Víctor Algra, veterinario: “Raparle el pelo a un perro en verano le expone más al calor y al sol”

 
Por Sebas Pascual. 21 julio 2026

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Cuando llega el verano y las temperaturas se disparan, muchas personas buscan la mejor forma de aliviar el calor de sus perros. Entre las soluciones más habituales está la de rapar completamente el pelaje, una decisión que suele tomarse con la intención de mejorar su bienestar.

Sin embargo, los veterinarios recuerdan que esta práctica no siempre beneficia al animal. En muchas razas, el pelo actúa como un aislante natural frente a las altas temperaturas y también ayuda a proteger la piel de la radiación solar. Antes de coger la máquina de cortar el pelo, conviene conocer qué función cumple y cuándo es recomendable intervenir.

Si quieres ayudar a tu mascota durante los meses más calurosos, también es importante conocer cómo proteger a un perro del calor, ya que existen medidas mucho más eficaces que un rapado completo.

Rapar a un perro en verano no es la mejor opción para protegerlo del calor

Aunque pueda parecer contradictorio, el pelo no solo protege del frío. En muchos perros también actúa como una barrera frente al calor exterior, reduciendo la incidencia directa del sol sobre la piel y favoreciendo el aislamiento térmico.

Esta función es especialmente importante en las razas de doble capa, que cuentan con una raíz densa y una capa externa de pelos más largos. Juntas forman una protección natural que ayuda al animal a adaptarse a diferentes condiciones climáticas.

Eliminar completamente este pelaje puede alterar esa protección y hacer que la piel quede mucho más expuesta a las altas temperaturas, además de aumentar el riesgo de sufrir quemaduras solares, especialmente en perros de piel clara o con zonas poco pigmentadas.

Por este motivo, muchos profesionales aseguran que rapar el pelo a tu perro puede ser peligroso para su salud, salvo que exista una indicación veterinaria o un problema dermatológico que lo justifique.

Los perros de doble capa son los que menos se benefician de un rapado

Cada perro tiene unas características distintas y no existe una única recomendación válida para todos los casos.

Mientras que razas como el husky siberiano, el pastor alemán o el golden retriever conservan una doble capa protectora que no debería eliminarse por completo, otras como el caniche, el bichón frisé o el Yorkshire terrier presentan un pelo de crecimiento continuo que sí requiere cortes periódicos para mantenerse en buen estado.

En estos casos, el objetivo no es rapar al animal para combatir el calor, sino mantener el pelaje limpio, desenredado y con una longitud adecuada para evitar nudos y mejorar su comodidad.

Ante cualquier duda, lo más recomendable es consultar con un veterinario o un peluquero canino antes de realizar un cambio importante en el manto del perro.

Proteger a un perro del calor requiere mucho más que cortar su pelo

Más allá del pelo, existen otras medidas mucho más eficaces para prevenir los problemas asociados al calor.

Los especialistas aconsejan mantener siempre agua fresca disponible, evitar los paseos durante las horas centrales del día y buscar recorridos con sombra cuando las temperaturas sean muy elevadas. También resulta recomendable ofrecer zonas frescas dentro de casa, utilizar alfombrillas refrigerantes cuando sea necesario y evitar que el perro permanezca largos periodos bajo el sol.

Otra medida importante consiste en cepillar el pelaje con frecuencia, especialmente en los perros de doble capa. El cepillado elimina pelo muerto, mejora la ventilación natural del manto y favorece que el aire circule mejor entre el pelaje sin perder su capacidad protectora.

Cortar el pelo a un perro sí que es recomendable en determinados casos

Aunque el rapado generalizado no suele ser la mejor opción, existen situaciones en las que un veterinario puede recomendar recortar el pelo.

Algunas enfermedades de la piel, la presencia de nudos muy compactos o determinadas intervenciones quirúrgicas pueden hacer necesario eliminar parte del pelaje. Del mismo modo, en perros de pelo de crecimiento continuo, un corte de mantenimiento puede favorecer la higiene y el confort durante el verano.

Lo importante es evitar pensar que menos pelo significa automáticamente menos calor. En muchos casos ocurre precisamente lo contrario y el animal pierde una de sus principales barreras naturales frente a las altas temperaturas.

Por ello, antes de tomar cualquier decisión conviene valorar el tipo de pelaje del perro y seguir las recomendaciones de los profesionales. Un buen cepillado, una correcta hidratación y evitar la exposición al sol en las horas más calurosas suelen ser estrategias mucho más eficaces para proteger a los perros durante el verano que un rapado completo.

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