La frontera entre un perro que tiene calor y uno que puede estar sufriendo un golpe de calor está en este síntoma
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Con la llegada del calor también aumentan los problemas que las altas temperaturas pueden provocar en los perros. A diferencia de las personas, ellos no son capaces de regular su temperatura corporal con la misma eficacia, por lo que un día especialmente caluroso puede afectarles mucho más. La diferencia entre un perro que simplemente tiene calor y otro que está sufriendo un golpe de calor puede estar en un síntoma muy concreto: el jadeo.
El golpe de calor en perros es una urgencia veterinaria en la que la temperatura corporal se eleva hasta provocar daños en distintos órganos. En los casos más graves, puede resultar mortal incluso cuando el animal recibe atención veterinaria. Por eso, aprender a distinguir un jadeo normal de uno que indica que el perro está en peligro puede marcar la diferencia y permitir actuar a tiempo.
Hay que diferenciar entre un jadeo normal y uno por golpe de calor
Lo primero que hay que saber es que los perros recurren al jadeo para intentar refrigerarse, es decir, disminuir su temperatura corporal cuando hace mucho calor. A diferencia de las personas, que se enfrían principalmente mediante la sudoración gracias a las glándulas sudoríparas repartidas por todo el cuerpo, este mecanismo en los perros es mucho menos eficaz.
Como los perros apenas poseen de estas glándulas necesitan utilizar otro sistema de refrigeración para intentar mantener su temperatura corporal en el mismo rango. El jadeo es fácil de identificar, ya que consiste en una respiración con la boca abierta, rápida, superficial y con la lengua fuera.
Todos los cuidadores lo habrán visto alguna vez, pues los perros jadean siempre que tienen calor, han hecho una actividad física considerable o están muy nerviosos o doloridos. Notaremos que el perro jadea durante unos minutos y, una vez recobra la tranquilidad y la temperatura normal, vuelve a su respiración habitual con la boca cerrada.
El problema es que el jadeo no es un mecanismo muy eficaz cuando las temperaturas son muy elevadas. Esto se explica porque la base del jadeo es el intercambio de aire caliente del interior del perro por aire frío del exterior. Lógicamente, cuando este aire está todavía más caliente que el propio perro, el jadeo no va a servir para bajar su temperatura corporal. Si el perro no consigue disminuirla, el jadeo no remitirá y el animal podría sufrir un golpe de calor.
Un jadeo normal es aquel que le ayuda a tranquilizarse y a controlar su temperatura. Dura unos minutos, tras los cuales el animal recupera su respiración habitual. En cambio, si el jadeo no remite y apreciamos otros signos clínicos, debemos ponernos en alerta: podemos estar ante un golpe de calor.
Estos síntomas indican que tu perro está sufriendo un golpe de calor
El tipo de jadeo del perro resulta clave a la hora de identificar si está sufriendo o no un golpe de calor. En este caso, estaremos ante un jadeo insistente, que no remite aun pasado el tiempo y, además, se acompaña de signos clínicos como los siguientes:
- Enrojecimiento de las mucosas o adquisición de un tono azulado (cianosis).
- Hipersalivación con una saliva espesa.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Descoordinación.
- Falta de reacción ante los estímulos.
- Convulsiones.
- Shock.
El golpe de calor es una urgencia que requiere de una rápida atención veterinaria. De lo contrario, el animal puede fallecer. Incluso recibiendo esta ayuda, el resultado puede ser fatal. Por este motivo, si sospechamos que nuestro perro puede estar sufriendo un golpe de calor, es importante trasladarlo al centro veterinario más próximo.
Durante el trayecto, debemos proporcionarle un ambiente fresco y bien ventilado. También podemos mojarlo, por ejemplo, pasándole una toalla empapada en agua fría. Es importante ir bajándole la temperatura, pero no debemos hacerlo de golpe. Jamás hay que sumergirle en agua helada, pues se podría producir un shock térmico igualmente fatal. Si el animal está consciente, también es posible ofrecerle agua.
Las mejores medidas para prevenir un golpe de calor
En vista de la gravedad del golpe de calor, lo ideal es que todos los cuidadores intenten evitarlo, observando para ello algunas medidas, entre las que destacamos las siguientes:
- Proporcionarle al perro un lugar sombreado, fresco y bien ventilado tanto si está dentro de casa como en el exterior.
- Asegurarse de que tiene acceso a agua limpia y fresca las 24 horas del día.
- Evitar sacarlo cuando hace más calor, así como impedirle que realice actividad física intensa. Mejor ir por zonas de vegetación y sombra y, si hay que pasear con calor, limitarse a salidas cortas. Igualmente, tampoco se le debe dar de comer en las horas centrales del día.
- Jamás dejarlo encerrado en un vehículo o similar al sol.
En definitiva, es normal que los perros jadeen en determinados contextos, pero si este tipo de respiración no remite y, además, se acompaña de sintomatología como hipersalivación, descoordinación o enrojecimiento de las mucosas podemos estar ante un golpe de calor, una urgencia veterinaria que puede ser letal y que podemos prevenir manteniendo al perro en ambientes frescos y protegiéndolo del sol.
Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
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