con roedores ni los traigan al hogar. En caso de que lo hagan, es importante limpiar sus patas y cepillar su pelaje para retirar posibles restos contaminados. También se debe evitar manipular roedores muertos sin protección y mantener un adecuado control de la exposición a roedores dentro del hogar.

Laura García es veterinaria especializada en medicina felina. Además, es divulgadora de contenidos relacionados con la salud y el bienestar animal, donde aporta rigor científico para ayudar a los tutores a comprender mejor la salud de sus gatos de forma clara y accesible.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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