Hace unos días, veterinarios de provincias como Alicante y Murcia alertaron sobre la aparición de las primeras orugas procesionarias y, con ellas, los primeros casos de picaduras en perros. Desde entonces, su presencia se ha extendido a todas las zonas donde habitan, aumentando, así, el riesgo para nuestras peludos.
María, veterinaria y divulgadora en su cuenta María VetiCan, ha publicado un vídeo alertando a los tutores sobre los síntomas de alerta de la picadura de la oruga procesionaria en perros y explicando cómo actuar para proteger la vida del animal.
Estos son los síntomas de alerta: ''Si no se actúa rápido, el perro puede perder la vida''
Si un perro se acerca a una oruga procesionaria, aunque no la toque ni intente lastimarla, puede ser atacado por ella. Estas orugas tienen pelos urticantes que pueden lanzar al aire si se sienten amenazadas. Al clavarse en la piel del perro, liberan una sustancia muy tóxica.
El peligro aumenta si los pelos entran en contacto con las mucosas o la lengua, ya que la intoxicación puede causar heridas graves y bloqueo de las vías respiratorias.
La veterinaria María explica que, una vez los pelos se clavan, "provocan mucha picazón, mucha salivación e hinchazón de la lengua, hocico y garganta del perro". Si no se atiende rápido al animal, la situación empeora y, según María, "puede llegar a causar necrosis de la lengua, problemas respiratorios o incluso que pierda la vida".
Los síntomas iniciales suelen aparecer de forma inmediata y su evolución es muy rápida si no se actúa a tiempo. Por ello, es importante resaltar que se trata de una urgencia veterinaria.
Primeros auxilios que pueden salvar a tu perro si toca una oruga procesionaria: ''Usa solo agua caliente''
Si tu perro entra en contacto con una oruga procesionaria, actuar rápido puede salvarle la vida. La veterinaria María deja muy claro que "solo puedes echar agua". Por lo tanto, una vez identificada la zona de la picadura, se debe limpiar con agua sin frotar, ya que esto empeoraría el cuadro. Debes echar agua de tal forma que caiga y retire los pelos urticantes.
Si la zona afectada es la boca del perro, María explica cómo actuar: "Evita que el agua vaya hacia la garganta, debe caer hacia afuera". Esto es así debido a que, si el perro traga el agua, también tragará los pelos urticantes, lo que provocaría problemas respiratorios graves.
Sin embargo, la verdadera clave del éxito está en la temperatura del agua. María lo explica: "Si es agua caliente mejor porque el calor ayuda a inactivar la toxina". Eso sí, es importante que el agua esté caliente, no ardiendo, para no causar quemaduras.
La veterinaria insiste en que esta situación es una urgencia veterinaria, y añade que el "tratamiento será una inyección con Urbasón para detener la reacción". En algunos casos, puede ser necesario también el uso de antibióticos para tratar las úlceras y, sobre todo, controlar cómo ha afectado al perro la toxina.
Si tienes planeado ir con tu perro a un lugar donde estarás incomunicado, con pinares y, por ende, riesgo de contacto con orugas procesionarias, María recomienda "consultar con tu veterinario sobre el Urbasón para poder aplicarlo tú mismo si fuera necesario".
Lo que nunca debes hacer si a tu perro le pica una oruga procesionaria
María advierte sobre los errores que pueden empeorar la situación: "No toques la zona afectada sin guantes y no frotes, ya que esparcirías los pelitos tóxicos".
Es fundamental no intentar retirar los pelos con las manos desnudas ni frotar la zona, porque esto puede propagar la toxina y agravar la picadura. Además, tocar directamente los pelos urticantes de la oruga también puede causar irritación, inflamación y heridas en nuestra piel.
Tras una picadura, la prioridad es mantener la calma, actuar rápido y acudir al veterinario lo antes posible. El tratamiento con Urbasón se aplica en consulta; solo si tu veterinario te ha autorizado y explicado los pasos a seguir puedes administrarlo tú mismo.
Evita riesgos: consejos de veterinarios para mantener a tu perro a salvo de la procesionaria
La prevención siempre es la mejor opción. Para ello, según María, antes de salir a pasear con tu perro planifica la ruta y evita las zonas donde haya riesgo de contacto con orugas procesionarias, como pinares o áreas con coníferas.
Si durante el paseo encuentras una oruga procesionaria, mantén a tu perro alejado y no intentes tocarla, ya que incluso los pelos en el suelo pueden ser peligrosos. Estas orugas son fáciles de identificar porque suelen formar nidos muy característicos. Estos nidos son blancos y sedosos, y se encuentran en las copas o ramas de los pinos. Normalmente, las orugas están activas hasta mayo, aproximadamente, y se desplazan principalmente por el suelo, formando grupos o largas filas.
Además, los veterinarios recomiendan vigilar constantemente al perro durante los paseos, revisando sus patas y hocico después de caminar por zonas de riesgo.
Adoptar estas medidas preventivas puede reducir significativamente el riesgo de picaduras y proteger la salud de tu perro.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
Si deseas leer más artículos parecidos a María VetiCan, veterinaria: "Si tu perro toca una oruga procesionaria, no manipules la zona y echa agua caliente de esta manera", te recomendamos que entres en nuestra categoría de Primeros auxilios.