María L. Thomann, bióloga, aclara si la peste porcina podría afectar a tu mascota: "Se recomienda evitar que las mascotas circulen por áreas con brotes confirmados"

 
Por Irene Juste, Editora y ATV. 14 enero 2026
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En los últimos meses, la peste porcina africana (PPA), que resulta extremadamente contagiosa entre jabalíes y cerdos, ha generado una crisis a nivel de salud animal y de la industria porcina para alimentación. Esta enfermedad vírica ha vuelto a ocupar titulares y conversaciones, sobre todo en zonas rurales y en comunidades donde el contacto con animales salvajes es habitual. Cada nueva noticia despierta inquietudes como: ¿puede este virus afectar a nuestras mascotas? ¿Corren peligro nuestros perros o gatos cuando salimos al campo?

Para despejar dudas, la bióloga María L. Thomann ha compartido una explicación clara y basada en la evidencia científica, aportando tranquilidad a miles de personas que conviven con animales de compañía. Su mensaje es claro, pero también matizado: "no puede infectar ni a humanos ni a mascotas (como perros o gatos). Sin embargo, estos podrían actuar como vectores involuntarios". Por tanto, sí existen escenarios en los que se debe tener precaución.

Índice
  1. ¿Debemos preocuparnos por nuestras mascotas? La gran duda que genera la peste porcina
  2. La verdad sobre la peste porcina africana: ¿afecta o no y por qué?
  3. El riesgo invisible: cómo las mascotas pueden convertirse en transportistas involuntarios del virus sin enfermar
  4. Qué hacer si tu perro encuentra un jabalí muerto: las recomendaciones clave para evitar problemas sanitarios

¿Debemos preocuparnos por nuestras mascotas? La gran duda que genera la peste porcina

Cuando se habla de una enfermedad animal que se propaga con rapidez, la preocupación suele extenderse más allá del sector afectado. Es lógico: aparte de la salud propia, quien convive con perros o gatos teme que cualquier brote pueda poner en riesgo la salud de su familia peluda.

María L. Thomann, bióloga especializada en conservación de la biodiversidad, empieza por aclarar un punto esencial que muchos desconocen: "La peste porcina africana (PPA) no es una enfermedad zoonótica, lo que significa que no puede infectar de forma que la padezcan ni a humanos ni a mascotas, como perros o gatos, ni por contacto ni por consumo de alimentos provenientes de cerdo o jabalí".

Este dato cambia por completo la perspectiva. A diferencia de otras enfermedades que sí pueden pasarse entre especies, la PPA está estrictamente limitada a los suidos: los cerdos domésticos y salvajes, como los jabalíes. No hay evidencia científica de que pueda afectar a otros animales ni a las personas.

Aun así, el miedo persiste, sobre todo cuando se habla de brotes cercanos. Thomann lo entiende: "Es normal que la población general se pregunte si existe algún riesgo para sus mascotas. Sin embargo, la evidencia científica y los comunicados oficiales coinciden". La información clara y rigurosa es clave para evitar alarmas innecesarias.

La verdad sobre la peste porcina africana: ¿afecta o no y por qué?

Uno de los errores más comunes es pensar que, si una enfermedad es grave para un tipo de animal, también lo será para otros, pero no funciona así. Cada virus tiene un rango muy concreto de hospedadores. En el caso de la peste porcina africana, María L. Thomann insiste en que "el virus afecta exclusivamente suidos", es decir, cerdos y jabalíes. Ni los humanos ni los animales de compañía pueden enfermar por él.

Esto significa que ni un perro ni un gato (ni otras mascotas que no sean suidos) van a contraer la enfermedad aunque:

  • Huelan o se acerquen a carne de cerdo.
  • Convivan con alguien que manipule productos porcinos.
  • Consuman carne de cerdo en buen estado.

    Como resume la bióloga: "La evidencia científica y los comunicados oficiales coinciden en lo mismo: no existe riesgo de infección para humanos ni para mascotas". Esta aclaración resulta fundamental para frenar bulos que circulan con facilidad en redes sociales, donde a veces se exagera el peligro sin base científica.

    El riesgo invisible: cómo las mascotas pueden convertirse en transportistas involuntarios del virus sin enfermar

    Ahora bien, que las mascotas no se contagien no significa que el problema desaparezca del todo. Aquí es donde entra en juego un concepto menos conocido: el de vector mecánico.

    María L. Thomann lo explica con claridad: "Aunque perros y gatos no pueden enfermar de peste porcina africana, sí podrían actuar como vectores mecánicos involuntarios si se mueven en zonas naturales infectadas y explotaciones porcinas".

    ¿En qué consiste esto? Básicamente, en que el animal no sufre la enfermedad, pero puede transportar el virus en las patas y el pelaje, así como este puede quedarse en los materiales de collares, arneses o correas, incluso en los equipos del cuidador, como botas o mochilas.

    De esta forma, por ejemplo, una mascota o una persona que pasea por una zona donde hay restos contaminados podría, sin saberlo, llevar el virus hasta una granja porcina y favorecer su propagación.

    Por eso, la bióloga subraya la importancia de la prevención: "Se recomienda evitar que las mascotas circulen por áreas con brotes confirmados y extremar las medidas de higiene si se ha estado en zonas de riesgo".

    No se trata de vivir con miedo, sino de entender el papel indirecto que pueden jugar nuestros animales en la cadena de transmisión.

    Qué hacer si tu perro encuentra un jabalí muerto: las recomendaciones clave para evitar problemas sanitarios

    Una de las situaciones que más inquietud genera es la posibilidad de que un perro, durante un paseo por el campo, encuentre un jabalí muerto. Este escenario, aunque no es habitual, sí puede darse en áreas donde la peste porcina africana está presente.

    María L. Thomann es muy clara sobre cómo actuar: "Si un perro encuentra o manipula un cadáver de jabalí infectado, hay que impedir que lo muerda o toque y notificar el hallazgo a las autoridades sanitarias locales para su manejo seguro".

    Estas son las pautas básicas que se recomiendan:

    1. Evitar el contacto: no permitir que el perro se acerque al animal muerto.
    2. No tocar el cadáver: no hay que manipularlo ni con las manos ni con herramientas improvisadas.
    3. Marcar el lugar: si es posible hay que hacerlo, para que los servicios sanitarios puedan localizarlo más fácilmente.
    4. Avisar a las autoridades: hay que contactar con protección civil, guardia rural o servicios veterinarios oficiales.
    5. Higiene al volver a casa: lavar bien las patas del perro y cambiarse de ropa si se ha estado cerca del lugar.

    Este protocolo no busca proteger a tu mascota de la enfermedad porque no la va a contraer, sino evitar que el virus siga circulando y llegue a explotaciones ganaderas.

    Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

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