María Luz Thomann, bióloga, explica por qué cuando llega el frío, estos animales desaparecen: "Buscan refugio y comida, es un instinto evolutivo para sobrevivir"

 
Por Eva López, Editora Sénior. 23 enero 2026
Compartir en:

Con el invierno llega uno de uno de los rituales más sorprendentes de la naturaleza: la migración. En esta época del año no es extraño notar cómo numerosas especies animales "desaparecen" como si de magia se tratara. Pero no es magia, es supervivencia. María Luz Thomann, bióloga especializada en la conservación de la naturaleza, así lo afirma: "Buscan refugio y comida; es un instinto evolutivo para sobrevivir". Y es precisamente esto lo que resume el motivo por el que especies tan dispares, como mariposas, ballenas o cisnes, se aventuren en viajes increíbles cada invierno.

Desde la mariposa monarca, que recorre miles de kilómetros, hasta el tiburón peregrino, que busca plancton en aguas más cálidas, la naturaleza nos brinda verdaderos espectáculos realizados con un mismo objetivo: asegurar la vida.

También te puede interesar: Animales de otoño

Lo que el frío hace para que estos animales se vayan: ''Convierte su hogar en un lugar inhóspito''

El frío puede ser letal para muchos animales. Cuando las temperaturas bajan, mantener el cuerpo caliente exige un gasto enérgico enorme. María Luz Thomann lo explica: "El frío reduce la eficacia de procesos fisiológicos básicos, como mantener la temperatura corporal y movilizar energía".

En especies pequeñas, como aves o insectos, ese gasto puede ser tan elevado que el animal no logra compensarlo con el alimento, y termina agotándose o congelándose. Este es el caso del escribano nival, que se desplaza hacia zonas más templadas cuando el invierno se vuelve extremo; pero también de lala mariposa monarca, que lleva a cabo una de las migraciones más sorprendentes de todo el reino animal. Viaja miles de kilómetros desde Estados Unidos y Canadá hasta los bosques de oyamel en México, todo ello en busca de calor y néctar, que es su principal alimento. El biólogo Nick Romero explica que el "proceso migratorio dura unos nueve meses y ofrece un espectáculo visual impresionante". De hecho, señala, "es una de las migraciones más extraordinarias que existen". Debido a sus llamativos colores, ofrece una imagen en el cielo y los bosques de una gran belleza.

En otros casos, el problema no solo la congelación, y es que el invierno no solo enfría el ambiente, el descenso de las temperaturas también reduce los recursos y hace que la vida de algunos animales se vea gravemente afectada. Como dice la bióloga, migrar es un impulso básico para sobrevivir: "La migración invernal está impulsada por una combinación de factores ecológicos y fisiológicos".

El ganso de Canadá, el flamenco común y el cisne de la tundra se ven obligados a migrar en busca de zonas con lagos y otros cuerpos de agua que no estén congelados.

Por otro lado, destaca la migración del gavión ártico como la más larga del planeta, ya que, cada año, viaja desde sus zonas de reproducción en el Ártico hasta cerca de la Antártida, siguiendo la luz y la comida para sobrevivir. ¿Por qué necesita desplazarse tanto? La respuesta está en su alimentación. Principalmente, come plancton y pequeños peces que aparecen cuando hay luz y el agua se calienta. En el Ártico, cuando llega el invierno boreal, todo se vuelve oscuro y frío, y estas especies desaparecen, dejando al gavión ártico sin alimento.

El frío no es el único motivo: la comida también desaparece

En el caso del avión ártico ya se observa de qué forma el invierno hace que las especies que se encuentran en la base de la cadena alimentaria desparezcan, dejando a los animales que se alimentan de ellos sin su principal sustento. Y cuando el alimento se acaba, no pueden quedarse esperando a que vuelva. Thoman lo aclara: "La escasez de alimento obliga a las especies a desplazarse hacia zonas donde el alimento sigue disponible". Por eso, animales tan distintos como el caribú y el tiburón peregrino siguen rutas que se repiten año tras año, como un ritual.

Por ejemplo, en el caso del caribú, la nieve profunda hace imposible encontrar los líquenes o pastos, por lo que debe recorrer grandes distancias para encontrar alimento. El tiburón peregrino viaja en busca de plancton, y para ello se desplaza desde las aguas frías del Atlántico y Pacífico Norte hasta latitudes más bajas.

La migración como estrategia evolutiva de supervivencia

"En muchas especies, la migración es un comportamiento heredado y refinado por selección natural", aclara Thomann, de manera que no se trata de una decisión individual, sino de un comportamiento evolutivo. Los animales que desaparecen en invierno no lo hacen por gusto, sino porque esa conducta, realizada por miles de generaciones anteriores, ha sido la que mejor ha funcionado para garantizar la supervivencia de las especies.

En muchos casos, se trata de un proceso que viene "programado" como parte de la evolución. La bióloga es clara: "En muchas especies, la migración está sincronizada con la época de reproducción para garantizar la supervivencia de las crías". Por eso, las ballenas jorobada dejan los océanos fríos donde viven en verano para ir a aguas tropicales a dar a luz a sus crías, ya que en esas zonas tienen más probabilidades de desarrollarse con éxito.

Al final, los animales no "desaparecen" cuando llega el frío, se adaptan para seguir viviendo. Siguen rutas muy marcadas que la evolución les ha trazado para evitar el hambre, la sequía y el desgaste. La migración es una estrategia más para sobrevivir, y respetarla es clave para ayudar a las especies a no extinguirse.

Si deseas leer más artículos parecidos a María Luz Thomann, bióloga, explica por qué cuando llega el frío, estos animales desaparecen: "Buscan refugio y comida, es un instinto evolutivo para sobrevivir", te recomendamos que entres en nuestra categoría de Curiosidades del mundo animal.

Compartir en:
Artículos relacionados
Volver arriba ↑