Noelia Hernández, educadora felina: “Incluso un fin de semana, los gatos deben estar supervisados”
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Cada verano miles de familias españolas organizan sus vacaciones mientras surge una preocupación inevitable: qué hacer con el gato durante la ausencia. A diferencia de los perros, los felinos suelen tolerar mejor la soledad, lo que ha alimentado la idea de que basta con dejar comida, agua y el arenero limpio para marcharse varios días. Pero esa creencia no solo puede poner en riesgo su bienestar, sino que además contradice la legislación vigente en España.
"Cuando nos vamos de casa, incluso un fin de semana, los gatos deben estar supervisados", explica Noelia Hernández, educadora felina de Código Felino, quien también remarca que la ausencia de una persona responsable puede retrasar la detección de problemas de salud o accidentes que requieren atención veterinaria inmediata.
¿Cuántos días puedes dejar solo a tu gato? Este es el límite que establece la ley en España
La primera cuestión que conviene conocer es que la normativa española establece límites claros. La Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, señala en su artículo 27 que está prohibido dejar sin supervisión a un animal de compañía durante más de tres días consecutivos. En el caso de los perros, el límite es todavía más estricto y se reduce a 24 horas.
La finalidad de esta medida no responde únicamente a garantizar que el animal tenga alimento. También pretende asegurar que exista una supervisión capaz de detectar cualquier incidencia. "No se contempla ni bajo la ley", subraya Hernández. Aunque el gato disponga de un comedero automático, varias fuentes de agua o un arenero recién limpiado, eso no sustituye la presencia periódica de una persona que compruebe que todo marcha correctamente.
Un gato aparentemente sano puede desarrollar una urgencia médica en pocas horas. Una obstrucción urinaria, una intoxicación, un golpe de calor o una caída pueden convertirse rápidamente en situaciones potencialmente mortales si nadie las detecta.
Los gatos esconden los síntomas de enfermedad: por eso necesitan supervisión aunque parezcan estar bien
Existe la falsa percepción de que los gatos son completamente independientes. Es cierto que suelen adaptarse mejor que los perros a permanecer algunas horas solos, pero eso no significa que puedan quedarse desatendidos durante días.
La International Society of Feline Medicine (ISFM) explica que los gatos necesitan un entorno seguro, acceso permanente a agua fresca y una vigilancia adecuada para detectar cambios en su comportamiento, apetito o estado físico.
La organización benéfica International Cat Care, referente mundial en medicina felina, recuerda además que muchos gatos esconden los signos de enfermedad como mecanismo de supervivencia. Cuando finalmente muestran síntomas evidentes, el problema puede encontrarse ya bastante avanzado.
Un bebedero volcado, un vómito repetido, un episodio de diarrea o la negativa a comer durante 24 horas pueden pasar completamente desapercibidos si nadie entra en la vivienda. Y el estrés puede alterar el comportamiento felino y favorecer problemas digestivos, urinarios e incluso cambios en la interacción con las personas.
Ventanas, plantas y olores: todo lo que debes revisar antes de viajar con tu gato
La respuesta a esta pregunta depende de cada animal, aunque en la mayoría de los casos los especialistas aconsejan evitar desplazamientos innecesarios. "El gato es un animal territorial y le generan mucho estrés los cambios de entorno", explica Noelia Hernández. "Puede estresarles mucho el viaje en coche y también puede haber un montón de riesgos".
El principal problema no suele ser únicamente el trayecto. También influye que el nuevo alojamiento sea completamente desconocido para el animal.
Antes de viajar conviene comprobar estos aspectos:
- que todas las ventanas y balcones dispongan de protección anticaídas
- que no existan huecos por los que pueda esconderse o escapar
- que puertas y accesos permanezcan siempre cerrados
- que no haya plantas tóxicas u otros elementos peligrosos
- que el alojamiento no conserve olores o rastros recientes de otros animales
Los cambios bruscos de territorio constituyen una fuente importante de estrés para muchos gatos. Es mejor mantener, siempre que sea posible, su rutina habitual.
Solo cuando la estancia será prolongada -por ejemplo, durante varias semanas o un traslado temporal- puede compensar el periodo de adaptación al nuevo domicilio, siempre que este esté correctamente acondicionado.
Ni residencia ni viaje: por qué muchos expertos aconsejan dejar al gato en casa con visitas diarias
Precisamente porque los gatos establecen un fuerte vínculo con su territorio, muchos expertos consideran que la mejor solución consiste en que permanezcan en casa mientras una persona de confianza los visita diariamente. Un catsitter, profesional especializado en el cuidado de gatos a domicilio, es una solución adecuada.
Durante cada visita no solo repone comida y agua. También limpia el arenero, observa el estado general del animal, administra medicación si fuera necesario, juega con él y comprueba que todo permanece en orden dentro de la vivienda.
Esta opción reduce considerablemente el estrés asociado a los cambios de entorno y permite detectar rápidamente cualquier incidencia.
Cuando no sea posible contratar un catsitter, también puede encargarse la tarea a un familiar, un vecino o un amigo, siempre que conozca bien las necesidades del gato y acuda diariamente.
Los especialistas coinciden en que dejar al animal completamente solo durante varios días nunca debería contemplarse como una alternativa, por muy tranquilo que parezca o por muy automatizados que estén el comedero y el bebedero.
Al fin y al cabo, las vacaciones duran unos días. Y la salud y el bienestar del gato dependen de una supervisión constante durante todo el año.
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