En 1971 capturaron a una cría de elefante: tras una década en un circo y más de 40 años en un zoológico, ahora comienza una nueva vida en un santuario
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Después de más de 40 años viviendo en un zoológico, el elefante asiático Sandro comenzó en septiembre de 2026 una etapa completamente diferente de su vida. A los 54 años, dejó el Parque Zoológico Municipal Quinzinho de Barros, en Sorocaba, Brasil, para trasladarse al Santuario de Elefantes Brasil, en Chapada dos Guimarães, Mato Grosso.
Entre ambos lugares había unos 1.615 kilómetros, pero la distancia más importante era otra: la que separaba su antigua vida de cautiverio a una de libertad.
La historia de Sandro: de los circos itinerantes al zoológico de Sorocaba
Sandro llegó al zoológico de Sorocaba en 1982, después de pasar aproximadamente una década vinculado a circos itinerantes. Según los registros del santuario, había sido capturado en Asia en 1971, cuando aún era una cría, y ese mismo año fue llevado a Europa. Posteriormente llegó a Brasil con el circo Orlando Orfei.
Durante sus primeros años en Sorocaba permaneció solo, hasta que en 1995 llegó Haisa, una elefanta asiática procedente de otro establecimiento. Ambos compartieron espacio durante unos 25 años, hasta la muerte de Haisa en noviembre de 2020 a causa de la artrosis. Su fallecimiento marcó un punto de inflexión y abrió el debate sobre el futuro de Sandro.
El Ministerio Público de São Paulo cuestionó las condiciones en las que vivía y promovió su traslado a un santuario. Tras varios años de disputas entre distintas partes, una decisión judicial permitió concretar finalmente su reubicación en 2026.
Así fue la preparación de Sandro antes de emprender el viaje al santuario
El traslado requirió una preparación previa para minimizar el estrés de Sandro. Días antes de la partida, el equipo colocó una caja especialmente diseñada dentro de su recinto para que pudiera explorarla voluntariamente y familiarizarse con ella. El animal ingresó por sus propios medios y durante el viaje fue vigilado mediante cámaras instaladas en el interior.
Sandro partió de Sorocaba el 16 de septiembre y llegó a Chapada dos Guimarães el día 18, tras recorrer unos 1.615 kilómetros en aproximadamente 48 horas. La estructura, de varias toneladas, fue transportada en un camión especialmente preparado, con pausas destinadas a garantizar su alimentación, hidratación y supervisión.
Al llegar, salió por sus propios medios y comenzó a explorar su nuevo entorno, mucho más amplio y con elementos naturales. El Santuario de Elefantes Brasil recibe animales procedentes de situaciones de cautiverio y busca favorecer su recuperación física y conductual. Sus instalaciones no están abiertas al público, con el objetivo de reducir las interferencias humanas en la rutina de los elefantes.
Un nuevo entorno, pero también un proceso de recuperación
La llegada a un espacio más grande no significa que el proceso de adaptación termine inmediatamente. En el caso de Sandro, las primeras evaluaciones realizadas tras su llegada indicaron que presentaba un peso inferior al considerado ideal y una musculatura debilitada. Por ese motivo, el equipo comenzó una rutina específica de alimentación y actividad física.
Su dieta inicial incluye pasto picado, frutas y verduras, y se añadió una comida nocturna adicional. Los profesionales también observan su capacidad para alimentarse y evalúan el estado de su dentadura para determinar posteriormente si será necesario modificar la composición y textura de los alimentos.
Este tipo de adaptación es gradual. Sandro dispone de un refugio al que puede entrar y salir y, progresivamente, se busca estimularlo para que explore el entorno exterior y aumente su actividad física.
Sandro permanecerá separado del grupo de elefantes por ahora
El santuario no lo incorporará inmediatamente al grupo de elefantes debido a que Sandro es actualmente el único macho entre los siete elefantes que viven allí. Las otras seis residentes son hembras asiáticas: Maia, Rana, Mara, Bambi, Guillermina y Baby. Inicialmente permanecerá separado de ellas, aunque podrá percibirlas a través de la vista y el olfato.
La separación responde al manejo del santuario, que no busca reproducir elefantes en cautiverio. Además, los machos adultos y las hembras no permanecen necesariamente juntos durante toda su vida en condiciones naturales, por lo que el contacto puede manejarse de forma gradual.
El objetivo del santuario: que Sandro recupere comportamientos naturales
La historia de Sandro también permite observar cómo ha cambiado el concepto de santuario para animales provenientes de circos y zoológicos. En estos espacios, la prioridad no es que el animal sea exhibido al público, sino ofrecerle un ambiente en el que pueda desarrollar comportamientos naturales dentro de los límites impuestos por su historia y su condición física.
El propio santuario explica que la recuperación puede involucrar aspectos físicos, sociales y conductuales, y que cada elefante responde de manera diferente después de décadas de cautiverio.
El traslado es el comienzo de un proceso que puede prolongarse durante años. Después de haber pasado gran parte de su vida bajo cuidado humano, tendrá que acostumbrarse a un entorno diferente, incrementar progresivamente su actividad y explorar estímulos que durante mucho tiempo estuvieron limitados.
El gran reto de Sandro empieza ahora: aprender a vivir en su nuevo entorno
A los 54 años, Sandro no está comenzando su vida desde cero. Lleva consigo más de cinco décadas de historia, una década en circos, más de cuatro décadas en un zoológico y la pérdida de la compañera con la que compartió buena parte de su etapa adulta.
Pero septiembre de 2026 marca un cambio significativo en esa historia. Después de recorrer más de 1.600 kilómetros, el elefante que durante décadas tuvo un espacio delimitado comenzó a descubrir otro escenario. Ahora, el desafío consiste en algo mucho más complejo que llegar a un nuevo lugar: aprender, paso a paso, a vivir en él.
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- Brown, J. L., Bansiddhi, P., Khonmee, J., & Thitaram, C. (2020). Commonalities in management and husbandry factors important for health and welfare of captive elephants in North America and Thailand. Animals, 10(4), 737.
- Santuário de Elefantes Brasil. (2026). Resgate de Sandro. Disponible en: https://elefantesbrasil.org.br/resgate-de-sandro/
- Williams, E., Carter, A., Hall, C., & Bremner-Harrison, S. (2019). Social interactions in zoo-housed elephants: factors affecting social relationships. Animals, 9(10), 747.
