Enfermedades bacterianas

La brucelosis en perros es una infección silenciosa que muchos detectan demasiado tarde: estas son sus señales de alerta

 
Laura García
Por Laura García, Veterinaria en medicina felina. 18 junio 2026
La brucelosis en perros es una infección silenciosa que muchos detectan demasiado tarde: estas son sus señales de alerta
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La brucelosis en perros es una enfermedad infecciosa de origen bacteriano causada principalmente por la bacteria Brucella canis, que afecta de forma principal al sistema reproductivo tanto de machos como de hembras, aunque también puede extenderse a otras localizaciones y volverse crónica.

Generalmente provoca inflamación e infección del útero, abortos, muerte fetal e infertilidad en las hembras, así como inflamación de la próstata y de los testículos en los machos. Debido a ello, la principal vía de transmisión son las secreciones o fluidos sexuales de los animales infectados.

Además, se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, que puede transmitirse a las personas. El diagnóstico se basa en la identificación del agente mediante técnicas como PCR o cultivos, y el tratamiento requiere antibióticos prolongados. Sin embargo, dado que pueden producirse recaídas, se recomienda esterilizar a los animales infectados para evitar su reproducción, mantenerlos aislados, extremar la higiene y realizar revisiones veterinarias periódicas.

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La brucelosis canina se transmite por contacto con fluidos infectados y puede afectar a las personas

La brucelosis es una enfermedad infecciosa de origen bacteriano causada por bacterias del género Brucella, que afecta a numerosas especies, incluida la especie canina. En el caso del perro, la bacteria responsable de la brucelosis canina es Brucella canis, un cocobacilo gramnegativo de pequeño tamaño y carácter anaerobio. No obstante, también pueden infectarse por Brucella melitensis, Brucella suis o Brucella abortus tras la exposición a animales de producción domésticos infectados con estas especies.

En cuanto al contagio, es importante destacar el carácter zoonótico de Brucella, por lo que puede transmitirse al ser humano mediante el contacto directo con secreciones infectadas. La transmisión en perros ocurre principalmente por contacto con fluidos corporales contaminados, ya sea durante la monta por vía venérea, por exposición a secreciones vaginales tras un aborto o el parto, o por contacto con semen, sangre u orina infectados.

Además, puede transmitirse de la madre a los cachorros durante la gestación o el parto, y en criaderos también puede propagarse por contacto con objetos o superficies contaminadas.

Abortos, infertilidad y fiebre: los síntomas más frecuentes de la brucelosis en perros

La brucelosis en perros produce signos clínicos principalmente relacionados con el aparato reproductor y la reproducción.

En las hembras, estos síntomas incluyen abortos en el último tercio de la gestación, infertilidad, muerte fetal o nacimiento de cachorros débiles, así como metritis y placentitis. En los machos, puede provocar epididimitis, prostatitis y orquitis.

En ambos sexos también pueden aparecer inflamación de los ganglios linfáticos, fiebre intermitente, letargo y pérdida de apetito. Además, en algunos casos pueden desarrollarse problemas osteomusculares como espondilodiscitis o artritis, así como alteraciones oculares como blefaroespasmo recurrente, uveítis o miosis, como consecuencia de la deposición de complejos antígeno-anticuerpo en las arterias terminales.

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El diagnóstico requiere pruebas específicas de laboratorio

La brucelosis en la especie canina no suele detectarse mediante un hemograma o una bioquímica sanguínea completa ni a través de un análisis de orina, ya que estas pruebas generalmente arrojan resultados normales.

El diagnóstico se basa principalmente en la detección del agente causal en secreciones de animales infectados, mediante aislamiento, pruebas serológicas o técnicas como el cultivo o la PCR. Sin embargo, se trata de un proceso complejo, ya que pueden producirse falsos negativos debido a la baja carga bacteriana por bacteriemia intermitente y al hecho de que se trata de una bacteria intracelular con eliminación intermitente.

Además, el diagnóstico requiere especial precaución por el riesgo de contagio asociado al potencial zoonótico de la bacteria.

El tratamiento de esta infección es largo y requiere antibióticos y aislamiento

En los animales domésticos de producción, generalmente no se recomienda el tratamiento, sino la eutanasia del animal debido principalmente a su potencial zoonótico y a la dificultad terapéutica. Sin embargo, en la especie canina el abordaje es diferente.

El tratamiento consiste en el uso de antibióticos combinados, como tetraciclinas o fluoroquinolonas junto con aminoglucósidos, administrados de forma prolongada durante al menos dos o tres meses. Aun así, la bacteria puede permanecer en el organismo del perro sin eliminarse por completo, por lo que son frecuentes las recaídas.

Además, se recomienda esterilizar a los animales afectados para evitar su reproducción y posibles contagios futuros, mantenerlos aislados de otros perros y extremar las medidas higiénicas al manipular sus fluidos. También son importantes las revisiones veterinarias periódicas para controlar su estado de salud.

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Estas son las medidas para prevenir la brucelosis en perros

La brucelosis en perros es una enfermedad que puede prevenirse, aunque no existe una vacuna eficaz frente a ella. La prevención se basa principalmente en la aplicación de protocolos de cribado de los reproductores mediante pruebas serológicas realizadas cada seis meses, junto con medidas estrictas de control reproductivo.

También es fundamental evitar cruces entre perros sin pruebas previas, esterilizar y aislar a los animales infectados o positivos, y mantener unas rigurosas medidas higiénicas en criaderos y entornos con varios animales. Asimismo, debe evitarse el contacto con secreciones o fluidos de perros sospechosos para reducir el riesgo de transmisión.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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