Ya es oficial: multas de hasta 10.000 euros por dejar a tu gato suelto, según la Ley de Bienestar Animal

Ya es oficial: multas de hasta 10.000 euros por dejar a tu gato suelto, según la Ley de Bienestar Animal

La conocida como Ley de Bienestar Animal, vigente en la actualidad para proteger los derechos de los animales domésticos, ha incluido algunas modificaciones de importancia para los cuidadores. Entre las que más han llamado la atención destaca la obligatoriedad de un curso de tenencia responsable para los nuevos adoptantes de perros, la contratación de un seguro de responsabilidad civil o la castración de todos los gatos antes de cumplir los seis meses de edad. Pero hay otras medidas a tener en cuenta, como la que establece multas por la libre deambulación de los animales, sin vigilancia, por espacios públicos.

El caso del gato Peter: un paseo por su barrio puede costar 10.000 euros

En los últimos días, ha saltado a los medios de comunicación la historia de un gato. Se trata del gato Peter, un felino naranja con collar rosa que pasea sin compañía por la ciudad de Santiago de Compostela y que, por tal motivo, se expone a una multa, si atendemos a la nueva legislación.

Peter es un gato muy conocido en la zona, el barrio de Santa Marta, pero su familia ha sido avisada por una asociación protectora, la Asociación Abeiro, de que estos aparentemente inocentes paseos alrededor de su hogar pueden tener multa.

El personal de esta asociación encontró al gato solo en la calle y compartió sus imágenes en redes. El gato Peter fue rápidamente reconocido por vecinos de la zona, acostumbrados a ver al animal en sus paseos e incluso a socializar con él, dado su buen carácter. Quizás no parezca que este deambular de un gato sea problemático, pero no es lo que indica la mencionada ley.

Imagen: Fotografía de Peter compartida por la Asociación Abeiro / Instagram (@asociacionabeiro)

No sin vigilancia: la obligación legal que muchos tutores están ignorando

La nueva ley a la que nos estamos refiriendo es, concretamente, la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. En ella se dice que los cuidadores, tanto de perros como de gatos, deben adoptar todas las medidas que sean necesarias para evitar que se fuguen del hogar.

En concreto, el artículo 24 dice que todas las personas responsables de animales deben “ejercer sobre los animales la adecuada vigilancia y evitar su huida”. En otras palabras, los gatos no pueden salir solos y deambular por las calles sin ninguna supervisión, como hace Peter, por muy sociables que sean.

Aunque parezca una medida drástica o incluso injusta si pensamos en los gatos que, como Peter, están acostumbrados a salir al exterior, lo cierto es que la ley solo pretende garantizar la seguridad del gato y la de otros animales o propiedades.

Un gato en la calle solo está expuesto a atropellos, envenenamientos, golpes, peleas con otros gatos o con perros, etc. Pero también puede ser peligroso para la fauna local —no hay que olvidar que los gatos son cazadores— y molesto para otros vecinos, por ejemplo, si orina en sus propiedades. En concreto y respectivamente, los artículos 25 y 27 de la ley dicen que se prohíbe:

  1. “Dejar animales sueltos o en condiciones de causar daños en lugares públicos o privados de acceso público”.
  2. “Mantenerlos atados o deambulando por espacios públicos sin la supervisión presencial por parte de la persona responsable de su cuidado y comportamiento”.

Los gatos que salen solos se consideran “merodeadores”, según la ley

Según la Ley 7/2023, en su artículo 3, dedicado a las definiciones, los gatos que salen de su hogar sin la supervisión de ningún cuidador reciben el nombre de “merodeadores”.

La ley, en ese mismo artículo, los distingue de los gatos comunitarios, que serían gatos que viven en libertad en un determinado territorio. No tienen un hogar humano al que volver y, además, ni siquiera son sociables con las personas, por lo que no es posible mantenerlos en casas. No se alejan de núcleos humanos porque les proporcionan los recursos que necesitan, pero no se acercan a las personas.

Multas de 500 a 10.000 euros: el coste de dejar a tu gato suelto sin vigilancia

Que los gatos “merodeadores” salgan por espacios públicos sin contar con la vigilancia de algún cuidador se ha tipificado en la Ley 7/2023 como falta leve. A pesar de su calificación, este tipo de infracciones pueden llegar a multarse con hasta 10.000 euros o, como mínimo, con 500.

Pero hay que tener cuidado, pues las autoridades competentes podrían entender que el gato se encuentra en estado de abandono o la situación supone un riesgo elevado para su integridad física. En estos casos, se agravaría la tipificación de la falta y, en consecuencia, la sanción económica. Pasaría a clasificarse como falta grave y la multa podría ascender hasta los 50.000 euros, con un mínimo de 10.001. Esta misma sanción se aplicaría si el gato se deja solo en la terraza o en el balcón, por el riesgo que supone.

Para proteger a tu gato y evitar sanciones, lo más recomendable es que no salga de casa sin vigilancia. Algunos tutores enseñan a sus gatos a pasear con correa, otros los sacan en brazos o en una mochila especial. También es posible dejar que explore bajo supervisión, pero el riesgo de que se escape sigue existiendo.

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Bibliografía
  • Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, BOE núm. 75, de 29 de marzo de 2023. Disponible en https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2023-7936