Los psicólogos coinciden: las personas que prefieren los gatos tienden a ser más curiosas, creativas y abiertas que las que eligen perros

Los psicólogos coinciden: las personas que prefieren los gatos tienden a ser más curiosas, creativas y abiertas que las que eligen perros

¿Existe una relación fiable entre la preferencia por una mascota y la propia personalidad? La ciencia del comportamiento lleva tiempo estudiando la asociación entre patrones de conducta y gustos personales, y lo cierto es que, aunque no se puede afirmar con total seguridad la existencia de una relación directa entre ser “más de gatos” o “más de perros” y un tipo de personalidad en concreto, sí existen patrones comunes, en este caso, entre aquellas personas que manifiestan ser amantes de los felinos.

En el año 2010 se llevó a cabo una investigación en la que se evaluó la personalidad de más de 4.000 participantes mediante una prueba psicológica que abarca cinco grandes dimensiones: extraversión, amabilidad, responsabilidad, neuroticismo y apertura a la experiencia. El estudio comparó, posteriormente, los resultados obtenidos por las personas que se consideraban amantes de los gatos y por las que preferían los perros.

Aunque no es posible generalizarlo a la totalidad de la población, la investigación concluyó que aquellos que sentían predilección por los felinos obtuvieron puntuaciones más altas en dos de los cinco rasgos evaluados: neuroticismo y apertura a la experiencia.

La razón por la que los amantes de los gatos son más abiertos a vivir nuevas experiencias, según la psicología

Según la psicología, la “apertura a la experiencia” es uno de los cinco grandes rasgos que se utilizan para describir la personalidad humana y hace referencia a la predisposición que tiene una persona por descubrir cosas y experimentar sensaciones nuevas. Generalmente, se suele definir a estas personas como curiosas, creativas e innovadoras y, con frecuencia, son individuos que muestran una especial sensibilidad hacia las artes o la naturaleza. La apertura a la experiencia hace que una persona desee aprender y probar cosas que le resultan novedosas, aunque no necesariamente requiere hacerlo en compañía, y también la convierte en alguien más tolerante, comprensivo y de mente abierta.

Pero, ¿cómo podría relacionarse esta personalidad con la preferencia por los gatos? Una teoría factible habla de que el hecho de convivir con un gato permite al tutor tener más libertad para salir y experimentar el mundo. Los gatos, aunque también requieren cuidados diarios, afecto y compañía, tienden a ser algo más independientes que los perros y, siempre que cuenten con un entorno apropiado, no suelen ser tan exigentes en cuanto a sus rutinas. Esto supone que los tutores pueden disponer de más tiempo para dedicar a otras actividades.

Además, es probable que aquellas personas que muestran una personalidad más curiosa sientan una mayor fascinación o afecto por los gatos, ya que estos son igualmente curiosos y aventureros. Una personalidad similar podría ser clave para el establecimiento de un vínculo fuerte entre el tutor y el animal.

Preferir los gatos también se relaciona con una mayor tendencia a la preocupación y la inseguridad

Otro de los rasgos que, en el estudio de Gosling et al. (2010), aparecía con más frecuencia vinculado a los amantes de los gatos fue el neuroticismo. El neuroticismo se define como una mayor tendencia a experimentar emociones negativas tales como ansiedad, preocupación o inseguridad.

En este sentido, los individuos que puntúan alto en este rasgo suelen ser más sensibles e inestables a nivel emocional, se sienten abrumados con facilidad y, con frecuencia, se encuentran sobrepensando o rumiando sobre aquello que les preocupa. Por supuesto, el neuroticismo no es una enfermedad ni mucho menos, tan solo es un rasgo de personalidad que, como todos, se puede trabajar y modificar.

Aunque no se haya establecido una causa para esta asociación, una explicación plausible podría ser que aquellas personas con mayor tendencia a preocuparse o que tienen una menor tolerancia al estrés prefieran la compañía de un animal más tranquilo, autónomo y hogareño para sentirse mejor. Además, otros factores como las experiencias que se hayan tenido previamente con animales de compañía o los estilos de apego también podrían explicar las diferencias encontradas en cuanto a estilos de personalidad y preferencias individuales.

No necesariamente todas las personas que prefieren a los gatos son iguales: la psicología habla de tendencias, no de reglas

Las relaciones establecidas entre la personalidad y la preferencia por los gatos son meramente estadísticas y no causales. Esto significa que no existe una verdadera asociación directa e inequívoca, ya que cada individuo es diferente y, aunque se compartan tendencias, nunca se puede afirmar con total seguridad que un amante de los gatos sea más abierto que un amante de los perros, por ejemplo.

A pesar de que se sigan realizando estudios para determinar qué características psicológicas encajan mejor con cada tipo de tutor, sabemos que los resultados dependen de muchos factores y que, algunos de ellos, son difíciles de controlar. Por ejemplo, la experiencia personal, la educación recibida, el entorno de crianza o el círculo social de la persona son determinantes para el desarrollo de su personalidad, independientemente de si prefiere a los gatos o a los perros.

Así pues, y como conclusión, decir que las personas que prefieren gatos son más abiertas o más neuróticas es lago que debe entenderse como una tendencia estadística, pero no como una regla infalible y aplicable a todo el mundo.

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Bibliografía
  • Gosling, S. D., Sandy, C. J., & Potter, J. (2010). Personalities of self-identified "dog people" and "cat people." Anthrozoös, 23(3), 213–222. https://doi.org/10.2752/175303710X12750451258850
  • Reevy, G. M., & Delgado, M. M. (2015). Are emotionally attached companion animal caregivers conscientious and neurotic? Factors that affect the human–companion animal relationship. Journal of Applied Animal Welfare Science, 18(3), 239–258. https://doi.org/10.1080/10888705.2014.988333