Ver una abubilla en el jardín o cerca de casa no es casualidad: esto significa su presencia

 
Por María L. Thomann, Bióloga y Máster en Biología y Conservación de la Biodiversidad. 17 octubre 2026

Ficha del animal: Abubilla común

La aparición de una abubilla en un jardín, patio, parque o incluso en un terreno cercano puede llamar inmediatamente la atención. Su cresta anaranjada, el patrón blanco y negro de las alas y su largo pico hacen que sea una de esas aves difíciles de confundir. Pero, más allá de su aspecto llamativo, ¿qué significa realmente que una abubilla aparezca cerca de una vivienda?

La respuesta tiene mucho que ver con la disponibilidad de alimento y las características del entorno. La presencia de esta ave puede ser una pequeña muestra de las condiciones ecológicas que existen alrededor de una casa.

La abubilla aparece en tu jardín por una razón: busca alimento en la tierra

La abubilla común (Upupa epops) es un ave estrechamente vinculada a ambientes abiertos o semiabiertos. Puede encontrarse en zonas rurales, campos, pastizales, huertos, jardines y lugares donde existen árboles dispersos y sectores de suelo descubierto. Una característica importante es que obtiene buena parte de su alimento directamente del suelo.

Por eso, cuando una abubilla aparece caminando por el césped o inspeccionando cuidadosamente la tierra con su largo pico, probablemente está haciendo exactamente lo que necesita para sobrevivir: buscar pequeños animales que forman parte de su dieta.

La especie consume principalmente invertebrados, entre ellos larvas y otros insectos. Investigaciones realizadas en ambientes mediterráneos demostraron, por ejemplo, que las larvas de insectos pueden constituir una parte muy importante de la alimentación de los adultos que llevan comida a sus crías. El estudio también encontró que la abubilla selecciona especialmente sectores con vegetación herbácea baja, donde puede acceder con mayor facilidad al suelo.

Esto explica por qué un jardín puede convertirse temporalmente en un lugar atractivo para ellas.

La abubilla encuentra insectos y larvas bajo tierra

Si una abubilla visita repetidamente una propiedad, una de las explicaciones más sencillas es que allí existe alimento disponible. Los jardines con sectores de tierra, césped relativamente corto, hojas acumuladas o vegetación poco densa pueden ofrecer condiciones adecuadas para que el ave explore el suelo. Su pico largo y fino funciona como una herramienta de búsqueda: lo introduce en la tierra y entre pequeñas irregularidades del terreno para localizar presas que no siempre son visibles desde la superficie.

Por eso, verla caminar lentamente, detenerse y clavar el pico repetidamente en el suelo no significa que esté “picoteando por curiosidad“. Está realizando una estrategia de alimentación muy especializada.

En algunos ambientes, incluso puede capturar presas que permanecen bajo la superficie. Entre los insectos registrados en su dieta se encuentran grillos topo y larvas de lepidópteros, mientras que en zonas mediterráneas también se ha documentado un importante consumo de ninfas de cigarras.

También puede visitar tu casa porque busca un lugar donde anidar

Hay otra posibilidad interesante cuando una abubilla aparece cerca de una vivienda durante un período prolongado: podría existir un sitio apropiado para nidificar en las proximidades. Las abubillas utilizan cavidades para reproducirse. Estas pueden encontrarse en árboles, muros, edificaciones, taludes u otras estructuras que proporcionen un espacio protegido.

Durante la reproducción, la actividad de los adultos aumenta considerablemente. Los padres deben realizar numerosos viajes para conseguir alimento y llevarlo hasta el nido. Las investigaciones sobre la especie han documentado que la disponibilidad de alimento tiene una relación importante con la alimentación de los polluelos.

Así que, si una abubilla entra y sale repetidamente de una determinada zona, o si aparece varias veces al día transportando presas, podría estar utilizando algún hueco cercano como sitio de reproducción.

Eso sí: ver una sola abubilla no permite concluir que exista un nido. Para afirmarlo habría que observar comportamientos repetidos y compatibles con la reproducción.

Una característica poco conocida: su peculiar defensa del nido

Las abubillas tienen además una particularidad biológica sorprendente. Durante la reproducción, las hembras y los polluelos producen una secreción de olor intenso asociada a la glándula uropigial. Investigaciones recientes han estudiado las bacterias que viven en esta glándula y han encontrado evidencias de una relación entre estos microorganismos y la actividad antimicrobiana de la secreción.

Esta característica forma parte de las estrategias defensivas que han evolucionado en la especie durante su etapa de nidificación. Por eso, si una abubilla está utilizando un hueco cercano para criar, no conviene intentar abrirlo, manipularlo o introducirse en él para buscar el nido.

Qué hacer si aparece una abubilla cerca de casa

Lo mejor es observarla sin interferir. No es necesario acercarse demasiado, perseguirla ni intentar alimentarla. Si visita regularmente el jardín, mantener algunos sectores naturales y evitar alteraciones innecesarias del suelo puede conservar las condiciones que utiliza para alimentarse.

También conviene evitar el uso indiscriminado de insecticidas, especialmente si se busca favorecer la biodiversidad. La abubilla depende de los invertebrados para alimentarse, por lo que reducir drásticamente la disponibilidad de presas puede afectar el valor del lugar como zona de alimentación.

Por lo que cuando un ave tan especializada decide detenerse en nuestro jardín, observar qué está haciendo puede revelar mucho más sobre el pequeño mundo natural que tenemos a nuestro alrededor.

Si deseas leer más artículos parecidos a Ver una abubilla en el jardín o cerca de casa no es casualidad: esto significa su presencia, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades del mundo animal.

Bibliografía
  • Annessi, M., De Biase, A., & Montemaggiori, A. (2022). Diet and foraging ecology of the Hoopoe Upupa epops in a Mediterranean area of Central Italy. Avocetta, 46(2).
  • Fournier, J., & Arlettaz, R. (2001). Food provision to nestlings in the Hoopoe Upupa epops: implications for the conservation of a small endangered population in the Swiss Alps. Ibis, 143(1), 2-10.
  • García‐Núñez, A. J., Tomas, G., Zamora‐Muñoz, C., Valera, F., & Soler, J. J. (2023). Overwinter users of nest cavities affect breeding birds via nest‐dwelling ectoparasites. Ecosphere, 14(4), e4423.
Artículos relacionados
Volver arriba ↑