Trucos para que tu casa nunca huela a gato: guía práctica y efectiva
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En un hogar en el que viven gatos, sobre todo si hay más de uno o no están castrados, puede percibirse, en algunas circunstancias, un desagradable olor a gato. Este puede deberse a diferentes causas, como a un arenero no demasiado limpio, un marcaje con orina fuera de la bandeja, la aparición de alguna enfermedad o la acumulación de pelos en determinados lugares.
Es importante identificar la causa para poder eliminar el mal olor de manera adecuada. En el siguiente artículo de ExpertoAnimal compartimos medidas y trucos para que la casa no huela a gato, en forma de guía práctica y efectiva.
- Truco 1: El secreto para un arenero limpio y sin olores
- Truco 2: Adiós a las manchas de orina o vómito con este método fácil
- Truco 3: Ambiente siempre fresco
- Truco 4: Mantén tus alfombras, sofás y cortinas impecables
- Truco 5: Gato siempre limpio, casa sin olor
- Truco 6: Evita estos productos que pueden empeorar el olor a gato
Truco 1: El secreto para un arenero limpio y sin olores
El punto clave en un hogar con gatos es el arenero, pues es fácil que se convierta en el principal foco de mal olor. Por este motivo, limpiar el arenero todos los días es uno de los principales trucos.
Además, debemos tener en cuenta los siguientes consejos básicos para prevenir que se extiendan los olores desagradables:
- Cada 10-15 días, en función de su uso, lava el arenero con agua tibia y jabón o algún producto de limpieza específico que ayude a neutralizar los olores.
- Asegúrate de colocarlo en un lugar con buena ventilación.
- Escoge una arena de calidad, muy absorbente y con control de los malos olores. Puede ser perfumada o con carbón activo.
- Cambia la bandeja en cuanto aprecies señales de deterioro, como marcas de arañazos, pues es más fácil que en ellos se acumulen la suciedad y los olores desagradables. Además, ten en cuenta que los materiales plásticos se van degradando con el paso del tiempo.
- Si lo ves necesario, aplica con regularidad algún espray antiolores que ayude a la neutralización.
Y un último secreto: garantiza un número suficiente de areneros si convives con varios gatos. Si solo les ofreces uno para todos, lo más probable es que acaben orinando en otros lugares del hogar, dejando mal olor.
Truco 2: Adiós a las manchas de orina o vómito con este método fácil
Otro foco importante de mal olor son las manchas que se pueden producir por marcaje con orina o "accidentes" como vómitos o diarrea. Es importante actuar sobre ellas lo antes posible. Si están sobre superficies porosas y el líquido penetra, será más difícil erradicar el mal olor, pues quedará impregnado en los materiales.
Con papel absorbente debemos retirar la mayor parte del líquido. Después, se debe limpiar con productos específicos. Normalmente, es aconsejable utilizar aquellos pensados ya para la eliminación de malos olores, como el derivado de la orina, siguiendo las instrucciones de uso marcadas por el fabricante. Suelen ser productos enzimáticos, y se recomienda su utilización porque consiguen "destruir" las partículas generadoras de mal olor. Aunque a nuestro olfato le pase desapercibido, los gatos sí cuentan con la capacidad de detectar este olor, lo que les suele animar a volver a orinar en el mismo sitio. De ahí la eficacia de la limpieza en profundidad.
Pueden emplearse sustancias naturales, como el vinagre, el limón o el bicarbonato de sodio, aunque suelen resultar menos eficaces. Si la mancha está sobre textiles, como cojines o mantas, puede limpiarse tal y como explicaremos más adelante.
Truco 3: Ambiente siempre fresco
En una casa con gatos es fundamental la ventilación regular. Además, conviene aspirar a menudo para evitar acumulaciones de pelos y otros restos que puedan ser fuente de mal olor. Fregar el suelo también debe hacerse con frecuencia. Según el tipo de material, tendremos que escoger un producto u otro, pero volvemos a recomendar los limpiadores enzimáticos, que ayudarán a erradicar olores como el de la orina.
En la higiene regular del hogar la limpieza de textiles, que veremos en el siguiente apartado, es otro paso importante para reducir olores y mantener un ambiente fresco y agradable. También se pueden utilizar ambientadores, pero siempre acompañándolos de una limpieza en profundidad de todo el hogar. En caso contrario, solo taparíamos el mal olor momentáneamente. Otra opción son los pulverizadores capaces de neutralizar los malos olores, que deben utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante.
Truco 4: Mantén tus alfombras, sofás y cortinas impecables
En los textiles podemos encontrarnos con aquellos que se pueden introducir en la lavadora y con los que deben limpiarse por otros medios. Los primeros son los más fáciles de higienizar, ya que tan solo tendremos que meterlos en la lavadora y seguir las instrucciones de lavado del fabricante. Para mejorar los resultados, nuevamente, podemos recurrir a algún producto específico para la limpieza de textiles de animales, un neutralizador de malos olores o un detergente enzimático.
En cambio, para sofás, alfombras o cualquier otro textil que no podamos lavar de esta manera tendremos que buscar un producto de limpieza que no dañe esa tela. Si encontramos alguna mancha fresca, debemos retirarla al máximo con papel absorbente antes de proceder a la limpieza con un producto adecuado que acabe con el mal olor. Por otra parte, para prevenir manchas en superficies delicadas o difíciles de limpiar, siempre podemos recurrir al uso de fundas, que sí se pueden higienizar en la lavadora.
Truco 5: Gato siempre limpio, casa sin olor
Para un ambiente fresco también debemos cuidar la higiene del gato. Son animales que dedican mucho tiempo a su propio aseo, pero podemos ayudarlos implantando cepillados regulares, según el tipo de pelo y la época del año (perderán más durante la muda). Además, tendremos que fijarnos en puntos de higiene clave que pueden generar mal olor, como las orejas, la boca o las glándulas anales. El veterinario podrá recomendarnos productos específicos para limpiar estas zonas.
Los gatos, en general, no suelen necesitar baños, pero podemos recurrir al agua y al champú si lo consideramos necesario. En este caso, usaremos productos específicos para esta especie y nos aseguraremos de realizar un secado completo. La humedad en el pelaje es fuente de mal olor y puede originar problemas dermatológicos.
Para el buen olor del gato también es importante la alimentación. Una dieta de calidad mantiene pelo y piel en buen estado y lleva a eliminar menos heces y con menor olor. Como vemos, vale la pena invertir en el menú felino tanto por higiene como por salud y bienestar.
Conviene mencionar la importancia de la castración, que, además, es obligatoria en la legislación vigente. El olor de la orina de los gatos castrados es sensiblemente menos fuerte. Por supuesto, las revisiones veterinarias regulares pueden detectar cualquier problema de salud causante de malos olores, como enfermedades sistémicas, dermatológicas, urinarias, etc. Cualquier mal olor o signo clínico es motivo de consulta con el profesional.
Truco 6: Evita estos productos que pueden empeorar el olor a gato
Hemos comentado la importancia de recurrir a productos específicos o a aquellos capaces de neutralizar los malos olores. Debemos usarlos atendiendo a las instrucciones del fabricante y, por supuesto, siempre comprobando que sean aptos para los animales, observando las medidas de seguridad necesarias.
Algunos productos habituales de limpieza, como el amoniaco o la lejía, pueden ser contraproducentes, pues los gatos suelen sentirse atraídos por su olor, que les recuerda al de su orina, lo que les anima a marcar en ese mismo sitio. También debemos fijarnos en los ambientadores o aceites esenciales que utilicemos en el hogar, pues podrían resultar tóxicos para los felinos.
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- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. BOE núm 75, 29 de marzo de 2023. Disponible en https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2023-7936