Los estorninos llegan a España en otoño y forman enormes bandadas al atardecer: el motivo de este espectáculo tiene que ver con su supervivencia

 
Por María L. Thomann, Bióloga y Máster en Biología y Conservación de la Biodiversidad. 27 octubre 2026

Con la llegada del otoño, el cielo de distintas regiones de España se convierte en escenario de uno de los espectáculos más sorprendentes de la naturaleza. Miles de pequeñas aves vuelan juntas, formando figuras que cambian de forma en cuestión de segundos, como si siguieran una coreografía perfectamente organizada.

Son los estorninos, aves que durante los meses más fríos se reúnen en grandes bandadas antes de descansar. Aunque sus movimientos parecen un espectáculo preparado, detrás de este comportamiento existe una explicación biológica relacionada principalmente con su supervivencia.

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Por qué miles de estorninos migran a España cuando llega el frío

Cada otoño, España recibe numerosos estorninos procedentes de otras regiones europeas. Se trata principalmente del estornino pinto (Sturnus vulgaris), una especie que se reproduce en buena parte de Europa y cuyas poblaciones del centro y norte del continente realizan desplazamientos estacionales hacia zonas con condiciones climáticas más favorables. Estos movimientos les permiten evitar las condiciones más rigurosas del invierno y encontrar recursos alimenticios disponibles.

La migración otoñal de esta especie hacia la península ibérica se produce entre septiembre y noviembre, con una mayor intensidad a principios de noviembre. Durante el invierno, estos visitantes se distribuyen por diferentes regiones españolas, especialmente Galicia, la cornisa cantábrica, el valle del Ebro y la costa mediterránea. Su llegada incrementa considerablemente el número de individuos presentes en determinadas zonas.

Sin embargo, no todos los estorninos que observamos en España son migratorios. Algunas poblaciones de estornino pinto permanecen durante todo el año y también existe el estornino negro (Sturnus unicolor), una especie muy frecuente en el territorio español que presenta hábitos principalmente sedentarios. Durante el día, estas aves suelen dispersarse por campos agrícolas, praderas y otros espacios abiertos para buscar alimento, pero al oscurecer se desplazan hacia lugares donde pasan la noche.

El secreto de las enormes bandadas de estorninos que aparecen al atardecer

Poco antes de la puesta de sol, los estorninos comienzan a reunirse cerca de sus dormideros. Primero aparecen pequeños grupos que, progresivamente, se incorporan a otros hasta formar concentraciones de miles de individuos. Entonces comienza un impresionante vuelo colectivo que puede prolongarse durante varios minutos y que transforma el cielo en una sucesión de figuras cambiantes.

Estas agrupaciones aéreas se caracterizan por sus movimientos extraordinariamente coordinados. Las aves giran, ascienden, descienden y modifican su dirección casi simultáneamente, formando figuras ondulantes que parecen desplazarse como un único organismo. A pesar de la cantidad de individuos involucrados, el grupo consigue mantener una notable cohesión, incluso cuando cambia bruscamente de dirección.

Lo más sorprendente es que no existe un ave que dirija a toda la bandada. Estudios han demostrado que cada estornino ajusta sus movimientos en función de aproximadamente seis o siete vecinos cercanos. Esta interacción permite que los cambios de dirección se propaguen rápidamente por el grupo, sin necesidad de que exista un líder.

Al finalizar estos vuelos, las aves suelen descender hacia árboles, cañaverales u otros lugares utilizados como dormideros colectivos, donde permanecen hasta el amanecer. Aunque las agrupaciones pueden parecer una danza, sus movimientos responden a mecanismos de coordinación que desempeñan funciones importantes para las aves.

El vuelo colectivo de los estorninos esconde una estrategia para evitar a sus depredadores

Aunque estos vuelos resultan visualmente fascinantes, una de sus principales funciones sería la defensa frente a los depredadores. Volar en grandes grupos puede reducir el riesgo de captura por aves rapaces, como halcones y gavilanes, que aprovechan estos momentos del día para intentar atrapar alguna presa. Cuando un depredador se aproxima, los estorninos pueden cambiar bruscamente de dirección y modificar la forma de la bandada, dificultando que el atacante seleccione y persiga a un individuo concreto.

Además, permanecer dentro de una agrupación numerosa disminuye la probabilidad individual de sufrir un ataque, un fenómeno conocido como efecto de dilución del riesgo. Por lo que la extrema coordinación colectiva constituye una estrategia de protección frente a posibles ataques.

La defensa, sin embargo, podría no ser la única ventaja de estas concentraciones. Los dormideros comunitarios también pueden proporcionar beneficios relacionados con la conservación del calor corporal durante las noches frías. Asimismo, se ha planteado que las agrupaciones podrían facilitar el intercambio de información sobre fuentes de alimento, aunque esta última función todavía no está claramente demostrada en los estorninos.

Cuándo y dónde disfrutar del espectáculo de los estorninos

El otoño y el invierno son las mejores estaciones para contemplar las grandes concentraciones de estorninos. Aunque pueden observarse en diferentes regiones, las zonas agrícolas, los humedales, los parques urbanos y los alrededores de dormideros comunitarios ofrecen buenas oportunidades para presenciar este fenómeno. La cantidad de aves puede variar considerablemente entre localidades.

El momento más adecuado suele ser poco antes del atardecer, cuando las aves regresan de sus áreas de alimentación. No obstante, las agrupaciones de los estorninos no aparecen necesariamente todos los días ni tienen siempre la misma duración o tamaño. Su desarrollo depende de factores como el número de individuos presentes, las condiciones ambientales y la actividad de posibles depredadores.

Para observarlas, lo recomendable es buscar un lugar con buena visibilidad, mantenerse a cierta distancia de los dormideros y evitar cualquier intervención que pueda alterar el comportamiento de las aves. Utilizar prismáticos permite apreciar mejor sus movimientos sin necesidad de acercarse demasiado y poder disfrutar de este verdadero espectáculo de la naturaleza.

Bibliografía
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