Una pareja busca voluntarios en Andalucía para cuidar perros y gatos rescatados: ofrece alojamiento en su finca de 6.400 m² con huerto ecológico

 
Por Alejandro Lingenti, Periodista. 22 octubre 2026
Imagen: La finca de Huelva que busca voluntarios / Workaway

Una pareja que vive en una finca de 6.400 metros cuadrados en Huelva busca voluntarios para colaborar en el cuidado de cinco perros y ocho gatos rescatados, además de participar en distintas actividades relacionadas con la agricultura ecológica. A cambio, ofrece un espacio donde alojarse temporalmente y la posibilidad de aprender técnicas de vida sostenible.

La propuesta, publicada en la plataforma internacional Workaway, está dirigida especialmente a personas que disfruten del contacto con los animales y la naturaleza. Sin embargo, antes de solicitar una plaza conviene conocer las condiciones del intercambio, las responsabilidades que implica y las características del alojamiento.

Así es la finca de Huelva que busca voluntarios para cuidar animales

Chris y Andrea adquirieron la propiedad en mayo de 2022, después de pasar cuatro años viajando en una furgoneta acondicionada como vivienda. Su intención era establecerse en un entorno rural y desarrollar un proyecto basado en la autosuficiencia, la permacultura y el respeto por los animales.

El terreno, situado entre Sevilla y Huelva, se utilizaba anteriormente para cultivar uvas destinadas a la producción de vino. Sus propietarios están transformándolo progresivamente en un bosque de alimentos, conservando parte de los viñedos e incorporando árboles y otros cultivos.

Uno de los objetivos principales es crear un espacio de acogida para animales abandonados o víctimas de maltrato. Actualmente conviven allí trece animales rescatados, aunque otros ya han encontrado nuevas familias.

Entre los perros se encuentran dos mastines españoles, una galga y un mestizo. En su presentación de Workaway, la pareja explica las circunstancias en las que llegaron algunos de ellos. Olivia, una mastina, había sufrido maltrato y abandono; Ares fue rescatado de una situación de desnutrición, mientras que Maitasuna, una galga, apareció abandonada en diciembre de 2022.

Estas historias ayudan a comprender por qué los propietarios insisten en que los participantes deben tener paciencia, sensibilidad y una actitud responsable hacia los animales.

Imagen: La finca de Huelva que busca voluntarios / Workaway

Las tareas del voluntariado y las opciones de alojamiento que ofrece la finca

La colaboración no se limita a proporcionar comida y agua a los perros y gatos. Los participantes pueden ayudar a mantener limpios sus espacios, colaborar en las rutinas de cuidado y contribuir al acondicionamiento de las instalaciones destinadas a los animales.

Es importante comprender que algunos perros rescatados pueden presentar dificultades de socialización, miedo o comportamientos defensivos. Por ello, cualquier interacción debe seguir las indicaciones de sus cuidadores habituales.

La finca también necesita ayuda en el huerto ecológico, la preparación de terrenos de cultivo, la recolección de aceitunas y la construcción de estructuras con materiales reutilizados.

La propuesta contempla un espacio para instalar una furgoneta camper, una caravana o una tienda de campaña. No debe confundirse, por tanto, con una oferta de habitación gratuita en una vivienda.

La propiedad dispone de conexión a internet y permite participar en actividades de aprendizaje relacionadas con las plantas medicinales, el reciclaje, la artesanía y la observación de aves.

La finca se encuentra aproximadamente a 30 kilómetros de Huelva y a 50 de Sevilla. También está a unos treinta minutos en coche de las playas de Mazagón y Matalascañas y del entorno de Doñana.

Imagen: La finca de Huelva que busca voluntarios / Workaway

Cómo solicitar una plaza de voluntariado y qué requisitos hay que cumplir

Los interesados pueden consultar directamente el anuncio de Chris y Andrea en Workaway, donde los propietarios explican su proyecto, presentan a los animales y ofrecen información sobre la convivencia.

La estancia mínima anunciada es de dos semanas, aunque también se contempla la posibilidad de recibir personas interesadas en permanecer durante periodos más prolongados.

La pareja busca participantes responsables, respetuosos con los animales y dispuestos a compartir una experiencia comunitaria. En la finca se hablan varios idiomas, entre ellos español, inglés, alemán y húngaro.

Antes de comprometerse, resulta recomendable confirmar directamente con los anfitriones algunos aspectos prácticos: cuántas horas diarias requiere la colaboración, qué días de descanso existen, si se proporciona alimentación, qué instalaciones sanitarias están disponibles y quién asume los gastos de desplazamiento.

También conviene preguntar si es necesario tener experiencia previa con perros de gran tamaño, qué hacer ante una emergencia veterinaria y si existe cobertura frente a posibles accidentes. La disponibilidad de plazas puede cambiar, por lo que debe comprobarse en el anuncio original.

Colaborar con animales rescatados exige compromiso y tiempo

Este tipo de iniciativas puede resultar atractivo para quienes desean ayudar a perros y gatos abandonados, pero es importante distinguir un intercambio de alojamiento por colaboración de un programa formal de voluntariado.

La Ley 45/2015, de Voluntariado, establece que las actividades de voluntariado reguladas deben desarrollarse a través de entidades y programas específicos, sin contraprestación económica o material.

Por su parte, la Ley 7/2023 de Bienestar Animal contempla la participación de voluntarios en entidades de protección animal y exige formación adecuada para el contacto con los animales.

Esto no significa que cualquier intercambio organizado mediante una plataforma privada tenga automáticamente la consideración jurídica de voluntariado. Sus condiciones concretas deben examinarse individualmente.

La necesidad de ayuda en el cuidado de animales abandonados sigue siendo importante en España. Según los datos de la Fundación Affinity, durante 2025 fueron recogidos alrededor de 285.000 perros y gatos, de los cuales unos 165.000 continuaban en refugios.

Por eso, colaborar con iniciativas de acogida puede ser una forma de contribuir al bienestar animal sin necesidad de adoptar. La clave está en elegir proyectos responsables, conocer previamente las condiciones y asumir que cuidar animales rescatados requiere compromiso, tiempo y conocimientos, además de buenas intenciones.

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