Si tu gato está perdiendo peso sin motivo, estas pueden ser las causas (y qué hacer)
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No es poco habitual que los cuidadores noten cómo su gato está perdiendo peso y se pregunten si algo les pasa para estar adelgazando, presuntamente, sin motivo. Lo cierto es que nuestros pequeños felinos son seres que tienden a ocultar sus dolencias para no sentirse vulnerables; es algo heredado de sus antepasados salvajes que, además de depredadores, también eran presas de otros animales, y mostrarse vulnerables era síntoma de debilidad.
La pérdida de peso en los gatos puede deberse simplemente a variaciones en la dieta o en la actividad, pero en muchas otras ocasiones aparece como consecuencia de alguna alteración metabólica o enfermedad que debe ser revisada para poder actuar frente a la misma. A veces, es uno de los pocos síntomas que podemos detectar en nuestros gatos, precisamente por su tendencia a ocultar lo que les pasa, especialmente en las etapas más tempranas de la enfermedad.
¿Vómitos ocasionales y pérdida de peso? Podría ser enfermedad inflamatoria intestinal
Una causa que puede estar detrás de una supuesta pérdida de peso sin motivo en nuestros gatos es la enfermedad inflamatoria intestinal, un problema del intestino delgado o grueso de los gatos en el que se produce una infiltración de células inflamatorias en la lámina propia de la mucosa intestinal (linfocitos, eosinófilos o células plasmáticas).
Los síntomas que puede producir esta enfermedad incluyen, además de la pérdida de peso, vómitos mucosos o biliosos y diarrea. Sin embargo, a veces, especialmente en fases iniciales, puede darse únicamente pérdida de peso con algún vómito esporádico, de ahí que los cuidadores piensen que no hay ninguna causa aparente.
Si tu gato tiene enfermedad inflamatoria intestinal, el tratamiento incluye la modificación de la dieta hacia una comercializada como digestiva (o dieta casera con el asesoramiento de un profesional), así como la terapia médica con fármacos inmunomoduladores o inmunosupresores como la prednisolona o el clorambucilo, el metronidazol por su efecto inmunomodulador y antimicrobiano. Tampoco se debe olvidar la administración de vitamina B12, que suele estar a niveles bajos en los gatos con esta enfermedad.
Hipertiroidismo: cuando come más que nunca pero sigue adelgazando
El hipertiroidismo felino es otra causa que puede explicar la pérdida de peso en nuestros gatos, en muchos casos haciendo pensar a los cuidadores que no hay motivo para que sus mascotas adelgacen. Esto se debe a que el hipertiroidismo aumenta el metabolismo de los gatos por el exceso de producción de hormonas tiroideas T3 y T4, consecuencia de un tumor benigno de la glándula tiroides. Esto provoca pérdida de peso, aumento del apetito y mayor actividad, lo que lleva a muchos cuidadores a pensar que sus gatos están bien.
Sin embargo, el hipertiroidismo produce otros síntomas, como aumento de la sed y la micción, vómitos, deterioro del pelaje, vocalizaciones más frecuentes y ventroflexión del cuello.
El tratamiento del hipertiroidismo incluye dietas bajas en yodo, medicamentos para controlar el exceso de hormonas tiroideas como el metimazol, administración de yodo radioactivo para reducir la sintomatología y los niveles hormonales, y, en algunos casos, la realización de una tiroidectomía o extracción de la glándula tiroides.
Enfermedad renal crónica: el fallo silencioso en gatos mayores
Algunos cuidadores pueden notar que sus gatos están perdiendo peso y no saben por qué; en ocasiones, la causa puede estar en una enfermedad renal crónica, especialmente en gatos mayores de siete años. La enfermedad renal crónica se caracteriza por una reducción progresiva de la tasa de filtración glomerular, lo que afecta la funcionalidad del riñón, provoca que los tóxicos permanezcan en el organismo y genera cambios en la presión sanguínea y desequilibrios electrolíticos.
La pérdida de peso y de apetito es característica de esta enfermedad, además del aumento de la micción y la sed, mal aliento, úlceras orales, desorientación y anemia por enfermedad crónica. Sin embargo, algunos gatos con enfermedad renal crónica también pueden padecer hipertiroidismo, lo que hace que los síntomas renales no sean tan evidentes. En estos casos, el gato puede mostrar mayor energía, apetito y vitalidad, aunque la enfermedad renal esté presente, lo que lleva a que los cuidadores piensen que su gato pierde peso sin motivo aparente.
El tratamiento de la enfermedad renal crónica en gatos incluye controlar la hipertensión con amlodipino, tratar la proteinuria con IECAs como benazepril o enalapril, nutrición forzada en casos de anorexia, fluidoterapia si hay deshidratación, suplementar potasio en gatos con hipopotasemia y restringir fósforo mediante dieta renal o el uso de quelantes en estadios avanzados de la enfermedad.
Caquexia tumoral: el proceso biológico que “consume” a tu gato
No podemos olvidar el cáncer como una patología que habitualmente provoca la pérdida de peso en nuestros gatos, aunque aparentemente no les pase nada; esto se conoce como caquexia tumoral. Este sobrecrecimiento celular descontrolado, consecuencia de mutaciones genéticas en las células de los gatos, es una enfermedad muy grave y potencialmente mortal.
Entre los tumores más frecuentes en pequeños felinos se encuentran el linfoma, el carcinoma de células escamosas, el cáncer de mama, el adenocarcinoma intestinal, el sarcoma de tejidos blandos, el osteosarcoma y el mastocitoma.
El tratamiento del cáncer felino depende del tipo de tumor, su localización y gravedad, y puede incluir la extirpación siempre que sea posible, así como quimioterapia, electroquimioterapia, crioterapia o radioterapia.
Huéspedes inesperados: tu gato puede estar perdiendo peso porque tiene parásitos
Los parásitos internos pueden ser otra causa de pérdida de peso sin motivo aparente en gatos, ya que suelen mantener el apetito como de costumbre. Entre ellos se encuentran coccidios como Isospora spp., protozoos como Giardia spp., Tritrichomonas foetus, Toxoplasma gondii o Cryptosporidium parvum, y gusanos redondos como Toxocara cati, Toxascaris leonina, Dipylidium caninum o Ancylostoma tubaeformae.
Estos parásitos afectan al tracto gastrointestinal, alterando los procesos de absorción y digestión de nutrientes, lo que provoca malabsorción e inflamación intestinal. Como consecuencia, el gato adelgaza de forma progresiva, aunque coma con normalidad o incluso más de lo habitual para compensar la falta de nutrientes. Además de la pérdida de peso, los gatos pueden presentar heces blandas, distensión abdominal, vómitos, letargo, anemia y deshidratación.
El tratamiento de los parásitos internos en los gatos consiste en el uso de medicamentos antiparasitarios específicos según el parásito involucrado, junto con tratamiento de soporte para restaurar la hidratación y combatir la desnutrición.
Tu observación es su mejor defensa
Nadie conoce a tu gato mejor que tú. Si notas que está perdiendo peso “sin motivo”, acude rápidamente al veterinario. Todas estas patologías son silenciosas y, muchas veces, cursan con síntomas poco notables.
En la mayoría de casos, una rápida actuación es lo que ayuda a salvar la vida del gato y devolverle su vitalidad. Aunque su comportamiento parezca normal, coma bien y tenga energía, si cada vez está más delgado le está ocurriendo algo. Consulta con un especialista y sal de dudas, su salud te lo agradecerá.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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