Podrías estar poniendo mal la pipeta a tu gato sin saberlo: este es el error más común que hace que no funcione
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Las pipetas antiparasitarias son uno de los métodos más empleados para combatir, fundamentalmente, parásitos externos, aunque algunas también están formuladas con fármacos que protegen frente a parásitos internos en los gatos, por lo que ejercen una protección combinada. Estas pipetas se utilizan tanto por su eficacia como porque pueden ser aplicadas por los cuidadores en la tranquilidad del hogar. Se trata de una aplicación sencilla, aunque no exenta de errores que pueden hacer que su eficacia se vea comprometida.
Tras una correcta aplicación, los principios activos de las pipetas se distribuyen a través de la piel por la capa lipídica y, en las combinadas, también se distribuyen los antiparasitarios internos por el torrente sanguíneo para combatir todo tipo de parásitos que entren en contacto con el producto. Por eso es importante que la aplicación sea correcta y evitar errores. Este es el error más común al poner la pipeta a un gato que hace que no funcione y cómo podemos evitarlo.
Así funcionan las pipetas antiparasitarias para los gatos
Las pipetas antiparasitarias para gatos, al igual que ocurre con las de perros, son tratamientos de tipo tópico para acabar con las infestaciones parasitarias y prevenir futuras parasitaciones durante un tiempo. La mayoría contienen exclusivamente antiparasitarios externos diseñados para controlar infestaciones por pulgas, garrapatas, ácaros o piojos. También existen otras que combinan antiparasitarios externos con internos, sin necesidad de recurrir a comprimidos, que es el formato más común para la desparasitación interna, aprovechando así la aplicación de una pipeta para combatir tanto parásitos internos como externos.
La forma de actuar de estas pipetas no es como la de un líquido que mata a los parásitos en el lugar donde se aplica, sino que los principios activos se depositan sobre la piel y se distribuyen a través de la grasa natural (capa lipídica) por todo el cuerpo del gato. Esto le otorga una protección eficaz: cuando los parásitos pican al animal, entran en contacto con el principio activo y acaban muriendo.
Las pipetas que también contienen antiparasitarios internos ejercen su acción cuando el principio activo atraviesa las capas de la piel y llega a la circulación sanguínea, distribuyéndose por todo el organismo para combatir gusanos intestinales y, en algunos casos, también parásitos pulmonares y cardíacos.
El mecanismo de acción de las pipetas antiparasitarias felinas depende del principio activo que contengan: algunos actúan sobre el sistema nervioso de los parásitos, provocándoles parálisis y muerte; otros interfieren en funciones como la reproducción o la alimentación, y otros tienen un efecto regulador del crecimiento, impidiendo que los parásitos se desarrollen correctamente.
Este es el error más común a la hora de aplicar la pipeta antiparasitaria a los gatos
Ahora que conocemos como actúan las pipetas antiparasitarias es importante saber como aplicarlas correctamente para evitar la falta de eficacia. La forma de aplicarla es retirar el pelo de la zona de la base del cuello, entre las escápulas, para evitar que nuestros pequeños felinos lleguen a lamerse con facilidad, así se permite que el principio activo permanezca en la piel para distribuirse por la capa lipídica y el torrente sanguíneo, si también contiene antiparasitarios internos. Se debe aplicar toda la cantidad directamente sobre el punto antes indicado.
El error más común a la hora de aplicar las pipetas antiparasitarias es no separar correctamente el pelo del gato o aplicarlas directamente sobre el pelo, pues de esta manera el producto apenas llega a la piel, no pudiendo ejercer su función y perdiendo drásticamente su eficacia, no protegiendo al gato. Esto es más habitual con gatos de pelo largo o muy denso pues cuesta más separar el pelo hasta ver la piel o en cuidadores que no están bien informados y piensan que aplicarlas directamente en la zona sin separar el pelo es suficiente, especialmente porque ven que desaparece pero realmente solo se ha evaporado o quedado en el pelo.
Otros errores que pueden ocurrir al poner la pipeta antiparasitaria a tu gato
El error más frecuente es el que ya hemos comentado, pero existen otros que hay que tener en cuenta para no cometerlos.
- Aplicar la pipeta en un lugar que no sea la zona de la base del cuello hace que sea accesible para nuestro gato y se lama el producto para retirárselo, impidiendo que realice su función y, además, el animal se puede intoxicar al ingerirlo.
- Otro error es bañar al gato poco antes o después de aplicar la pipeta, pues esto impide que el producto se extienda correctamente, reduciendo la protección antiparasitaria.
- Aplicar menos cantidad de la recomendada también reduce la protección, por lo que hay que saber cuanto pesa nuestro gato para poder emplear la pipeta adecuada según el peso.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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