Cuando un gato no quiere comer nada, lo que se conoce como anorexia felina, algunos cuidadores piensan que es algo puntual que ese día está un poco inapetente o que se ha vuelto más exquisito o exigente. Sin embargo, los gatos son expertos en ocultar las dolencias y rara vez el hecho de que dejen de comer es un comportamiento sin importancia o que no nos quiera decir algo, pues generalmente indica que algo internamente o a nivel emocional no está funcionando correctamente. Esto es lo que realmente significa que tu gato no quiera comer nada.
Del estrés al dolor: las causas ocultas por las que un gato pierde el apetito
Como los gatos son expertos en ocultarnos su dolor, no es raro que la anorexia sea el único o de los pocos signos clínicos que podamos observar en un gato enfermo, especialmente en las etapas más primarias de la enfermedad, pues según avanzan las molestias y el dolor, los gatos tienen más difícil el actuar con normalidad para ocultar la enfermedad.
La anorexia es un signo inespecífico de diversos problemas de salud en los pequeños felinos, pudiendo aparecer en trastornos tan diversos como:
- Dolor bucal consecuencia de infecciones, resorción dental, tumores, fracturas o gingivoestomatitis crónica, así como patologías de la mandíbula. Este dolor en la boca puede causar rechazo a la ingestión de alimentos, especialmente los más duros.
- Intoxicación por sustancias, plantas o alimentos contaminados pueden provocar malestar y anorexia en el pequeño felino.
- Enfermedades parasitarias o infecciosas como la rinotraqueitis felina que causa que dejen de comer no solo por la fiebre y el malestar, sino también por el taponamiento nasal, siendo los gatos muy sensibles al mismo, pues necesitan olfatear el alimento para que les sea apetecible.
- Enfermedades esofágicas como la esofagitis, los cuerpos extraños en el esófago o el reflujo gastroesofágico son molestos y dolorosos, evitando que nuestros gatos ingieran alimento pues el contacto del mismo con el esófago dañado causa mayor dolor.
- Pancreatitis, pues la inflamación del páncreas causa un fuerte dolor abdominal en gatos, causando anorexia.
- Enfermedad intestinal como la enfermedad inflamatoria intestinal, los cuerpos extraños, los tumores y las enteritis, pueden causar apatía y anorexia por el malestar.
- Enfermedad renal, pues los riñones filtran la sangre y si se encuentran dañados los tóxicos se van acumulando en el organismo, haciendo que nuestros gatos no se encuentren bien y dejen de comer.
- Enfermedad hepática o biliar, también empeoran la calidad de vida y cursan con anorexia.
Además, hay que tener en cuenta que a veces los gatos pierden el apetito y realmente no están enfermos, sino que pueden estar pasando por algo distinto que les provoque este comportamiento. Por ejemplo, en el caso de las hembras sin esterilizar o castrar, el celo las hace encontrarse ansiosas y con todas sus energías enfocadas en la reproducción, lo que puede facilitar que a veces se olviden de comer.
También puede ser que haya rechazo del alimento en los gatos especialmente sensibles a los cambios alimentarios, por ejemplo, cuando hemos modificado de un día para el otro el pienso de nuestro pequeño felino.
El estrés es otra causa de anorexia en gatos pues son unos animales sumamente sensibles al estrés y la ansiedad, por lo que variedad de cambios en su entorno o rutina, pueden desencadenar este comportamiento.
El peligro real de que un gato pase más de 24 horas sin comer
Que un gato deje de comer no es algo que debamos tomar a la ligera, pues la falta de ingesta, aunque sigan bebiendo algo de agua, predispone en primer lugar a la deshidratación como consecuencia de la falta de ingestión de electrolitos y líquidos en los alimentos, además de al desarrollo de gastritis y acidez estomacal que cursa a su vez con náuseas y vómitos.
Sin embargo, el gran peligro que conlleva la anorexia en gatos, especialmente a partir de las 24 o 48 horas de la falta de ingesta alimentaria y especialmente en los gatos con sobrepeso y obesidad, es la lipidosis hepática.
Esto consiste en una patología potencialmente grave y mortal en la que se acumula grasa en las células hepáticas o hepatocitos, formando vacuolas grasas debido a la movilización de las grasas depositadas en el organismo para la obtención de energía. Al acumularse grasa en las células hepáticas, los procesos fisiológicos y la capacidad de metabolización del hígado se ven alterados por la sobrecarga hepática, lo que va empeorando gravemente la salud del gato, causando su muerte si no es tratada a tiempo.
Qué hacer en casa si tu gato rechaza la comida
Si tu gato ha dejado de comer o ha reducido mucho la ingesta de alimento, lo primero que se puede intentar es estimular el apetito del gato, por ejemplo, al mejorar la palatabilidad del alimento calentándolo un poco para potenciar el olor, al ofrecer alimento que le suela gustar mucho, por ejemplo el alimento húmedo, y al darle pequeñas cantidades varias veces al día.
No debes obligarle a ingerir alimento, pues puede hacer que lo rechacen aun más. De cualquier modo, si tu gato ha dejado de comer, debes acudir a un centro veterinario para que puedan nutrirlo y controlar la deshidratación, además de diagnosticar la causa de la anorexia para poderla tratar adecuadamente.
Laura García es veterinaria especializada en medicina felina. Además, es divulgadora de contenidos relacionados con la salud y el bienestar animal, donde aporta rigor científico para ayudar a los tutores a comprender mejor la salud de sus gatos de forma clara y accesible.
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