Nacho Húmedas, educador y etólogo canino, avisa: "Pasear al perro solo para que se canse puede aumentar su frustración"
Ver fichas de Perros
Son muchas las personas que suponen que cuanto más cansado vuelva el perro a casa, mejor se comportará. De ahí es que ha surgido paseos acelerados, sesiones interminables de pelota o caminatas pensadas casi exclusivamente para que el animal "gaste energía". Pero cada vez más educadores caninos están cuestionando esa visión.
Uno de ellos es Nacho Húmedas, educador y etólogo canino, que en un vídeo reciente lanzó una advertencia contundente: "Pasear al perro solo para que se canse puede aumentar su frustración".
La afirmación conecta con un cambio drástico en la forma de entender el bienestar canino: hoy muchos veterinarios, etólogos y especialistas en conducta sostienen que el paseo no debería funcionar únicamente como una descarga física, sino también como una actividad mental, emocional y sensorial.
Por qué tu perro necesita parar a oler durante el paseo, según los expertos
Uno de los errores más comunes consiste en pensar el paseo humano y el paseo canino como si fueran equivalentes. Para una persona, caminar rápido puede ser una actividad cardiovascular. Para un perro, en cambio, salir a la calle implica procesar olores, señales químicas, sonidos, rastros y estímulos sociales, "no se trata del tiempo, se trata de la calidad", puntúa el educador y etólogo canino.
La nariz del perro es la gran protagonista de esa experiencia, "El olfato es la principal fuente de información del perro", explica Húmedas. Según la organización veterinaria VCA Animal Hospitals, los perros poseen hasta 300 millones de receptores olfativos, frente a los aproximadamente seis millones del ser humano.
Eso significa que buena parte de la información que reciben del mundo llega a través del olfato. Cuando un perro se detiene a oler una farola, una planta o una esquina está "leyendo" información social y ambiental extremadamente compleja.
Por eso muchos especialistas consideran contraproducente convertir el paseo en una marcha militar donde el animal apenas puede detenerse.
Los expertos alertan: cansar demasiado a tu perro puede aumentar su ansiedad en lugar de relajarlo
Nacho Húmedas apunta además a un fenómeno muy estudiado en comportamiento animal: la sobreexcitación. Algunos perros sometidos constantemente a actividades intensas -pelota repetitiva, carreras continuas, estimulación permanente- pueden terminar desarrollando más ansiedad, impulsividad o frustración en lugar de relajarse.
La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (RSPCA) británica explica que los perros necesitan oportunidades para expresar conductas naturales como olfatear, explorar, elegir rutas y moverse a su ritmo.
Cuando el paseo se limita exclusivamente a descargar energía física, muchos animales quedan mentalmente insatisfechos. El resultado puede ser paradójico: perros agotados físicamente pero todavía hiperactivados a nivel emocional.
Los expertos lo tienen claro: pasear más no siempre significa pasear mejor para tu perro
Los educadores caninos suelen hablar cada vez más del llamado "paseo de calidad". No necesariamente implica caminar más kilómetros, sino ofrecer experiencias más ricas y compatibles con las necesidades naturales del perro.
Eso incluye tiempo para olfatear, libertad de exploración controlada, pausas continuas, interacción tranquila y posibilidad de tomar pequeñas decisiones durante el recorrido. La asociación británica Dogs Trust explica que olfatear ayuda a reducir el estrés y favorece la estimulación mental.
Algunos estudios científicos incluso sugieren que el trabajo olfativo puede generar más fatiga mental que el simple ejercicio físico. La Universidad de Helsinki, por ejemplo, ha investigado cómo las actividades de enriquecimiento ambiental y olfativo mejoran el bienestar emocional canino.
Qué es la “libertad controlada” que cada vez recomiendan más educadores caninos durante el paseo
Otro de los conceptos que aparece cada vez más en educación canina moderna es la "libertad controlada". No se trata de soltar al perro en cualquier sitio ni de eliminar límites, sino de permitir cierto margen de autonomía segura.
Muchos especialistas recomiendan correas largas en espacios adecuados para que el perro pueda explorar con mayor naturalidad sin perder control ni seguridad.
La diferencia respecto al típico paseo tenso y corto es enorme. Un perro permanentemente tirando de una correa de un metro suele experimentar más frustración porque no puede acercarse a estímulos, investigar olores o regular distancias sociales.
Eso no significa dejar que el perro haga cualquier cosa. La clave está precisamente en el equilibrio entre exploración y guía.
Los 5 errores más comunes que cometemos al pasear al perro, según los educadores caninos
Los educadores caninos señalan varios fallos muy frecuentes:
- Convertir el paseo en entrenamiento militar: pedir obediencia constante, caminar siempre al mismo ritmo y corregir cada desviación puede volver el paseo excesivamente rígido.
- Abusar de la pelota: muchos perros desarrollan una activación extrema con el juego repetitivo de lanzamiento. Algunos especialistas comparan incluso ese estado con una "adicción" a la excitación.
- Paseos demasiado cortos: Salir únicamente cinco o diez minutos para "hacer sus necesidades" suele resultar insuficiente para muchos perros.
- No permitir olfatear: Tirar constantemente de la correa para evitar que el perro huela el entorno limita una de sus conductas naturales más importantes.
- Pensar solo en el cansancio físico: La fatiga muscular no siempre equivale a relajación emocional.
No todos los perros necesitan lo mismo: así cambia el paseo según su edad, raza y carácter
También es importante evitar recetas universales. Un border collie joven no tiene las mismas necesidades que un galgo senior o un bulldog francés.
La edad, raza, estado físico, experiencias previas y personalidad modifican muchísimo el tipo de paseo ideal para cada animal.
Los veterinarios recuerdan siempre que algunos problemas de conducta atribuidos a una "mala educación" pueden estar relacionados con estrés crónico, miedo o falta de estimulación adecuada.
Es importante entender que durante mucho tiempo ha predominado una mirada más utilitaria y basada en el control de los perros. Hoy, el bienestar animal incorpora conceptos como necesidades emocionales, enriquecimiento ambiental y comunicación interespecie.
El mensaje del educador canino se volvió viral porque cuestiona una idea muy instalada en muchísimas familias. Un perro no necesita únicamente terminar exhausto después del paseo. También es bueno que explore, huela, interprete el mundo que lo rodea y se mueva entonces con calma.
Si deseas leer más artículos parecidos a Nacho Húmedas, educador y etólogo canino, avisa: "Pasear al perro solo para que se canse puede aumentar su frustración", te recomendamos que entres en nuestra categoría de Qué necesitas saber.