“Muchos gatos prefieren el agua en movimiento”: cómo las fuentes pueden ayudarles a beber más en verano
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Con la llegada del verano, mantener una buena hidratación se convierte en una de las principales preocupaciones para quienes conviven con un gato. Las altas temperaturas, especialmente en semanas de ola de calor, aumentan el riesgo de deshidratación, especialmente en gatos de edad avanzada o con enfermedades crónicas. Favorecer un mayor consumo de agua es fundamental para su salud.
En este contexto, los veterinarios recuerdan que el instinto felino es determinante en estas situaciones. Los gatos tienden a ignorar el agua de los bebederos porque prefieren el agua en movimiento. En este sentido, las fuentes para gatos pueden convertirse en la herramienta más eficaz para animarlos a beber más durante los meses de calor.
La ciencia explica por qué los gatos prefieren el agua en movimiento
Lejos de ser una simple manía, la preferencia de muchos gatos por el agua en movimiento tiene una explicación biológica. A pesar de llevar miles de años conviviendo con las personas, los gatos domésticos conservan muchos de los comportamientos heredados de sus antepasados salvajes, especialmente aquellos relacionados con la alimentación y la hidratación.
En la naturaleza, el agua estancada podía representar un mayor riesgo de contaminación por microorganismos, parásitos o materia en descomposición. En cambio, el agua corriente solía ser más limpia y segura para el consumo, por lo que desarrollar una mayor atracción hacia ella supuso una ventaja evolutiva que todavía hoy permanece en muchos felinos.
A ello se suma que el agua en movimiento suele mantenerse más fresca y oxigenada que la que permanece durante horas en un cuenco. Además, el sonido del agua y su movimiento continuo despiertan la curiosidad del gato y estimulan sus sentidos, especialmente la vista y el oído, favoreciendo que se acerque con mayor frecuencia a beber.
Las fuentes de agua ayudan a que los gatos beban más
Las fuentes para gatos incorporan una pequeña bomba eléctrica que mantiene el agua en movimiento de forma constante. Según el modelo, esta puede fluir en forma de chorro, cascada o sobre una superficie inclinada, imitando el agua corriente que muchos felinos encuentran más atractiva. La mayoría también dispone de filtros que ayudan a retener pelos, restos de comida y otras partículas, contribuyendo a mantener el agua más limpia.
Su principal ventaja es que animan al gato a beber con mayor frecuencia. Al estar en movimiento, el agua resulta más llamativa para muchos felinos, que se acercan por curiosidad y terminan aumentando su consumo. Una correcta hidratación favorece el funcionamiento de órganos como los riñones, ayuda a regular la temperatura corporal y reduce el riesgo de problemas asociados a la deshidratación, especialmente durante el verano.
Otro beneficio es que el agua suele mantenerse en mejores condiciones que en un cuenco convencional. Aunque estas fuentes no enfrían el agua, el movimiento continuo evita que permanezca completamente estancada y, junto con el sistema de filtrado, contribuye a ofrecer una experiencia de bebida más limpia y agradable.
Por último, también pueden actuar como una forma de enriquecimiento ambiental. El sonido y el movimiento del agua despiertan la curiosidad de muchos gatos, que interactúan con la fuente antes de beber. Este estímulo adicional convierte la hidratación en una actividad más atractiva y puede favorecer que el animal visite el bebedero con mayor frecuencia.
El origen histórico del gato hace que beba menos agua de lo que debería
El gato doméstico desciende del gato salvaje desértico, una especie adaptada a vivir en zonas áridas y con escasa disponibilidad de agua. Para sobrevivir en ese entorno, desarrolló la capacidad de obtener gran parte de la hidratación que necesitaba a través de las presas que cazaba, una adaptación evolutiva que todavía conservan muchos felinos domésticos.
Como consecuencia, los gatos suelen tener una sensación de sed menos intensa que otros animales y no siempre compensan con agua las pérdidas que sufren a lo largo del día. Durante el verano, las altas temperaturas incrementan sus necesidades hídricas y favorecen la pérdida de líquidos, por lo que el riesgo de deshidratación aumenta si no beben lo suficiente.
Aunque una hidratación insuficiente puede pasar desapercibida al principio, una deshidratación moderada o grave puede afectar al funcionamiento de órganos como los riñones y comprometer el estado general del animal. Entre los signos de alerta más habituales se encuentran las encías secas o pegajosas, la pérdida de elasticidad de la piel, el letargo, los ojos hundidos, la disminución del apetito o una menor cantidad y frecuencia de orina.
La deshidratación pasa inadvertida, pero puede afectar seriamente a la salud de tu gato
Aunque los gatos están adaptados a vivir con una menor ingesta de agua que otros animales, una hidratación insuficiente puede tener consecuencias importantes para su organismo, especialmente durante el verano. El agua es esencial para el correcto funcionamiento de órganos como los riñones, ayuda a regular la temperatura corporal y favorece procesos vitales como la digestión y la eliminación de desechos. Cuando el consumo no cubre sus necesidades, aumenta el riesgo de sufrir problemas urinarios y otras alteraciones de salud.
Por este motivo, los veterinarios recomiendan vigilar que el gato tenga siempre acceso a agua limpia y fresca, además de prestar atención a posibles signos de deshidratación. Medidas como utilizar una fuente de agua o aumentar la comida húmeda, pueden marcar la diferencia para mantener al felino correctamente hidratado durante los meses de más calor.
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