Siempre se ha afirmado que los gatos son animales independientes, en oposición al apego hacia sus cuidadores que muestran los perros. Pero lo cierto es que, como animales domésticos que son, los humanos nos convertimos en su referente o, en otras palabras, en su “gran madre felina”, ya que los cuidamos como hacen ellas mientras son gatitos. De hecho, los mantenemos en un permanente estado juvenil.
Por lo tanto, van a desarrollar su vida alrededor de nosotros e intentarán “explicarse” y entendernos. No siempre es fácil. Somos especies muy diferentes y muchos de nuestros comportamientos son extraños para ellos y los suyos para nosotros. Uno de ellos, que el gato nos persiga por toda la casa, puede tener varios significados según la situación.
No es casualidad, es amor y vínculo
Para los gatos los cuidadores son su referente y crean vínculos fuertes con ellos. No es de extrañar, ya que el cuidador es quien les proporciona todo lo que necesitan: alimentos, atención cuando están enfermos, interacción, compañía y, sobre todo, seguridad. Por eso es habitual que busquen su compañía.
Además, hay que tener en cuenta que es frecuente que las personas se ausenten de su domicilio todos los días durante un buen número de horas, tiempo que el gato pasará en soledad. Incluso aunque conviva con otros gatos o animales y goce de compañía las 24 horas, la relación con el humano es distinta, al ser su verdadero referente.
Entendiendo esta situación, es normal que cuando el cuidador llega a casa o se levanta después de toda la noche “separados”, el gato lo siga por la casa, hasta al baño si hace falta, en busca de atención, compañía, interacción, juego y, en definitiva, cariño.
Por supuesto, este seguimiento será más o menos intenso en función de la personalidad de cada gato, las horas que haya estado solo, si en el hogar hay otros animales, etc. Si pretendemos impedir esta persecución, por ejemplo, cerrando la puerta, el gato no lo entenderá y lo más probable es que persista en su petición de contacto maullando con insistencia al otro lado de la puerta.
El lenguaje oculto tras la persecución: cuando quiere pedirte algo
Además de una demostración de cariño, los gatos pueden seguir a su humano porque necesitan pedirle algo concreto. Por ejemplo, es habitual este comportamiento en el gato cuando el comedero o el bebedero están vacíos. También puede verse cuando quiere que le abran alguna puerta. En estos casos, es común que, además de la persecución, el animal maúlle con insistencia, aunque vocalizar más o menos depende del carácter de cada gato.
Otra posible interpretación de esta persecución puede estar en que el gato tenga algún problema de salud, sobre todo si, de modo habitual, no va detrás de su cuidador o no tanto. Aunque lo más habitual es que un gato enfermo se quede quieto e incluso escondido, puede haber ejemplares que quieran llamar la atención de su cuidador en busca de ayuda.
Tu gato cree que la casa es suya y “patrulláis” juntos su territorio
Hay que saber que los gatos son animales muy territoriales. Su entorno debería estar dividido en diferentes áreas dedicadas al descanso, a la comida, al agua, al arenero, etc. En libertad, los gatos controlan amplios territorios en los que desarrollan sus estrategias de caza y reproducción. Son zonas marcadas con su olor.
En su vida dentro de nuestros hogares este territorio se ve, lógicamente, muy reducido, pero sigue siendo suyo. Esto significa que el gato mostrará interés por todo aquello que entre nuevo en él y, también, por acompañar a su cuidador, si entiende que es él quien está “patrullando” la casa.
Cuando los cuidadores llegan del exterior traen olores extraños que el gato siente la necesidad de investigar. Además, es muy probable que frote determinadas partes de su cuerpo contra sus piernas o, si se le deja, su cara. Suelen ser las mejillas y la parte superior de la cabeza. En estos lugares hay unas glándulas que segregan las sustancias denominadas feromonas. Las personas no podemos apreciar su olor, pero son un poderoso sistema de comunicación para los gatos. Estas feromonas los tranquilizan. Al frotarse contra su cuidador están marcándolo con ese olor. Marcándolo como casa.
Por otra parte, el gato tiene instinto cazador y, en ocasiones, las persecuciones que hace son una especie de juego de caza en el que acecha a la presa (su cuidador, en este caso) y se lanza a atraparla, por ejemplo, saltando sobre sus tobillos. Este comportamiento es más frecuente en gatos que viven solos con un único cuidador. Él será lo único que se mueva, como una presa, en el domicilio.
En resumen, que tu gato te persiga es señal de que ha establecido contigo un estrecho vínculo. Quiere tu compañía o te confía alguna petición, como comida o agua. Es recomendable que paremos un momento y le dediquemos un tiempo cada vez que nos siga por la casa para poder resolver sus peticiones o, simplemente, darle un poco de cariño.
Si deseas leer más artículos parecidos a Qué significa que tu gato vaya detrás de ti por toda la casa (y por qué no deberías ignorarlo), te recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades del mundo animal.
- Morris, Desmond (1994): Observe a su gato. Barcelona: Plaza & Janés.