María VetiCan, veterinaria, sobre el perro de agua español: “Es muy cariñoso con su familia y crea un vínculo tan fuerte que puede llevar mal la soledad”

María VetiCan, veterinaria, sobre el perro de agua español: “Es muy cariñoso con su familia y crea un vínculo tan fuerte que puede llevar mal la soledad”

El perro de agua español se ha convertido en una de las razas autóctonas más apreciadas de España. Su aspecto simpático, su facilidad para aprender y su estrecha relación con las personas explican buena parte de su popularidad. Sin embargo, sus necesidades de actividad física, educación y mantenimiento del pelaje requieren una dedicación que conviene conocer antes de incorporarlo a la familia.

La veterinaria María Sanz, conocida en las redes sociales como María VetiCan, ha dedicado una publicación divulgativa a explicar las características, los cuidados y las enfermedades más habituales de estos perros. La profesional, que comparte consejos sobre salud y bienestar animal con cientos de miles de seguidores, insiste especialmente en la socialización temprana y el ejercicio diario.

El origen del perro de agua español y los trabajos para los que se crió

El perro de agua español tiene una larga historia vinculada al trabajo en el medio rural. Según la Real Sociedad Canina de España (RSCE), sus antepasados estaban presentes en la península ibérica desde hace siglos, aunque el origen exacto de la raza continúa siendo objeto de debate.

Tradicionalmente se utilizaba para conducir rebaños, ayudar a los cazadores de aves acuáticas y colaborar con los pescadores. Su resistencia física, su inteligencia y su capacidad para desenvolverse en el agua explican esa versatilidad.

Se trata de un perro de tamaño mediano, musculoso y de constitución atlética. Los machos suelen medir entre 44 y 50 centímetros de altura a la cruz y pesar entre 18 y 22 kilos, mientras que las hembras alcanzan entre 40 y 46 centímetros y pesan entre 14 y 18 kilos. Su rasgo más reconocible es el pelaje lanoso y rizado, que puede formar cordones naturales cuando crece. Existen ejemplares blancos, negros, marrones y de combinaciones de estos colores.

La raza está reconocida oficialmente por la Federación Cinológica Internacional (FCI), que la incluye en el grupo de perros cobradores, levantadores de caza y perros de agua.

Cariñoso, apegado y fiel: así es el vínculo del perro de agua español con su familia

El perro de agua español es fiel, inteligente, despierto, enérgico y trabajador. También destaca por su valentía y su carácter divertido, según describe la veterinaria María VetiCan. Su temperamento está ligado a su pasado como perro de trabajo, y conserva instintos naturales de pastoreo, guarda y caza bastante desarrollados.

Aunque suele establecer un vínculo estrecho con su familia, puede mostrarse cauto o desconfiado ante personas desconocidas. “Cariñoso con su familia pero la raza presenta una frecuencia especialmente alta de miedo frente a desconocidos”, advierte la veterinaria en su publicación. Desde su experiencia clínica, añade que muchos de los perros de esta raza que ha atendido presentaban esta desconfianza y podían mostrarse más reactivos durante las consultas.

El apego a sus cuidadores es otro rasgo destacado de la raza. “Tiene fuerte apego a su familia y por tanto tolerancia baja a la soledad a veces”, explica María VetiCan. En algunos perros, esta dificultad para quedarse solos puede traducirse en estrés y comportamientos destructivos en casa, aunque no se trata de una conducta inevitable ni común a todos.

Pese a estos aspectos, la veterinaria destaca su capacidad para convertirse en un buen compañero: “Si todo esto se trabaja y se cubren sus necesidades, es un gran compañero, listo y divertido”.

La veterinaria María Vetican advierte sobre los cuidados que necesita el perro de agua español

El carácter activo y el fuerte vínculo familiar del perro de agua español hacen que sea importante atender tanto sus necesidades físicas como emocionales. La veterinaria María VetiCan destaca varios aspectos esenciales para su bienestar, desde la socialización temprana hasta el ejercicio diario y el mantenimiento del pelaje. “Es esencial que tenga una socialización temprana y continua”, explica en su publicación, donde recomienda familiarizarlo progresivamente con diferentes ambientes, personas, niños, animales y visitas al veterinario.

La profesional advierte también de que estas experiencias deben desarrollarse sin forzar al animal ni convertirlas en situaciones desagradables. Esta recomendación resulta especialmente importante porque algunos perros de agua españoles pueden mostrarse reservados ante los desconocidos. Una socialización adecuada, basada en experiencias positivas, ayuda a prevenir problemas de miedo y dificultades de convivencia.

La veterinaria destaca otra necesidad fundamental: “Necesita bastante ejercicio diario (no apto para sedentarios) y estimulación mental”. Su pasado como perro de trabajo explica que disfrute especialmente de los paseos activos, los juegos de búsqueda, la natación y las actividades que requieren concentración.

No existe una cantidad de ejercicio idéntica para todos los perros de esta raza. La edad, la condición física y el estado de salud determinan la intensidad adecuada.

El mantenimiento del pelo también merece atención. María Vetican aconseja revisar los rizos para evitar nudos importantes y acudir a la peluquería canina cuando sea necesario.

Además, recomienda vigilar los oídos, especialmente después de los baños, porque la humedad retenida puede favorecer determinadas infecciones. La limpieza debe realizarse con productos adecuados y siguiendo las indicaciones veterinarias.

Qué problemas de salud pueden afectar al perro de agua español

Aunque generalmente es un perro resistente, existen determinadas enfermedades que conviene conocer. María VetiCan menciona en su publicación la displasia de cadera, la otitis externa, los problemas oculares, el hipotiroidismo y las alergias o dermatitis cutáneas.

La displasia de cadera es una alteración del desarrollo de la articulación que puede provocar dolor, cojera y dificultades de movilidad. Entre los problemas oculares destaca la atrofia progresiva de retina, una enfermedad hereditaria que deteriora gradualmente la visión.

La Asociación Española del Perro de Agua Español recomienda realizar controles de cadera y pruebas oftalmológicas a los ejemplares destinados a la reproducción. También contempla otras evaluaciones sanitarias según los antecedentes del animal.

Obviamente, las revisiones veterinarias periódicas, la detección temprana de síntomas y la cría responsable contribuyen a proteger su salud.

El perro de agua español está entre las razas españolas más populares

Los datos oficiales confirman que esta raza cuenta con una presencia importante en España. Según la RSCE, en 2023 se registraron 1.339 ejemplares, lo que situó al perro de agua español en la décima posición entre las razas con más inscripciones de aquel año.

Además, en una actualización posterior de los registros, la entidad lo identificó como la raza autóctona española más demandada, por delante del mastín español y el presa canario.

Su popularidad está relacionada con su capacidad de aprendizaje, su carácter afectuoso y su versatilidad. Puede adaptarse a la vida en un piso siempre que sus cuidadores satisfagan sus necesidades físicas y mentales. Sin embargo, su inteligencia y energía también exigen compromiso. Un perro de agua español que pasa demasiadas horas sin actividad, compañía o estímulos puede desarrollar problemas de comportamiento.

Por eso, antes de adoptar un perro de agua español, conviene valorar cuánto tiempo podrá dedicarle la familia. Como recuerda María VetiCan, el ejercicio, la socialización y los cuidados específicos son fundamentales para su bienestar.