Por qué tu perro necesita desparasitación aunque salga poco: los parásitos también pueden entrar en casa
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Que un perro no salga apenas de casa no asegura del todo su protección frente a parásitos, ya que aun así existe riesgo de contagio y, además, es algo esencial en el cuidado de nuestros compañeros caninos para protegerlos de enfermedades que estos pueden transmitirles e, incluso, que pueden ser transmitidas a las personas. No hace falta que nuestros perros pasen muchas horas en el exterior; basta con que pasen un poco de tiempo fuera, o ni siquiera eso, ya que los parásitos pueden llegar a tu perro de formas que quizás ni te imaginas, pues nosotros podemos llevarlos a través de, por ejemplo, nuestros zapatos.
¿Por qué es necesario desparasitar a un perro aunque apenas salga de casa?
Es necesario desparasitar a los perros aunque no salgan mucho de casa ni estén en contacto con otros perros, pues siguen estando expuestos a fuentes de contagio. Por ejemplo, pueden contagiarse de parásitos a través de nosotros que sí salimos más de casa para trabajar, comprar, pasear o disfrutar de planes en el exterior. Incluso aunque tampoco saliésemos nosotros de casa, aún hay riesgo de contagio de algunos parásitos como las pulgas que pueden entrar a través de ventanas abiertas, llegando de esta manera a los perros, reproduciéndose y causando la parasitación.
Los parásitos provocan varios tipos de daños en los perros, desde una forma más externa a través de daño en la piel, como internamente, dañando órganos como el intestino o el corazón. Además, no solo causan daño los propios parásitos, sino que algunos de ellos también pueden transmitirles microorganismos causantes de otras enfermedades de origen infeccioso. Por todo esto, es muy importante mantener a nuestros perros al día con la desparasitación.
¿Cómo puede contagiarse de parásitos un perro que no sale de casa?
Aunque parezca muy difícil, los perros que no salen de casa también pueden contraer parásitos, pues no solamente pueden ser contagiados cuando se encuentran con ellos en el exterior o están en contacto con un perro parasitado, sino que también se pueden contagiar de varias formas.
- Por contagio indirecto a través de las personas que llegan al hogar. Las personas podemos llevar los huevos de parásitos en los zapatos, ropa e incluso en las manos tras haber estado en parques, campos o en contacto con otros animales.
- Si el perro convive con otro animal que sí sale mucho al exterior, este puede ser una fuente de contagio.
- Algunos insectos, como los mosquitos, pueden transmitir enfermedades parasitarias como la enfermedad del gusano del corazón o la leishmaniosis y ciertos parásitos como las pulgas pueden entrar por las ventanas.
- Algunos parásitos pueden sobrevivir en superficies u objetos como mantas o alfombras durante largos periodos de tiempo, pudiendo ser una fuente de infección para nuestros perros.
- Alimentos contaminados o crudos pueden ser también fuente de infección de algunos parásitos internos.
Los peligros de los parásitos: así afectan a tu perro (y a ti)
Los parásitos son unos organismos que viven a costa de otro ser vivo, en este caso los perros, de los que obtienen refugio y alimento. Los parásitos pueden ser internos como gusanos planos o redondos y protozoos o externos, como pulgas, ácaros, garrapatas y piojos.
Todos ellos van a causar daño directo por la propia acción mecánica e irritativa que producen ya sea en la piel o en órganos internos y, por otro lado, también pueden causar daños indirectos si vehiculan agentes infecciosos responsables del desarrollo de enfermedades infecciosas.
Los perros afectados con parásitos van a presentar síntomas como vómitos, diarrea, pérdida de peso, debilidad, abdomen hinchado, obstrucciones intestinales, anemia, prurito, enrojecimiento, alopecia y otras lesiones cutáneas.
Además, también existe riesgo para la salud humana pues algunos parásitos son zoonóticos, es decir, que se pueden transmitir al ser humano como algunos gusanos o lombrices como Toxocara canis o Ancylostoma spp., siendo especialmente susceptibles los niños. También es zoonótica la tenia Echinococcus granulosus, razón por la cual la desparasitación interna de nuestros perros es obligatoria, pues en las personas produce la hidatidosis, una enfermedad en la que se desarrollan quistes en órganos como los pulmones y el hígado.
Pastillas, pipetas y collares: así se desparasita a los perros
La forma de desparasitar a tu compañero canino va a depender del tipo de parásito y si se realiza una prevención o una desparasitación porque haya una infestación parasitaria ya instaurada, siendo lo indicado la prevención con uso de desparasitantes con la frecuencia indicada por el veterinario de tu perro.
Para prevenir y tratar los parásitos internos se suelen emplear antiparasitarios en formato de jarabes o comprimidos que suelen ser administrados cada tres meses en los perros adultos, siendo más frecuente en los jóvenes. En el caso de los parásitos externos, estos se suelen tratar con pipetas, pudiendo encontrar en el mercado también pipetas con antiparasitarios internos. Por otro lado, también existen collares antiparasitarios para prevenir y tratar los parásitos externos, como el Seresto, cuya protección dura hasta 8 meses o, el Scalibor, para prevenir también los mosquitos transmisores de la leishmaniosis canina.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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