Los gatos son animales que acostumbran a beber poco. Sus antepasados, criados en ambientes desérticos, apenas podían consumir agua y su hidratación se basaba en la ingesta de presas, como pequeños roedores o aves, que les aportaban, aproximadamente, un 70 % de agua.
En la actualidad, los gatos domésticos siguen manteniendo una baja ingesta, pero su alimentación ha cambiado mucho. De una dieta compuesta por pequeñas presas han pasado principalmente al pienso, un producto que, para su correcta conservación, acostumbra a no superar el 8 % de humedad. Así, un gato que se alimenta solo de pienso puede tener una hidratación deficiente, con los problemas de salud que de ello se derivan. Los veterinarios explican que saber ofrecer agua a nuestros gatos es fundamental para prevenir problemas de salud, sobre todo renal.
Lo que ocurre cuando un gato no bebe suficiente agua
Antes de explicar qué aconsejan los veterinarios para favorecer que los gatos domésticos beban más, hay que entender por qué es importante que lo hagan.
Como hemos explicado, muchos ejemplares estarán consumiendo una cantidad de agua insuficiente porque se alimentan exclusivamente de pienso y, por sus orígenes, no beberán suficiente agua para contrarrestarlo.
Una falta de agua puede producir la deshidratación del gato, de mayor o menor gravedad, y, en especial, en gatitos, animales de edad avanzada o aquellos con alguna enfermedad ya diagnosticada. Pero, además, una hidratación deficiente puede precipitar la aparición de problemas a nivel urinario e incluso renal.
De ahí que sea muy importante conseguir que los gatos en casa beban toda el agua que necesitan y que optemos por una dieta, por lo menos mixta, que combine el pienso con alimentos húmedos, cuyo aporte de agua ascenderá al 70-80 %, como las presas en la naturaleza.
Dónde colocar el agua del gato para que beba más, según veterinarios
Una de las recomendaciones básicas de los veterinarios para que los gatos beban más agua es tener en cuenta la "zonificación". Esto significa que los gatos son animales que necesitan que las zonas en las que realizan distintas actividades estén bien separadas.
Por ejemplo, el arenero debe estar lejos de la comida y esta, a su vez, no puede estar pegada al agua. Por lo tanto, hay que desterrar el uso de los comederos dobles, con espacio para la comida y el agua, juntas en el mismo recipiente.
Además, los veterinarios recomiendan que no cuenten con un único bebedero, sino que se distribuyan varios bebederos por lugares estratégicos de la casa.
Podemos escogerlos en función de los sitios en los que el gato pase más tiempo o acostumbre a transitar con frecuencia. Esta elección es muy importante sobre todo para animales convalecientes o muy mayores, que pueden presentar problemas de movilidad. Hay que facilitarles el acceso al agua todo lo posible. También se pueden disponer los bebederos a distintas alturas.
Qué bebederos prefieren los gatos y cuáles conviene evitar
Por otra parte, cómo sea el bebedero también importa. Debemos escoger un recipiente cómodo para que el gato beba sin que los bordes tropiecen con su bigotes, lo que puede causarle incomodidad. No hay que olvidar que son un tipo de pelo especialmente sensible.
En cuanto a los materiales, es recomendable evitar el plástico, que se acaba deteriorando, libera microplásticos, acumula más bacterias y puede cambiar el sabor y el olor del agua, haciendo que el gato la rechace.
El cristal, el acero inoxidable o la cerámica son algunos de los materiales más populares. Podemos probar varios para encontrar el preferido del gato.
Por otra parte, son muchos los felinos que prefieren beber agua en movimiento. Para ellos resultarán ideales las fuentes. Hay que prestar atención a su higiene, ya que el movimiento del agua no es sinónimo de que el recipiente esté limpio.
Por supuesto, los bebederos siempre deben estar limpios y disponer de agua limpia, fresca y de fácil acceso las 24 horas del día. Habrá que cambiarla todas las veces que sea necesario, más durante la temporada de calor.
Ojo, también, al potencial vuelco, sobre todo en hogares multigatos o si el animal se va a quedar solo muchas horas. No podemos arriesgarnos a que el agua se derrame y el gato se quede sin beber.
Los mejores trucos para hidratar a un gato que bebe poco
Además de las indicaciones que hemos señalado, los veterinarios ofrecen consejos adicionales para los gatos a los que les cuesta más beber.
Entre ellos destaca la incorporación de un juego al agua. Especialmente para los más juguetones, poner algún objeto que flote en el bebedero o recipiente similar que quieran sacar y dar con la pata o la boca, puede servir de estímulo para que se animen a beber.
En algunos casos, también podemos cambiar el agua por caldo. Por ejemplo, para gatos más reacios, convalecientes o enfermos puede ser de ayuda que el agua les guste. Así, podemos ofrecerles, en su lugar, distintos caldos, por ejemplo, de pollo o de pescado, siempre contando con la autorización del veterinario y optando por caldos caseros o sopas formuladas específicamente para gatos.
En definitiva, la naturaleza felina les lleva a ingerir poca agua. Si la dieta es exclusiva a base de pienso, se corre el riesgo de que la hidratación del animal sea deficiente.
Para prevenirlo los veterinarios recomiendan ofrecer una dieta mixta y fomentar el consumo de más agua con medidas como el uso de fuentes o la distribución eficaz de los bebederos.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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