Tres alimentos que probablemente tengas en casa este verano y que pueden ser peligrosos para tu gato

 
Por María Besteiros, ATV y peluquera canina/felina. 12 agosto 2026

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Para las personas compartir alimentos es una muestra de cariño, por eso es habitual que también incluyan a sus animales de compañía en el reparto. Pero hay que saber que no todos los ingredientes comunes en las despensas humanas son aptos para ellos.

De hecho, algunos pueden llegar a ser peligrosos para su salud. Por este motivo, es mejor que, antes de darles nada, nos aseguremos de que se trata de alimentos seguros para perros y gatos. En verano es especialmente importante vigilar la alimentación del gato, evitando la deshidratación y sabiendo que productos de consumo humano no son recomendables para su ingesta.

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Helados y lácteos: el capricho veraniego que puede sentarle mal a tu gato

Durante el verano suele ser más habitual organizar comidas al aire libre, barbacoas, picoteos o consumir determinados productos más propios de la época, como determinadas frutas, ensaladas o, por supuesto, helados, tartas heladas y similares. Precisamente, este tipo de dulces pueden ser un problema para los gatos.

Muy utilizados para combatir el calor y como punto final a una comida o cena, los helados y, en general, los lácteos como los yogures, helados o no, son aptos para las personas, pero no para los gatos. Aunque exista el mito de que les encanta la leche, lo cierto es que es un producto que les puede desencadenar desarreglos gastrointestinales, tanto la leche como todos sus derivados, entre los que se encuentran los helados.

Esto se debe a que, de adultos, no cuentan con las enzimas (lactasa) que les ayudarían a descomponer la lactosa, el azúcar de los lácteos. De ahí que, tras su consumo, puedan sufrir diarreas, vómitos o gases. Además, otros ingredientes que pueden contener los helados, como el chocolate o el azúcar, son igualmente peligrosos para ellos. Por lo tanto, si queremos ofrecerles un capricho helado, lo ideal es que recurramos a productos elaborados específicamente para los gatos o les preparemos helados caseros.

Barbacoas y gatos: el riesgo de los huesos, las salsas y las sobras

Las conocidas barbacoas pueden llegar a ser peligrosas para las gatos, ya sea porque es más fácil que se queden platos sobre la mesa sin vigilancia y, por tanto, a su alcance o porque, simplemente, los cuidadores quieren darles algún “capricho” a modo de celebración o con motivo de un día especial.

Pero estos descuidos o “regalos” suponen un peligro para los gatos. En primer lugar, hay que saber que las carnes crudas a las que el animal pudiera tener acceso pueden ocasionarle problemas por la transmisión de parásitos y bacterias. De ahí que se recomiende su cocinado. Ojo porque lo mismo sucede con los huevos crudos.

Por otra parte, algunos huesos cocinados, como los de pollo, es más fácil que se astillen. Si los consume el gato, pueden producirle lesiones, incluso de gravedad, en el aparato digestivo u obstrucciones.

Además, hay que tener en cuenta que las salsas o condimentos que suelen acompañar a las carnes pueden resultar también peligrosas para los gatos, lo mismo que los embutidos o, en general, los platos con un exceso de sal y grasa, que pueden llegar a dañar el páncreas. En resumen, si queremos ofrecer un capricho a nuestro gato, mejor que recurramos a premios formulados para ellos o a trozos de carne cocinados, sin huesos ni salsas e, ideal, sin sal.

Uvas, pasas y aguacate: las frutas con las que debes tener cuidado si tienes gato

El consumo de frutas aumenta durante el verano y son muchas las que se pueden compartir con los gatos, pero también hay que saber que algunas pueden resultar peligrosas, como las uvas, las pasas o el aguacate.

Existe la creencia de que si se ingieren en pequeñas cantidades no hay ningún problema, y aunque puede llegar a ser cierto, en algunos casos incluso una pequeña cantidad de algunos tipos de fruta pueden causar una intoxicación que derive en problemas gastrointestinales y en los casos más graves, incluso producirse daño renal agudo. Si a nuestro gato le gusta la fruta, podemos optar por ofrecerle alternativas aptas para él, como la manzana.

Cuatro consejos para evitar que tu gato coma alimentos peligrosos en verano

En vista de lo potenciales riesgos que los alimentos de consumo humano habitual durante el verano pueden causar en los gatos, lo mejor es prevenir potenciales riesgos e incluso intoxicaciones de gravedad, teniendo en cuenta medidas como las siguientes:

  • Informa a todos los comensales de lo que pueden ofrecer o no al gato, sobre todo si a la mesa se sientan niños pequeños que pueden tener menos claros los riesgos.
  • Preocúpate por controlar los platos y bandejas con comida o sus restos para que el gato no acceda. Lo mismo con las bolsas de basura, que no pueden dejarse a su alcance.
  • Opta por premios para gatos o alimentos de consumo seguro, si quieres ofrecerle un premio.
  • Si sospechas que el gato ha podido hacer alguna ingesta indebida o detectas cualquier signo anómalo, ponte en contacto con el veterinario.

En resumen, en verano debemos extremar las precauciones con los alimentos, ya que las vacaciones, las reuniones, las celebraciones o las comidas al aire libre aumentan el riesgo de que los gatos tengan acceso a ingredientes no aptos para ellos, como los helados o las sobras, que pueden perjudicar su salud. No hay que bajar la guardia y sí optar siempre por recompensas seguras.

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