Los expertos alertan: España pierde casi la mitad de sus golondrinas en los últimos años

 
Por María L. Thomann, Bióloga y Máster en Biología y Conservación de la Biodiversidad. 28 julio 2026

Cada primavera, la llegada de las golondrinas anuncia el final del invierno en buena parte de España. Su vuelo rápido, sus nidos de barro bajo los aleros y su estrecha relación con pueblos y zonas rurales las han convertido en una de las aves más emblemáticas del país.

Sin embargo, esta imagen tan familiar está cambiando. Los programas científicos de seguimiento de aves muestran que sus poblaciones llevan años disminuyendo y que el descenso es mucho más acusado de lo que muchas personas imaginan.

Las golondrinas desempeñan un papel clave en el control de mosquitos y otros insectos

La golondrina común es una extraordinaria ave migratoria. Cada año recorre miles de kilómetros entre África subsahariana, donde pasa el invierno, y Europa, donde se reproduce durante la primavera y el verano.

Una de sus características más llamativas es su fidelidad a los lugares de cría: muchas parejas regresan al mismo edificio e incluso reutilizan el mismo nido, reparándolo con barro antes de cada temporada reproductora.

Su dieta está formada casi exclusivamente por insectos capturados en vuelo, como moscas, mosquitos y pequeños escarabajos, por lo que desempeña un importante papel en el control natural de estas poblaciones. Precisamente por depender tanto de los insectos, es una especie especialmente sensible a cualquier alteración ambiental que reduzca sus presas.

Por qué cada vez hay menos golondrinas en España

Además de la pérdida de alimento y de lugares para nidificar, existen otros factores que contribuyen al declive de estas aves. La reducción de la ganadería extensiva ha provocado una menor abundancia de insectos en los pastizales y explotaciones rurales, donde tradicionalmente las golondrinas encontraban alimento con facilidad.

También influye la desaparición de pequeñas zonas húmedas y charcas temporales que les proporcionaban el barro necesario para construir sus nidos. A ello se suma la creciente fragmentación del paisaje agrícola, con monocultivos y la eliminación de setos, praderas y márgenes naturales, lo que reduce la diversidad de insectos disponibles.

En conjunto, estos cambios generan un entorno cada vez menos favorable para una especie que durante siglos convivió estrechamente con la actividad humana.

El cambio climático también reduce el alimento y dificulta la reproducción de las golondrinas

Las alteraciones en las temperaturas y en los patrones de lluvia afectan directamente a la disponibilidad de insectos. Una primavera fría y lluviosa puede reducir durante varios días la actividad de las presas, obligando a los adultos a recorrer mayores distancias para alimentar a los polluelos.

Por otro lado, las olas de calor y las sequías prolongadas disminuyen la presencia de barro húmedo necesario para construir los nidos y modifican las condiciones de muchos hábitats donde se desarrollan los insectos.

Además, los científicos también estudian cómo el cambio climático puede alterar los calendarios migratorios. Si las golondrinas llegan demasiado pronto o demasiado tarde respecto al pico de abundancia de insectos, el éxito reproductor puede verse seriamente afectado.

Proteger los nidos también es clave para frenar el descenso de las golondrinas

Muchas personas desconocen que la golondrina común es una especie protegida. La legislación española y la normativa europea prohíben destruir deliberadamente sus nidos ocupados o impedir su utilización durante la época reproductora. Sin embargo, cada año continúan desapareciendo numerosas colonias durante obras de rehabilitación, reformas o tareas de mantenimiento de edificios.

En la mayoría de los casos, las molestias ocasionadas por los excrementos pueden resolverse mediante soluciones sencillas, como la instalación de pequeñas bandejas protectoras bajo los nidos, evitando así su destrucción y permitiendo que las aves continúen criando con normalidad.

La desaparición de las golondrinas nos afecta mucho más de lo que parece

Aunque suelen pasar desapercibidas, las golondrinas desempeñan un papel ecológico muy importante. Cada individuo consume miles de insectos durante la temporada reproductora, contribuyendo al control natural de especies potencialmente molestas para las personas y para algunas actividades agrícolas.

Además, los ornitólogos consideran que son excelentes bioindicadores. Cuando sus poblaciones disminuyen, normalmente también lo hace la calidad ambiental del paisaje que habitan. Por ello, el declive de las golondrinas suele reflejar problemas mucho más amplios relacionados con la biodiversidad y el estado de los ecosistemas rurales.

Proteger a estas aves beneficia igualmente a otras especies insectívoras, como vencejos, aviones comunes y numerosos murciélagos, que afrontan amenazas similares.

Pequeños gestos pueden marcar la diferencia para estas aves

Los expertos consideran que todavía es posible frenar esta tendencia mediante medidas relativamente sencillas. Conservar los nidos existentes es una de las acciones más importantes, y siempre que sea posible las obras en edificios deberían realizarse fuera de la época reproductora para no afectar a las colonias.

Reducir el uso de pesticidas favorece la recuperación de los insectos de los que dependen estas aves, mientras que conservar setos, praderas, humedales y pequeñas zonas con barro facilita su alimentación y la construcción de nuevos nidos.

Además, la participación ciudadana resulta fundamental, ya que programas de seguimiento como los de SEO/BirdLife permiten conocer la evolución de las poblaciones gracias a miles de observadores voluntarios.

El futuro de las golondrinas dependerá en buena medida de nuestra capacidad para conservar los hábitats de los que dependen y proteger los lugares donde crían. Frenar su declive no solo significa salvar a una especie emblemática de nuestros pueblos y ciudades, sino también contribuir a mantener el equilibrio de unos ecosistemas cada vez más amenazados.

Si deseas leer más artículos parecidos a Los expertos alertan: España pierde casi la mitad de sus golondrinas en los últimos años, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Animales en peligro de extinción.

Bibliografía
  • Ambrosini, R., Rubolini, D., Trovo, P., Liberini, G., Bandini, M., Romano, A., ... & Saino, N. (2012). Maintenance of livestock farming may buffer population decline of the Barn Swallow Hirundo rustica. Bird Conservation International, 22(4), 411-428.
  • Chen, S., Liu, Y., Li, P., Patrick, S. C., Goodale, E., Safran, R. J., ... & Pagani-Núñez, E. (2025). Citizen science enabled planning for species conservation in urban landscapes: the case of Barn Swallows Hirundo rustica in southern China. Landscape Ecology, 40(3), 65.
  • Hallmann, CA, Sorg, M., Jongejans, E., Siepel, H., Hofland, N., Schwan, H., ... & De Kroon, H. (2017). Disminución de más del 75 por ciento en 27 años de la biomasa total de insectos voladores en áreas protegidas. PloS one, 12 (10), e0185809.
Artículos relacionados
Volver arriba ↑