Una mujer de 75 años adopta a un perro que llevaba más de 700 días en un refugio: la historia de Velcro recuerda la realidad de los "perros invisibles"

Una mujer de 75 años adopta a un perro que llevaba más de 700 días en un refugio: la historia de Velcro recuerda la realidad de los "perros invisibles"

Durante más de 700 días, Velcro observó cómo otros perros abandonaban el refugio rumbo a una nueva vida mientras él permanecía en la misma jaula. Su historia parecía destinada a convertirse en una más entre las miles de que viven cada año los refugios de animales. Un encuentro inesperado y un vídeo que ha emocionado a millones de personas cambiaron por completo su destino.

Velcro -conocido inicialmente como Beluga- es un perro mestizo de gran tamaño y unos diez años que permaneció más de 700 días en el refugio Austin Pets Alive!, en Texas (Estados Unidos). Durante ese tiempo, los voluntarios intentaron encontrarle una familia sin éxito. Su edad avanzada, su tamaño y algunos problemas de salud hacían que la mayoría de los posibles adoptantes siguieran de largo.

El perro padece artritis y presenta ciertas alteraciones neurológicas que requieren un entorno tranquilo y adaptado a sus necesidades. Aun así, quienes convivían con él en el refugio insistían en que era un animal extraordinariamente cariñoso, sereno y muy agradecido con cualquier muestra de afecto.

Fue al refugio buscando un perro tranquilo y terminó adoptando al que no se separaba de ella

La historia dio un giro cuando Jeanette Finch-Walton, de 75 años, decidió volver a convivir con un perro después de haber perdido a sus dos compañeros de cuatro patas, ambos de edad avanzada.

No buscaba un cachorro. Tampoco un animal especialmente activo. Quería un compañero tranquilo, capaz de adaptarse al ritmo de vida de una persona mayor.

Su visita al refugio tenía inicialmente otro objetivo, pero algo ocurrió cuando conoció a Beluga. Los responsables de Austin Pets Alive! le explicaron su historia y las dificultades que había encontrado para ser adoptado. Jeanette decidió llevárselo primero mediante un programa de acogida temporal para comprobar cómo se adaptaban el uno al otro.

Y la respuesta llegó mucho antes de lo esperado. El perro comenzó a seguirla a todas partes dentro de casa, nunca se separaba de ella. Por eso decidió cambiarle el nombre. Desde aquel momento dejó de llamarse Beluga para convertirse en Velcro, como la popular cinta adhesiva, porque parecía "pegado" permanentemente a su nueva propietaria. La acogida temporal terminó convirtiéndose rápidamente en una adopción definitiva.

Pasó casi dos años en un refugio y su reacción al pisar un jardín por primera vez emociona en redes

Poco después comenzó a circular en redes sociales un vídeo grabado en el jardín de la vivienda de Jeanette. Las imágenes muestran a Velcro corriendo de un lado a otro con una mezcla de curiosidad y felicidad difícil de describir. Después de casi dos años viviendo entre los límites de un refugio, el perro descubría por primera vez un espacio abierto donde podía caminar libremente, olfatear cada rincón y tumbarse sobre la hierba.

Para miles de usuarios, aquellas imágenes resumían en pocos segundos todo lo que significa una adopción. No era únicamente un perro corriendo, sino un animal recuperando una parte de la vida que había perdido.

Jeanette explicó después que el cambio había sido sorprendente incluso para ella. Velcro comenzó a mostrarse más relajado, más activo y mucho más confiado apenas unos días después de llegar a casa.

"Ha florecido", resumió emocionada al explicar la transformación que había experimentado el perro desde que abandonó el refugio. "Velcro me adoptó a mí; no fui yo quien lo adoptó a él", afirmó la mujer, convencida de que ambos habían encontrado exactamente la compañía que necesitaban.

Su historia ha servido para poner el foco sobre un problema mucho menos conocido: el de los llamados "perros invisibles", animales que pasan meses o incluso años esperando una familia simplemente porque no responden al perfil que la mayoría de los adoptantes busca en un primer momento.

Qué son los “perros invisibles” y por qué pueden pasar años esperando una familia

Aunque la historia de Velcro ocurrió a más de 8.000 kilómetros de España, las protectoras españolas reconocen enseguida ese perfil. Aquí también existen los llamados "perros invisibles", animales que pasan meses o incluso años esperando una familia mientras otros encuentran hogar en cuestión de días.

No se trata de una categoría oficial, sino del nombre con el que muchas asociaciones de protección animal identifican a aquellos perros que, por diferentes circunstancias, tienen muchas menos posibilidades de ser adoptados.

Los más frecuentes son los perros de edad avanzada, los mestizos de gran tamaño, los de color negro (víctimas del conocido fenómeno del black dog syndrome o "síndrome del perro negro", descrito en diversos países) y aquellos que padecen enfermedades crónicas o requieren cuidados especiales. También suelen formar parte de este grupo animales que arrastran secuelas físicas o emocionales tras años de abandono o maltrato.

Su problema no suele ser el comportamiento. Al contrario: muchos voluntarios explican que, precisamente por su edad, son perros tranquilos, acostumbrados a convivir con personas y con unas necesidades de ejercicio mucho menores que las de un cachorro.

Los perros senior crean vínculos muy intensos, pero siguen siendo los últimos en encontrar hogar

Los datos recopilados por la Fundación Affinity en su estudio anual Él Nunca Lo Haría muestran que la edad continúa siendo uno de los factores que más condicionan las adopciones. Aunque cada vez hay una mayor concienciación sobre la adopción responsable, los cachorros siguen encontrando familia con mucha más facilidad que los perros senior.

Las protectoras españolas llevan años intentando romper ese prejuicio. Entidades como ANAA, El Refugio, Protectora Baix Vinalopó, APAP Alcalá, La Madrileña o Fundación Benjamin Mehnert, entre muchas otras, desarrollan campañas específicas para dar visibilidad a estos animales, convencidas de que precisamente son quienes más necesitan una oportunidad.

Los voluntarios coinciden en una idea: muchas personas descartan a un perro mayor por miedo a disfrutar de él durante menos tiempo, cuando la experiencia demuestra que esos animales suelen adaptarse con enorme rapidez a un hogar y crean vínculos muy intensos con quienes deciden apostar por ellos.

Si deseas leer más artículos parecidos a Una mujer de 75 años adopta a un perro que llevaba más de 700 días en un refugio: la historia de Velcro recuerda la realidad de los "perros invisibles", te recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades del mundo animal.