María Vetican, veterinaria: “Los perros necesitan oler orina y heces para entender el mundo, pero ingerirlas puede ser un riesgo”

María Vetican, veterinaria: “Los perros necesitan oler orina y heces para entender el mundo, pero ingerirlas puede ser un riesgo”

Durante los paseos, los perros suelen detenerse a olisquearlo todo, como árboles, señales de tráfico, el suelo, las esquinas y cualquier sustancia. Esta costumbre que suele irritar a los cuidadores, sobre todo cuando tienen prisa, se convierte en preocupación si lo que el perro quiere oler es pis o heces de sus congéneres u otros animales.

A este respecto, la veterinaria María Sanz, conocida en redes como María Vetican, explica que este tipo de olfateo es necesario y muy importante para el perro, aunque, desde nuestro punto de vista, pueda resultar asqueroso. Eso sí, mejor que la interacción se limite a oler, ya que la ingesta podría tener consecuencias negativas para su salud.

Por qué lo que huele tu perro es mucho más importante de lo que parece

Esa manía de olfatearlo todo puede resultar difícil de entender para los cuidadores, pues las personas vivimos en un mundo dominado por el sentido de la vista. Básicamente, obtenemos la información del entorno a través de nuestros ojos, pero los perros la buscan mediante su desarrolladísimo sentido del olfato. De ahí su necesidad de olerlo absolutamente todo.

Por ejemplo, cuando un perro huele la orina de otro está “leyendo” qué tipo de perro es, cómo está de salud, si se encuentra o no en celo y otros datos igualmente importantes para él. Como señala la veterinaria María Vetican, olisquear pis y caca forma parte del “comportamiento natural” del perro. Lo necesita para su “estimulación y estabilidad mental, su interacción con el mundo y su felicidad”.

En consecuencia, María incide en la importancia de permitir que, durante los paseos, los perros dispongan de tiempo para olfatear. Incluso explica que ver al perro hipersalivar o castañear los dientes después de oler algo no quiere decir que le esté provocando un efecto adverso y haya que apartarlo.

Al contrario, esta conducta se conoce como el tonguing, que se produce, normalmente, tras haber lamido orina y es una manera de enviar feromonas hasta el órgano vomeronasal o de Jacobson, situado entre la nariz y la boca. En esta zona accesoria del sistema olfativo se detectan las feromonas para captar toda la información que transmiten y que es muy relevante para el animal.

“Cuida su salud, pero déjale ser un perro”: lo que sí y lo que no debes permitir durante el paseo

Por lo tanto, según afirma María Vetican en sus redes sociales, debemos permitir a los perros que olfateen orina y heces de sus congéneres, pues es una conducta muy importante para ellos. En sus propias palabras: “Que a ti te dé asco no debería inhibir su necesidad como especie”.

Así, su consejo profesional es que dejemos a nuestro perro oler durante el paseo e incluso podemos permitir que lama un poco de orina para favorecer el proceso de tonguing que hemos descrito. A este respecto, la veterinaria explica que a través de la orina los perros podrían contraer una enfermedad infecciosa, la leptospirosis, para la que existe vacuna. Por este motivo, es fundamental que, para prevenir riesgos, el perro esté siempre con la cartilla vacunal al día.

Por otra parte, la veterinaria señala que sí debemos impedir que huela, lama o coma cualquier sustancia que sepamos que supone un peligro evidente, como basura, comida en mal estado, potenciales venenos o, incluso, “matorrales de espigas” que sabemos que pueden acabar incrustadas en la nariz o las orejas del perro. Además, si sabemos que nuestro perro, tras oler, va a intentar comer, irrefrenablemente, sí debemos impedir que se acerque. Por cierto, este tipo de ingestas “peligrosas” deberían trabajarse con un profesional para evitar riesgos.

¿Es peligroso que tu perro olisquee o ingiera caca? Esto dice la veterinaria

María Vetican aborda en sus redes sociales otra gran preocupación de los cuidadores: que el perro huela, lama e incluso llegue a ingerir heces de otros perros u animales. Al igual que en el caso de la orina, según María, no pasa nada porque el perro huela “de pasada” heces. Pero su recomendación es que el contacto se quede en esa interacción.

Si llegase a lamer o comer podría exponerse a enfermedades, por eso es mejor evitar que dé este paso. Aunque la veterinaria tranquiliza a este respecto, ya que, si el perro está bien vacunado y desparasitado internamente, es decir, sigue las pautas preventivas marcadas por su veterinario, incluso si consiguiese ingerir una pequeña cantidad, no tendría por qué haber ningún problema.

En definitiva, María Vetican deja claro que para los perros es fundamental poder olisquear, con tiempo, durante sus salidas a la calle, aunque esta conducta implique entrar en contacto con orina y heces de otros animales. Olfatear o incluso lamer un poco de orina en un perro bien desparasitado y vacunado no debería suponer ningún problema. Lógicamente, sí se debe evitar su acceso a sustancias perjudiciales para su salud, como la basura, la comida en mal estado o potenciales venenos.

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Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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