Los veterinarios coinciden: el 77% de los españoles teme no saber cuidar a su mascota cuando envejezca

Los veterinarios coinciden: el 77% de los españoles teme no saber cuidar a su mascota cuando envejezca

Hay pequeños cambios que muchos propietarios atribuyen simplemente al paso del tiempo. Un perro que tarda más en levantarse por la mañana, un gato que ya no salta a su estantería favorita o una mascota que duerme más horas de lo habitual suelen interpretarse como algo "normal" de la edad. Hay que saber que estos comportamientos también pueden ser las primeras señales de problemas de salud que conviene detectar cuanto antes.

La medicina veterinaria ha conseguido que perros y gatos vivan hoy más años gracias a los avances en prevención, nutrición y tratamientos. Pero esa mayor longevidad plantea un nuevo desafío: aprender a acompañarlos durante una etapa de la vida que exige cuidados diferentes y un seguimiento más estrecho.

En este contexto, un estudio internacional elaborado por Royal Canin (famosa compañía francesa fabricante de alimentos para gatos y perros) junto a la consultora Censuswide, en el que participaron más de 19.000 cuidadores de perros y gatos de 18 países, refleja hasta qué punto esta cuestión preocupa en España.

Según la investigación, el 77% de los españoles teme no saber cuidar correctamente de su mascota cuando envejezca, una cifra muy superior a la media global (51%). Además, el 81% reconoce que le entristece pensar en ese momento, mientras que el 55% admite que evita hablar del envejecimiento porque le resulta demasiado doloroso.

Para los especialistas, estos datos demuestran el enorme vínculo emocional que existe hoy entre las familias y sus animales de compañía, pero también ponen de manifiesto la necesidad de hablar más sobre el envejecimiento y hacerlo desde un enfoque preventivo.

Veterinarios advierten: no esperes a que tu perro o gato enferme para adaptar sus cuidados

Uno de los mensajes en los que coinciden las principales asociaciones veterinarias internacionales es que el envejecimiento no comienza cuando un perro o un gato desarrolla una enfermedad grave. Se trata de un proceso biológico progresivo que empieza mucho antes y cuyos primeros cambios pueden pasar desapercibidos.

La World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) y la American Animal Hospital Association (AAHA) señalan que la edad a la que un animal entra en la etapa sénior depende de múltiples factores, especialmente de la especie y del tamaño corporal.

En los perros de razas grandes, por ejemplo, la vejez suele llegar antes que en los de tamaño pequeño, mientras que la International Society of Feline Medicine (ISFM) considera que los gatos comienzan a ser sénior aproximadamente a partir de los 11 años.

Por este motivo, los veterinarios recomiendan no esperar a que aparezcan síntomas llamativos para adaptar los cuidados. El propio estudio revela que el 42% de los españoles solo empieza a pensar en la vejez de su mascota cuando observa signos claros de enfermedad, una actitud que puede retrasar el diagnóstico de patologías frecuentes en esta etapa.

Las revisiones veterinarias periódicas permiten detectar alteraciones que todavía no producen síntomas evidentes, como cambios en la función renal, problemas cardíacos, pérdida de masa muscular o alteraciones metabólicas.

Se mueve más despacio, duerme más o deja de jugar: las señales de que tu mascota está envejeciendo

El envejecimiento suele manifestarse mediante cambios sutiles que aparecen poco a poco.

Según la encuesta, el signo que más identifican los propietarios españoles es que el animal se mueve más despacio o le cuesta levantarse (53%). Le siguen una menor interacción o ganas de jugar (40%) y los cambios en el pelaje, como la aparición de canas (37%).

Pero existen otras señales que merecen atención: dormir más horas, perder masa muscular, aumentar o disminuir de peso sin motivo aparente, beber más agua, caminar con rigidez, dejar de subir escaleras, desorientarse o modificar hábitos cotidianos.

En los gatos, además, el dolor suele pasar especialmente inadvertido. Un felino con artrosis rara vez cojea de forma evidente; en cambio, puede dejar de saltar a lugares elevados, utilizar menos el rascador o mostrarse menos activo. Muchas familias interpretan estos cambios como parte natural del envejecimiento cuando, en realidad, pueden indicar un problema tratable.

Tanto la AAHA como la ISFM aconsejan que los animales sénior acudan al veterinario al menos cada seis meses para realizar controles clínicos y analíticos que permitan actuar antes de que las enfermedades avancen.

Artritis, enfermedad renal y deterioro cognitivo: los problemas que más afectan a perros y gatos mayores

La artritis es la enfermedad que más preocupa a los propietarios españoles, mencionada por el 50% de los encuestados. Le siguen las enfermedades renales (42%), las cardiopatías (40%), el deterioro cognitivo (35%) y la diabetes (34%).

Todas ellas son relativamente frecuentes en animales mayores, pero los veterinarios recuerdan que un diagnóstico precoz puede marcar una gran diferencia.

La enfermedad renal crónica, por ejemplo, afecta especialmente a los gatos de edad avanzada y puede mantenerse controlada durante años mediante una combinación de alimentación específica, controles periódicos y tratamiento veterinario.

La artrosis también constituye uno de los principales problemas en perros mayores. El dolor asociado no solo limita la movilidad, sino que favorece el sedentarismo, la pérdida de masa muscular y una peor calidad de vida.

En algunos animales aparece además un síndrome de deterioro cognitivo que provoca desorientación, alteraciones del sueño, cambios en la interacción con la familia o pérdida de hábitos aprendidos. Detectarlo cuanto antes permite instaurar medidas destinadas a ralentizar su progresión.

Alimentación, ejercicio y revisiones: tres pilares para una buena vejez

Los expertos coinciden en que no existe una fórmula para evitar el envejecimiento, pero sí numerosas herramientas para favorecer que esta etapa transcurra con la mejor calidad de vida posible.

Una de ellas es adaptar la alimentación. Las necesidades nutricionales cambian con la edad y también varían entre perros y gatos. Los veterinarios recomiendan revisar periódicamente la dieta para asegurar un aporte adecuado de proteínas de alta calidad, controlar el peso corporal e incorporar, cuando sea necesario, nutrientes como antioxidantes, ácidos grasos omega-3 o compuestos destinados a proteger las articulaciones.

El ejercicio también sigue siendo esencial. En los perros suele aconsejarse mantener paseos diarios adaptados a su condición física, mientras que en los gatos conviene estimular el juego y facilitar su movilidad colocando rampas, escalones o areneros de fácil acceso si empiezan a tener dificultades para saltar.

La salud dental, el control del dolor, los análisis de sangre y orina, la vigilancia del comportamiento y las revisiones veterinarias periódicas completan un abordaje que permite detectar problemas antes de que afecten gravemente al bienestar del animal.

Cumpleaños, regalos y menos viajes: así cambian sus vidas los españoles por sus mascotas

El estudio también confirma que perros y gatos ocupan un lugar cada vez más importante dentro de las familias españolas. El 52% de los propietarios celebra cada año los cumpleaños o aniversarios de sus mascotas y el 77% asegura que les compra regalos para conmemorar esas fechas.

Además, casi la mitad afirma que reduciría su tiempo de ocio para atenderlas durante la vejez, un 27% renunciaría a viajar de vacaciones y un 24% modificaría incluso sus horarios laborales para poder cuidarlas mejor.

Para los veterinarios, esta implicación emocional es positiva siempre que vaya acompañada de información. Envejecer es un proceso natural y no debe afrontarse con miedo, sino con prevención. Detectar a tiempo los cambios propios de la edad, mantener revisiones periódicas y adaptar los cuidados a las necesidades de cada perro o gato puede marcar la diferencia entre una vejez llena de limitaciones y otra activa, confortable y con una buena calidad de vida.

Cinco señales de que tu perro o gato está entrando en la vejez, según los veterinarios

Entre las señales de alerta que los veterinarios destacan a la hora de detectar cuándo tu perro o tu gato se están haciendo mayores, destacan los siguientes:

  • Le cuesta más levantarse, correr o subir escaleras
  • Juega menos o se cansa antes durante la actividad física
  • Duerme muchas más horas que hace unos años
  • Presenta cambios de peso o pierde masa muscular
  • Se muestra desorientado o modifica rutinas que antes mantenía con normalidad

Si bien, siempre hay que estar alerta y cuidar de los animales de la casa, adaptarse a sus necesidades en cada etapa de su vida e intentar hacerles su estancia en el hogar, lo más cómoda posible.

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