Rescatan a 110 perros en Buñol y encuentran otros 26 muertos: “Estaban atados con cadenas cortas y presentaban grave desnutrición y signos de maltrato”
La intervención conjunta de la Policía Local de Buñol y el SEPRONA de la Guardia Civil de Requena ha sacado a la luz uno de los casos de presunto maltrato animal más graves de los últimos meses. En una parcela del municipio valenciano, los agentes encontraron “un escenario desolador”, tal y como lo ha descrito la propia Policía Local en un comunicado publicado en su cuenta de Instagram. Allí 110 perros vivían hacinados en condiciones extremas: algunos estaban atados con cadenas cortas, apenas tenían espacio para moverse y no disponían de agua.
Además, la Asociación Defensa Animal Torrent (ADAT) ha comunicado en su página de Facebook que otros 26 perros fueron encontrados sin vida. Los animales rescatados han sido trasladados a un centro de acogida, donde recibirán la atención veterinaria que necesitan y podrán encontrar familias responsables que les ofrezcan el cuidado y el cariño que merecen.
Un vecino alertó a la Policía Local, pero las advertencias sobre la parcela venían de años atrás
La actuación policial comenzó después de que un vecino de Buñol alertara a los agentes de lo que estaba ocurriendo en una parcela del municipio. A partir de ese aviso, la Policía Local abrió una investigación para comprobar las condiciones en las que vivían los animales y reunir las pruebas necesarias para determinar si se estaba cometiendo un delito de maltrato animal.
Una vez confirmadas las evidencias, los agentes solicitaron la colaboración del SEPRONA de la Guardia Civil de Requena. La intervención conjunta permitió confirmar la gravedad de la situación y sacar a los animales del recinto para ponerlos a salvo.
Como resultado de las actuaciones, el propietario de la parcela ha sido identificado e investigado por un presunto delito de maltrato animal. Tanto las diligencias policiales como los animales quedaron a disposición judicial, según ha comunicado la Policía Local.
Sin embargo, el aviso que desencadenó la intervención no habría sido el primero. Desde ADAT aseguran que varios vecinos llevaban tiempo alertando de lo que sucedía en la parcela. “Al parecer esta situación estaba denunciada desde hace 5 años”, ha explicado la asociación en su publicación de Facebook.
Hacinados, desnutridos y con signos de maltrato: así encontraron a los 110 perros de Buñol
La situación que encontraron los agentes al llegar a la parcela iba mucho más allá de la falta de espacio. Según ha explicado la Policía Local de Buñol, los animales “subsistían a pleno sol, altas temperaturas y desprovistos de agua” para combatir el calor. Algunos estaban sujetos con cadenas cortas y vivían en espacios tan reducidos que apenas podían moverse.
El comunicado policial también destaca el deteriorado estado físico en el que se encontraban los perros, que presentaban “grave desnutrición y diversos signos de maltrato”. Ante estas lamentables condiciones, que exigían una intervención de “máxima urgencia”, la Policía Local explica que todos los perros fueron incautados y trasladados a Ribamontes, un centro de acogida de animales concertado por el Ayuntamiento de Buñol.
Por su parte, ADAT ha aportado otro dato que agrava aun más el caso: además de los 110 animales rescatados con vida, otros 26 fueron encontrados muertos, “muchos de ellos en barriles cubiertos de hormigón”, señala la asociación.
Los perros rescatados buscan ahora una familia que les dé una segunda oportunidad
Después de la intervención policial, los 110 perros rescatados fueron trasladados a Ribamontes, donde han comenzado a recibir las atenciones veterinarias y los cuidados necesarios para recuperarse de las terribles condiciones en las que vivían. El centro de acogida ha explicado que su equipo y el personal veterinario se están encargando de atenderlos, proporcionarles una alimentación adecuada y ofrecerles un entorno seguro y tranquilo.
La recuperación de los animales, “en su mayoría podencos”, según ha informado el centro, también ha dado un paso importante: Ribamontes ha anunciado que ya cuenta con autorización judicial para que puedan incorporarse a familias de acogida o ser adoptados. De esta forma, los perros podrán empezar una nueva vida lejos de la parcela en la que fueron encontrados en tan malas condiciones.
El centro irá publicando información sobre cada animal y los requisitos para quienes quieran ofrecerles un hogar. Tanto la acogida como la adopción pueden ser una oportunidad para que estos perros recuperen la confianza y conozcan, por fin, una vida con los cuidados, el cariño y la atención que necesitan.
Además, ADAT ha animado a las personas interesadas a ponerse en contacto con Ribamontes para informarse sobre las posibilidades de acogida y adopción. El centro facilita el teléfono 625 05 74 25 para quienes quieran ofrecer su ayuda.