Pasar un día de playa con un perro es uno de los planes favoritos de las familias durante el verano. Un plan tranquilo, con el que no hay que dejar de ser precavidos. Los juegos en la arena y los baños en el mar tienen algunos riesgos que suelen pasar desapercibidos pero que pueden acabar con una visita al veterinario.
La veterinaria María Vetican a través de uno de sus vídeos recuerda dos de los errores más habituales que cometen los perros en la playa: comer arena y beber agua del mar. Aunque puedan parecer conductas inofensivas, ambas pueden provocar problemas digestivos de cierta gravedad si no se controlan.
Comer arena de la playa puede provocar una obstrucción intestinal en tu perro
Es habitual que algunos perros ingieran arena de forma accidental mientras juegan, atrapan una pelota o cogen un palo Otros en cambio, lo hacen de manera voluntaria, sobre todo si no se corrige. En estos casos, la recomendación según la experta es “intentar evitar que esta conducta se repita”.
“Consumir una cantidad importante de arena puede dañar la mucosa intestinal", añade Vetican. Además, existe el riesgo de que esta se compacte en el aparato digestivo hasta formar una masa dura que el perro no sea capaz de expulsar por sí solo.
Esta acumulación puede acabar provocando una obstrucción intestinal, un problema que requiere atención veterinaria urgente y que puede poner en riesgo la salud del animal si no se trata a tiempo.
Por ello, si observas que tu perro intenta comer arena, lo más recomendable es distraerlo con otro juego, ofrecerle un juguete o cambiar de actividad para evitar que siga haciéndolo.
Beber agua del mar también puede provocar diárrea y vómitos
El segundo comportamiento que preocupa a los veterinarios es la ingesta de agua salada. Controlarla por completo no siempre resulta sencillo, especialmente cuando el perro pasa buena parte del tiempo jugando entre las olas o nadando.
El agua del mar contiene una elevada concentración de sal que puede irritar el aparato digestivo. Como consecuencia, es relativamente frecuente que algunos perros presenten vómitos o diarrea líquida después de pasar un día en la playa.
En estos casos, María Vetican explica que “estos síntomas pueden aparecer durante la misma jornada o prolongarse hasta el día siguiente”. Si desaparecen en pocas horas y el perro mantiene un buen estado general, normalmente no suelen revestir gravedad.
Para reducir las probabilidades de que el perro beba agua del mar, la mejor estrategia consiste en mantenerlo bien hidratado durante toda la jornada. Llevar agua fresca, ofrecérsela con frecuencia y complementar su alimentación con comida húmeda o premios refrescantes ricos en agua puede ayudar a que no busque saciar la sed directamente en el mar.
Además del agua, también es recomendable hacer descansos frecuentes en una zona de sombra para evitar que el calor aumente todavía más la sensación de sed. Si el perro pasa varias horas en la playa, conviene ofrecerle agua en pequeñas cantidades de forma repetida en lugar de esperar a que beba mucha de una sola vez. Asimismo, es aconsejable llevar un bebedero portátil y renovar el agua con frecuencia para que se mantenga fresca. Estas medidas, junto con una buena hidratación antes de salir de casa, ayudan a reducir el riesgo de que el animal busque beber agua directamente del mar para saciar la sed.
Cuándo conviene acudir al veterinario tras un día de playa
Aunque un episodio puntual de vómitos o diarrea puede estar dentro de lo esperable tras haber ingerido agua salada, es importante vigilar la evolución del perro durante horas.
Si los síntomas persisten más allá del día de playa, se intensifican, aparecen de forma repetida o el animal se muestra decaído, deja de comer o presenta dolor abdominal, conviene contactar cuanto antes con el veterinario.
Lo mismo ocurre si existe la sospecha de que ha ingerido una cantidad considerable de arena, ya que una obstrucción intestinal requiere un diagnóstico y un tratamiento lo antes posible.
En definitiva, disfrutar de la playa con un perro es perfectamente compatible con su bienestar siempre que se tomen algunas precauciones sencillas. Evitar que coma arena, procurar que no beba agua del mar y mantenerlo correctamente hidratado durante toda la jornada son medidas que pueden marcar la diferencia y prevenir problemas digestivos durante las vacaciones.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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