Está en vigor: la Ley de Bienestar Animal prohíbe educar a los perros con métodos que les provoquen sufrimiento, ansiedad o miedo

 
Por María Besteiros, ATV y peluquera canina/felina. 23 octubre 2026

La conocida como Ley de Bienestar Animal, aprobada en España en el año 2023, es una normativa que responde a un sentir social que venía demandando cambios en torno a la protección de los animales de compañía. Y es que estos animales pasaron de ser simples objetos, a ojos de la legislación, a considerarse seres sintientes, que no podían tratarse, por lo tanto, como muebles.

Así, la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, promulga diferentes medidas para garantizar sus cuidados tanto a nivel físico como emocional. También establece prohibiciones entre las que se encuentra el rechazo al uso de métodos pretendidamente educativos que, en realidad, solo causan sufrimiento a los perros.

Collares eléctricos, golpes y tirones: los métodos que prohíbe la Ley de Bienestar Animal

Como hemos explicado, la conocida popularmente como Ley de Bienestar Animal, recoge tanto medidas relacionadas con la protección animal como prohibiciones que pudieran desencadenar daños físicos o psicológicos. En concreto, en su artículo 24, la nueva norma obliga a “educar y manejar al animal con métodos que no provoquen sufrimiento o maltrato al animal, ni le causen estados de ansiedad o miedo”.

Además, el artículo 25 prohíbe “usar métodos y herramientas invasivas que causen daños y sufrimientos a los animales” y, aún más, en el artículo 27 se señala como expresamente prohibido “el uso de cualquier herramienta de manejo que pueda causar lesiones al animal, en particular collares eléctricos, de impulsos, de castigo o de ahogo”.

Por lo tanto, la mencionada ley deja bien claro que ningún manejo ni método de adiestramiento puede resultar dañino para el animal. Y tiene una explicación bien documentada por la evidencia científica: el uso de métodos agresivos en la educación y el manejo de los perros provoca graves daños a nivel psicológico e incluso físico.

En estos métodos se incluyen collares eléctricos, de pinchos o de ahogo, pero, también, los gritos, los golpes, las sacudidas o manipulaciones bruscas o los tirones excesivos de la correa. La ciencia ha demostrado que una educación con esta base resulta contraproducente. Puede provocar daños físicos, como la lesión de los tejidos o la tráquea, llegando incluso al colapso, daños cervicales, problemas respiratorios, quemaduras, etc. Pero también destruye el vínculo perro-humano y genera miedo, agresividad, ansiedad, estrés, frustración e indefensión aprendida. Todo ello es contrario al aprendizaje y, por supuesto, al bienestar animal.

La educación en positivo permite enseñar a los perros sin recurrir al castigo

En la actualidad, lo que los expertos en comportamiento y educación canina recomiendan es recurrir siempre a métodos de educación y manejo en positivo, que se consideran eficaces y no producen ningún efecto negativo en los perros. Al contrario, suponen un modelo respetuoso con el animal y, no olvidemos, con respaldo de la ciencia.

La base de la educación en positivo está en premiar conductas que se consideran positivas y que queremos que el animal repita, antes que castigar por aquellas que tildamos de negativas. Por ejemplo, si llamamos a nuestro perro y este obedece, debemos premiarlo al momento por esta acción. De este modo, en más o menos repeticiones, el animal aprenderá que cumplir esta orden le supone un beneficio que querrá repetir.

Los premios suelen ser comestibles, pero también sirven caricias, palabras afectuosas o un momento de juego. Los perros así tratados aprenden mejor y gracias a la motivación, no al miedo a los castigos, ven fortalecido el vínculo con su cuidador y es raro que sufran de estrés durante el proceso.

La Ley de Bienestar Animal contempla multas por utilizar métodos violentos para educar a los perros

Lógicamente, incumplir con las medidas y prohibiciones que establece la ley tiene consecuencias. En este sentido, la Ley de Bienestar Animal clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves, según el daño que se le cause al animal.

Con respecto a los métodos educativos o de manejo que pueden lesionar a los perros, hay que saber que la ley considera su utilización como una infracción grave. En concreto, el artículo 74 penaliza el “uso de métodos agresivos o violentos en la educación del animal”. Se sanciona con multa de 10.001 a 50.000 euros (artículo 76). Pero hay que tener en cuenta que si, como resultado de la aplicación de estos métodos agresivos, el perro falleciese, la infracción sería considerada muy grave y, en consecuencia, la multa podría ascender a los 200.000 euros.

En definitiva, los estudios científicos rechazan por completo cualquier método de manejo o adiestramiento que pueda resultar lesivo para el perro, como los collares eléctricos o de ahogo, y abogan por una educación en positivo, que se caracteriza por premiar las conductas que queremos que el perro aprenda y repita.

Bibliografía
  • Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, BOE núm. 75, de 29 de marzo de 2023. Disponible en https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2023-7936
Artículos relacionados
Volver arriba ↑