Las adopciones de perros y gatos caen a mínimos desde la pandemia: en 2025, solo el 42% de los recogidos encuentra un hogar
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Las adopciones de perros y gatos atraviesan un momento preocupante en España. Durante 2025, 285.720 animales llegaron a protectoras y centros de acogida, pero solo alrededor de 120.000 fueron adoptados. Esto significa que aproximadamente el 42% consiguió una nueva familia.
Los datos pertenecen al último estudio Él Nunca Lo Haría, elaborado por la Fundación Affinity, que analiza anualmente el abandono, la pérdida y la adopción de animales de compañía en España. Las cifras muestran que las entradas en los centros permanecen prácticamente estancadas, mientras las adopciones han retrocedido hasta alcanzar su nivel más bajo de los últimos cinco años.
La consecuencia no afecta únicamente a los animales que esperan una familia. Cuando las adopciones se ralentizan, las estancias se prolongan, las plazas disponibles disminuyen y las entidades protectoras tienen menos capacidad para atender nuevas entradas.
Las adopciones bajan mientras cientos de miles de perros y gatos siguen llegando a las protectoras
Durante 2025 llegaron a los centros de acogida españoles 169.268 perros y 116.452 gatos. Según Fundación Affinity, el 42,9% de los perros recogidos y el 41,9% de los gatos encontraron posteriormente un hogar.
En números absolutos, fueron adoptados alrededor de 72.000 perros, frente a unos 79.000 registrados durante la pandemia. La cifra supone una caída del 18% respecto a 2024.
La evolución entre los gatos es similar. Aproximadamente 48.000 felinos fueron adoptados en 2025, un 14% menos que durante el año anterior.
Mientras las adopciones retroceden, la llegada de animales a los refugios apenas muestra una mejora significativa. Los 285.720 perros y gatos recogidos durante 2025 representan una cifra ligeramente inferior a la de 2024, pero Fundación Affinity considera que la evolución de los últimos años refleja más un estancamiento del problema que una reducción real del abandono y la pérdida.
Para dimensionarlo de otra manera, durante 2025 los centros españoles recogieron una media aproximada de 783 perros y gatos cada día, 33 cada hora.
Los perros y gatos adultos esperan más de un año para encontrar una familia
No todos los animales tienen las mismas posibilidades de abandonar rápidamente un refugio. La edad constituye una de las diferencias más evidentes.
Un cachorro de perro permanece una media de 2,7 meses antes de encontrar una familia. En los perros adultos y sénior, la espera aumenta hasta los 12,8 meses. Entre los gatos sucede algo parecido: los gatitos permanecen una media de 3,3 meses, frente a los 13,2 meses de los gatos adultos y mayores.
También existen otras características que pueden dificultar la adopción. El 77,6% de las entidades consultadas señala los problemas de comportamiento como un factor que prolonga la estancia. Le siguen la pertenencia a las consideradas razas potencialmente peligrosas (68,2%), las enfermedades crónicas (57,2%), el tamaño grande (50,7%) y la edad avanzada (48,4%).
Estos animales pueden acabar convirtiéndose en lo que algunas protectoras denominan “animales invisibles”: perros y gatos que permanecen durante meses o incluso años esperando una oportunidad mientras los potenciales adoptantes se interesan por otros perfiles.
Uno de cada tres interesados desiste antes de completar la adopción
El estudio también permite observar qué sucede antes de formalizar una adopción. Durante 2025, el 35% de las familias que inicialmente mostraron interés acabaron desistiendo, principalmente porque no encontraron un animal del tamaño que buscaban o porque no aceptaron las condiciones establecidas por las entidades.
Sin embargo, una vez completado el proceso, los datos son mucho más positivos: nueve de cada diez adopciones se consolidan con éxito. Entre los pocos casos en los que el animal regresa al centro aparecen fundamentalmente problemas de comportamiento o familias que descubren que asumir su cuidado supone una responsabilidad mayor de la que habían previsto.
Precisamente por ello, adoptar no debería ser una decisión impulsiva. Antes de incorporar un perro o un gato a la familia conviene valorar el tiempo disponible, los gastos veterinarios y de alimentación, las características de la vivienda y las necesidades específicas del animal durante toda su vida.
Cuando las adopciones se ralentizan, las protectoras tienen menos plazas disponibles
La reducción de las adopciones genera un efecto en cadena. Un animal que permanece más tiempo en una protectora ocupa una plaza que no puede utilizar otro perro o gato necesitado y, al mismo tiempo, requiere durante más meses alimentación, atención veterinaria y cuidados.
Fundación Affinity insiste por ello en promover una adopción responsable, informada y comprometida. El objetivo no consiste simplemente en aumentar las cifras, sino en conseguir hogares adecuados que reduzcan las posibilidades de devolución o de un nuevo abandono.
Los datos de 2025 muestran que el problema continúa lejos de estar resuelto: cientos de miles de perros y gatos siguen llegando cada año a los centros españoles y, en el último ejercicio analizado, menos de la mitad consiguió salir de ellos mediante una adopción.
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