La de LouLou es una historia de supervivencia, esperanza, constancia y mucho esfuerzo. La perrita estuvo más de dos días desaparecida en las montañas nevadas de Alaska hasta que dos pilotos consiguieron localizarla desde un helicóptero. Todo empezó el 10 de octubre, cuando una avalancha sorprendió a la perrita y a los dos excursionistas con los que caminaba. Los hombres fueron evacuados con heridas graves, pero de LouLou no había ni rastro.
Su familia no estaba dispuesta a dejar de buscarla. Mientras intentaban recuperarse de lo sucedido, comenzaron a movilizar a personas que pudieran ayudar a encontrar a LouLou. Un pequeño localizador que llevaba en el collar y la colaboración de más de 20 voluntarios acabarían protagonizando una búsqueda a contrarreloj con un final feliz.
La avalancha dejó gravemente heridos a los dos hombres y a LouLou en paradero desconocido
LouLou, mestiza de husky y caniche de cuatro años de edad, caminaba por las montañas del Parque Estatal Chugach, al norte de Anchorage, junto a Brian Shum, la pareja de su tutora Lauren Padawer, y Rachad Rayees, compañero de excursión de Shum. El 10 de octubre, los dos hombres y la perrita atravesaban una zona con poca nieve cuando una avalancha los sorprendió y arrastró unos 150 metros por una ladera rocosa.
Según informó la Policía Estatal de Alaska en un comunicado de prensa, los dos hombres sufrieron heridas graves. Shum tenía una fractura de mandíbula y lesiones en una mano, mientras que Rayees se fracturó varias costillas y sufrió una lesión en una vértebra. Ambos fueron evacuados al hospital por un equipo de la Guardia Nacional Aérea de Alaska menos de dos horas después del accidente. Sin embargo, durante el rescate, los equipos de salvamento no consiguieron localizar a LouLou.
Un localizador, un dron y más de 20 voluntarios: la búsqueda de LouLou
Lauren Padawer, la tutora de LouLou, se encontraba fuera del país cuando se enteró de la noticia. Enseguida, decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda y movilizar a personas que pudieran participar en la búsqueda de su perrita desaparecida. Su llamamiento consiguió reunir a más de 20 voluntarios, entre ellos excursionistas y personas dispuestas a colaborar con distintos medios.
LouLou llevaba un pequeño localizador en el collar que permitió obtener pistas sobre su posible paradero. No obstante, las primeras señales no eran lo suficientemente precisas. Para delimitar mejor la zona de búsqueda, Padawer comparó las coordenadas con distintas aplicaciones de mapas e imágenes por satélite del terreno.
Aun con estas pistas, encontrar a LouLou no iba a ser fácil. Para ampliar la búsqueda, también se prepararon un dron con cámara térmica y un perro entrenado para detectar olores. A ellos se sumaron Amanda Barker y Dave Beckett, dos pilotos voluntarios que utilizaron un helicóptero privado y podían consultar las actualizaciones del localizador cuando se acercaban a la zona. Tras más de dos días sin encontrar a LouLou, volvieron a sobrevolar el área. La nieve recién caída les permitió distinguir unas huellas de patas y seguir el rastro por la ladera.
“Esperó pacientemente”: así encontraron los pilotos a la perrita tras más de 50 horas desaparecida
Por fin, tras tantas horas de intensa búsqueda, los pilotos encontraron a la perrita. Cuando Amanda Barker y Dave Beckett la vieron desde el helicóptero no podían creerlo, y es que LouLou estaba sentada sobre la nieve, como si estuviera esperando que alguien acudiese a buscarla. Buscaron un lugar seguro donde aterrizar y ambos bajaron para acercarse a ella caminando. Aunque temían que el ruido del helicóptero la asustara y saliera corriendo, LouLou permaneció completamente inmóvil en el mismo sitio, tal y como se puede observar en el vídeo del rescate.
“Esperó pacientemente a que llegáramos. Nos hizo subir hasta donde estaba”, explicó Barker a Alaska Public Media. Los pilotos tuvieron que avanzar varios cientos de metros por la ladera inclinada hasta alcanzarla, pero, cuando estuvieron cerca, LouLou se acercó a ellos y Beckett la acarició mostrando una gran sonrisa y mucha alegría.
Después, Beckett sujetó su correa y empezaron a descender hasta llegar al helicóptero. Le pusieron una chaqueta acolchada para protegerla del frío y la llevaron a casa de Beckett, en Wasilla. Allí pudieron llevarla al veterinario para comprobar su estado de salud tras pasar más de 50 horas sola a la intemperie.
Cuatro días después de la avalancha, LouLou volvió a los brazos de su tutora
El 14 de octubre, cuatro días después de la avalancha, Lauren Padawer pudo abrazar de nuevo a LouLou después de una angustiosa espera. La perrita llegó a casa tras pasar por una revisión veterinaria que confirmó que, pese a todo lo ocurrido, se encontraba bien. Solo tenía un colmillo dañado y una lesión en un dedo de la pata.
Al recordar el reencuentro, Padawer contó a Alaska Public Media que LouLou parecía algo más cariñosa de lo habitual, aunque seguía mostrando su carácter tranquilo y reservado. Todavía se desconoce cómo pudo sobrevivir sola tanto tiempo en unas condiciones climáticas tan extremas, pero lo importante es que su historia tuvo un final feliz gracias a una tutora que no se rindió y jamás dejó de buscarla.