Tras volver a un refugio porque su familia se mudó a una residencia para mayores, este gato se aferró a los zapatos de su antiguo dueño para sentirse cerca de él: la historia de Ming

Tras volver a un refugio porque su familia se mudó a una residencia para mayores, este gato se aferró a los zapatos de su antiguo dueño para sentirse cerca de él: la historia de Ming
Imagen: Ming con los zapatos de su antiguo tutor / The Little Guild

Ming tenía siete años cuando tuvo que regresar a un refugio de Connecticut (Estados Unidos) después de que su familia se mudara a una residencia para personas mayores y ya no pudiera seguir cuidándolo. Tras haber compartido su vida con ellos durante años, el gato tuvo que acostumbrarse a estar separado de las personas con las que había convivido.

Cuando Ming regresó al refugio, su familia llevó consigo unos zapatos que pertenecían al hombre de la casa. Según explicó Kassidy Humphrey, coordinadora de cuidado animal del refugio The Little Guild, les advirtieron de que el gato sentía una especial predilección por ellos. Al colocarlos en su espacio, el personal comprobó que se restregaba contra el calzado y hundía la cara en él. Humphrey apuntó que probablemente conservaba el olor de su antiguo tutor.

La historia de Ming, sin embargo, no terminó con su regreso al refugio. Aproximadamente un mes después, un hombre mayor que acababa de perder a su gato, con el que había convivido durante 23 años, decidió darle una nueva oportunidad.

Su familia ya no podía cuidarlo: la razón por la que volvió al refugio

A Ming lo adoptaron en 2019 y, desde entonces, compartió su vida con una familia durante varios años. Sin embargo, las circunstancias cambiaron y tuvieron que llevarlo de nuevo al refugio. Su regreso a The Little Guild no se debió a un problema de convivencia, sino a una mudanza que les impidió seguir cuidándolo.

Aunque se trata de una situación en la que la familia no podía hacerse cargo de él, para un gato que ha pasado tantos años con las mismas personas, separarse de ellas supone un cambio importante. De un día para otro, Ming tuvo que dejar atrás las rutinas y la convivencia a las que estaba acostumbrado.

Los gatos suelen ser animales muy apegados a sus rutinas. Los horarios, los espacios familiares y la convivencia diaria con sus humanos les proporcionan seguridad y estabilidad. Por eso, según los veterinarios y expertos en comportamiento felino, los cambios importantes en su entorno pueden generarles estrés y exigirles un periodo de adaptación, especialmente cuando afectan también a la relación con las personas con las que conviven.

Imagen: Ming de vuelta al refugio The Little Guild / Instagram (@littleguild)

Por qué los zapatos de su antiguo tutor eran tan importantes para Ming

Entre las cosas que pueden ayudar a un gato a reconocer su entorno y adaptarse a un espacio nuevo están los olores familiares. A través de los olores, obtienen información sobre las personas y los animales con los que conviven y sobre los espacios que forman parte de su vida cotidiana. Por eso, un objeto que conserva un olor conocido puede resultarles familiar incluso cuando se encuentran en un lugar diferente.

En el caso de Ming, los zapatos que su familia llevó al refugio podían mantener parte del olor de la persona con la que había convivido durante tantos años. Esto ayudaría a explicar que no se separase del calzado en un momento en el que su entorno y sus rutinas habían cambiado.

Según explicó Humphrey, el equipo del refugio observó cómo Ming se restregaba constantemente contra el calzado y hundía la cara en él. Este comportamiento encaja con la importancia que tienen los estímulos olfativos para los gatos y demuestra cómo los olores familiares pueden ayudarles a sentirse más seguros ante los cambios.

Imagen: Ming con los zapatos de su antiguo tutor / The Little Guild

Un hombre que había perdido a su gato encontró en Ming un nuevo compañero

En la publicación de Instagram con la que The Little Guild buscaba una nueva familia para Ming, el refugio lo describía como un gato dulce, cariñoso y tranquilo, que disfrutaba de las caricias en la cabeza y de descansar cómodamente mientras observaba el mundo desde la ventana. Lo presentaba como un compañero ideal para quienes buscaban compartir una convivencia calmada y ofrecerle un hogar acogedor.

Aproximadamente un mes después de su regreso al centro, Ming encontró una nueva oportunidad. Un hombre mayor que acababa de perder a su gato, con el que había convivido durante 23 años, decidió adoptarlo. La llegada de Ming supuso el comienzo de una nueva etapa para ambos, después de que los dos atravesaran la pérdida de una convivencia muy importante en sus vidas.

Según relatan varios medios, como el blog Animal Reskue, la adaptación de Ming a su nuevo hogar necesitó tiempo. Al principio, el gato se escondía detrás del sofá, pero poco a poco fue ganando confianza. Y así, la historia de Ming se convirtió en un recordatorio de que, incluso después de un cambio difícil, pueden aparecer nuevas oportunidades para encontrar un hogar en el que volver a sentirse querido.

Imagen: Ming con su nuevo tutor / Instagram (The Little Guild