Los veterinarios coinciden: “Muchos gatos beben menos agua de la que necesitan porque su bebedero les resulta incómodo”

Los veterinarios coinciden: “Muchos gatos beben menos agua de la que necesitan porque su bebedero les resulta incómodo”

Es habitual que un gato se acerque a su bebedero, lo mire durante unos segundos y se marche sin beber. Sin embargo, basta con abrir el grifo para que muestre de repente un enorme interés por el agua.

Aunque pueda parecer una simple manía, los veterinarios advierten de que el problema puede estar en algo tan sencillo como el recipiente, su limpieza, su ubicación o incluso el contacto de los bigotes con los bordes. Son pequeños detalles que, en algunos casos, pueden hacer que el gato rechace el agua que tiene a su disposición.

La forma en la que ofrecemos el agua puede influir en los hábitos de hidratación del gato. Por eso, si tu gato bebe menos de lo habitual o evita su cuenco, conviene revisar algunos detalles que pueden hacer que el bebedero le resulte incómodo.

Si tu gato no bebe del cuenco, quizá el problema esté en el recipiente y no en el agua

La veterinaria Elena Díaz explicó en una entrevista para La Vanguardia que “muchos gatos beben menos agua de la que necesitan porque el recipiente que tienen a su disposición no les resulta cómodo. Un cuenco demasiado profundo, pequeño o inestable puede obligar al animal a adoptar una postura incómoda mientras bebe, lo cual les quita las ganas de beber”.

No todos los gatos tienen las mismas necesidades. El tamaño del animal, la forma de su cabeza, la edad o determinadas características físicas pueden hacer que un recipiente sea más apropiado que otro.

Por eso, cuando un gato evita su bebedero, una de las primeras cosas que conviene revisar es el recipiente. Un cuenco demasiado estrecho puede dificultar que el animal acerque el hocico al agua con naturalidad, mientras que uno que se mueve constantemente también puede generar rechazo.

Otro aspecto a tener en cuenta es la limpieza. Los gatos tienen un sentido del olfato muy desarrollado y pueden detectar olores que para las personas resultan prácticamente imperceptibles. Los restos de comida, la suciedad o el agua que lleva demasiado tiempo en el mismo recipiente pueden hacer que pierdan interés.

En general, los recipientes anchos, poco profundos y estables suelen facilitar que el gato pueda beber en una posición más natural

Los bigotes pueden explicar por qué tu gato no quiere beber del cuenco

Los bigotes de los gatos, conocidos como vibrisas, no son simples pelos. Se trata de estructuras sensoriales muy sensibles que proporcionan al animal información sobre su entorno.

Precisamente por esa sensibilidad, algunos gatos pueden sentirse incómodos cuando sus bigotes rozan continuamente los bordes de un recipiente estrecho o profundo. Aunque no todos los felinos reaccionan de la misma manera, este detalle puede influir en la elección del bebedero.

Por eso, si un gato se acerca al agua pero parece evitar el recipiente, puede ser útil probar con uno más ancho y poco profundo. De esta manera, podrá beber sin que los bigotes estén en contacto constantemente con las paredes.

La reacción del propio animal es la mejor pista. Si utiliza con normalidad un determinado cuenco, no es necesario sustituirlo simplemente porque otro formato sea más recomendable para otros gatos.

Nunca coloques el bebedero junto al arenero: tu gato puede dejar de beber

El recipiente no es el único factor que puede hacer que un gato rechace el agua. La ubicación del bebedero dentro de la vivienda también puede influir en sus hábitos.

Los gatos necesitan sentirse tranquilos y en un entorno seguro cuando comen y beben. Por este motivo, colocar el agua en una zona con mucho ruido, cerca de electrodomésticos o en un lugar de paso constante puede hacer que el animal prefiera buscar otro sitio.

Según Díaz, es importante tener en cuenta que conviene mantener el bebedero alejado del arenero. “Los olores y la suciedad asociados a esta zona pueden hacer que el gato considere que no es un lugar adecuado para beber”, añade la experta.

Otra posibilidad es distribuir varios recipientes por diferentes zonas de la casa. De esta manera, el gato tendrá más opciones y podrá elegir el lugar que considere más cómodo.

Los gatos se sienten más atraídos por el agua en movimiento

El comportamiento de algunos gatos frente al grifo también tiene una explicación. Muchos felinos muestran una clara preferencia por el agua corriente y parecen sentirse más atraídos por fuentes con agua en movimiento, con chorros, antes que por el agua estancada de un cuenco.

El veterinario Víctor Rodríguez señala en este sentido que “muchos gatos prefieren el agua en movimiento y que las fuentes pueden funcionar especialmente bien en estos casos, siendo una opción más atractiva para el gato”.

Por eso, si un gato busca constantemente el grifo del lavabo o de la cocina, una fuente de agua puede ser una alternativa interesante. El movimiento continuo puede llamar su atención y favorecer que beba con mayor frecuencia.

Sin embargo, no todos los gatos necesitan una fuente. En general, los expertos apuntan a que lo más importante más allá de recipientes y formas es que el agua esté “fresca, limpia y disponible en un lugar tranquilo”.

Si un gato empieza a beber mucho menos de lo habitual, especialmente si aparecen otros cambios como pérdida de apetito o apatía, conviene consultar con un veterinario para descartar un problema de salud.

Si deseas leer más artículos parecidos a Los veterinarios coinciden: “Muchos gatos beben menos agua de la que necesitan porque su bebedero les resulta incómodo”, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cuidados básicos.