El calor extremo supone un problema para las personas, pero también afecta a los perros e incluso más que a nosotros. Esto se debe a que ellos tienen muy pocas glándulas sudoríparas, por lo que no pueden refrigerar su cuerpo a través del sudor, como nosotros. Al contrario, los perros intentan bajar su temperatura corporal mediante el jadeo. Este mecanismo les sirve para intercambiar el aire más caliente de su interior por el más frío del exterior.
Sin embargo, cuando el aire exterior está más caliente que el del cuerpo, el jadeo no es eficaz. Un perro que no puede refrescarse adecuadamente está en peligro, de ahí que sea importante que los cuidadores conozcan las temperaturas que pueden suponer un riesgo para sus perros.
Los 26 ºC marcan el punto en el que muchos perros empiezan a sufrir el calor
Los 26 ºC se puede marcar como la temperatura a la que los perros pueden comenzar a notar un calor incómodo. Hay que tener en cuenta que su temperatura corporal normal es más alta que la de las personas. Oscila entre unos 38-39 ºC. Además, les cuesta refrigerarse, tal y como hemos explicado, pues el mecanismo base para ellos es el jadeo, poco funcional cuando el calor aprieta. De todas formas, la gestión de las altas temperaturas va a depender de factores individuales, como los siguientes:
- Edad: los ejemplares más jóvenes y los de mayor edad son más vulnerables ante el calor, ya que sus mecanismos de termorregulación son menos eficaces.
- Estado de salud: los perros con enfermedades cardiorrespiratorias diagnosticadas, como consecuencia de estas dolencias, serán también más sensibles a las altas temperaturas.
- Razas braquicéfalas: por su característica anatomía, con un hocico corto y achatado que se asocia a ciertos rasgos que dificultan la respiración, como unos orificios nasales más estrechos o un paladar blando más alargado, es fácil que se vean comprometidos en situaciones de calor, pues ya de forma habitual presentan una respiración complicada. Son ejemplos de estas razas el bulldog inglés y el francés, el carlino o el bóxer.
- Tamaño: los perros de talla grande y considerable corpulencia, como el rottweiler, los mastines o los Terranova, al contar con una mayor masa muscular, tendrán más dificultades para disipar el calor. En otras palabras, lo notarán antes.
- Manto: los perros con mantos dobles o muy espesos, como el chow chow, el husky siberiano o el alaskan malamute, por su tipo de pelaje, también tienen mayores complicaciones a la hora de deshacerse del calor corporal. Por su parte, los perros sin pelo o desnudos, como el crestado chino o el mexicano, podrían sufrir quemaduras en la piel si se exponen directamente a los rayos del sol.
En resumen, los perros que se encuentran en uno o varios de estos grupos pueden comenzar a notar los efectos adversos del calor un poco antes de los 26 ºC que hemos apuntado antes. Los demás ejemplares es probable que necesiten temperaturas algo más altas para verse en problemas. En este caso, los perros grandes serán más sensibles que los pequeños.
Los peligros de las altas temperaturas para los perros
Grados antes de los que pueden resultar peligrosos para las personas, pues los perros tienen mecanismos más ineficientes a la hora de dispersar el calor corporal, los cuidadores deben tener en cuenta el que podemos considerar el mayor peligro para los canes en verano: el golpe de calor.
El golpe de calor se produce cuando la temperatura corporal del animal aumenta hasta alcanzar límites peligrosos para el funcionamiento del organismo. Se relaciona con la exposición a altas temperaturas y la práctica de actividad física intensa. Es una urgencia veterinaria. Sin atención inmediata, que consiste en conseguir disminuir la temperatura corporal del perro, pero no bruscamente, puede fallecer. Incluso acudiendo rápido al veterinario, por desgracia, es considerable el número de animales que no lo superan.
Son signos de alerta el jadeo intenso que no remite fácilmente, la hipersalivación con una saliva muy espesa, los vómitos, la diarrea, el enrojecimiento de las encías o las convulsiones. Hay que saber que cuando la temperatura ambiental supera a la del perro, es decir, se dispara por encima de los 39 ºC, el riesgo de sufrir un golpe de calor se incrementa. En los perros vulnerables este riesgo se producirá ya grados antes.
Las medidas que recomiendan los expertos para que tu perro no sufra calor
Como siempre, mejor que tener que tratar un golpe de calor o una quemadura es prevenir. Para ello los expertos recomiendan seguir consejos como los siguientes:
- Intentar mantener a los perros en su temperatura ideal, que no debería rebasar los 24 ºC, en un ambiente fresco, sombreado y bien ventilado.
- Proporcionar acceso a agua limpia y fresca (que no se derrame fácilmente) durante las 24 horas del día.
- No dejarlos jamás encerrados en vehículos o espacios similares en los que las temperaturas se pueden elevar peligrosamente muy rápido.
- No permitir que realicen actividad física intensa y, en lo posible, limitar los paseos a las primeras horas de la mañana y de la noche.
- Pasear preferentemente por la sombra y pisando tierra o césped antes que asfalto, pues es un material que se calienta enseguida cuando se expone al sol, lo que puede provocar quemaduras en las almohadillas plantares.
En resumen, los perros, por sus características, son más sensibles que las personas a los efectos negativos del calor. A partir de unos 26 ºC pueden comenzar a experimentar problemas para mantener su temperatura corporal, en especial, aquellos que pertenecen a grupos vulnerables, como los de razas braquicéfalas o los de más corta o avanzada edad. Los cuidadores deben procurar protegerlos de las altas temperaturas para evitar que lleguen a sufrir problemas tan graves como el golpe de calor.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
Si deseas leer más artículos parecidos a Ni 25 ni 28 grados: la temperatura a la que los perros comienzan a pasar calor, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Prevención.