Las cucarachas no aparecen de noche y desaparecen de día por casualidad, la evolución explica por qué: “Es más fácil sobrevivir”
Las cucarachas en casa parecen surgir de la nada cuando cae la noche. Basta con entrar a la cocina para beber un vaso de agua o encender la luz del baño de madrugada para encontrar alguna desplazándose rápidamente por el suelo. Esta escena ha alimentado la idea de que estos insectos solo aparecen cuando oscurece.
Sin embargo, la explicación tiene poco de misterio y mucho de biología. Su actividad nocturna es el resultado de millones de años de evolución y de una estrategia que aumenta sus posibilidades de sobrevivir.
Las cucarachas tienen mayor facilidad para sobrevivir saliendo por la noche
La mayoría de las especies de cucarachas que conviven con los seres humanos son animales nocturnos. Esto significa que concentran la mayor parte de sus actividades, como buscar alimento, agua y pareja, durante las horas de oscuridad.
Este comportamiento está regulado por su ritmo circadiano, un reloj biológico interno que sincroniza sus funciones con los ciclos diarios de luz y oscuridad. Cuando disminuye la iluminación, su organismo activa mecanismos que favorecen el movimiento y la exploración del entorno.
Desde el punto de vista evolutivo, salir de noche ofrece importantes ventajas. Durante el día hay mayor presencia de aves, reptiles, anfibios y otros depredadores que podrían capturarlas con facilidad. La oscuridad reduce ese riesgo y les permite desplazarse con mayor seguridad.
La aparición de luz se asocia a la presencia de depredadores
Muchas personas han observado que, al encender una luz en una habitación oscura, las cucarachas corren inmediatamente a esconderse. Esto no ocurre porque la luz les cause daño físico, sino porque constituye una señal asociada al peligro.
A lo largo de su evolución, estos insectos han aprendido que los cambios bruscos de iluminación suelen coincidir con la presencia de depredadores o con la actividad de animales de mayor tamaño, incluidos los seres humanos. Por ello responden con una huida casi instantánea hacia grietas, zócalos, cañerías o cualquier refugio cercano.
Su extraordinaria velocidad también contribuye a esta estrategia. Algunas especies pueden recorrer varias decenas de veces la longitud de su cuerpo en apenas un segundo, lo que dificulta atraparlas.
Las cucarachas encuentran alimento más fácil por la noche
Las viviendas cambian considerablemente cuando sus habitantes duermen. Disminuye el tránsito de personas, hay menos vibraciones y el ambiente se vuelve mucho más tranquilo.
Para una cucaracha, estas condiciones representan el momento ideal para explorar. Puede desplazarse por encimeras, despensas, fregaderos o cubos de basura con un riesgo mucho menor de ser descubierta.
Además, muchas de sus fuentes de alimento permanecen disponibles durante toda la noche. Migas de pan, restos de comida, alimentos para mascotas, residuos orgánicos e incluso pequeñas gotas de grasa acumuladas son suficientes para satisfacer sus necesidades energéticas.
La humedad también desempeña un papel importante
Otro motivo por el que las cucarachas suelen mostrarse activas durante la noche es que la humedad relativa suele aumentar ligeramente cuando baja la temperatura ambiental.
Estos insectos pierden agua con relativa facilidad a través de su exoesqueleto, por lo que necesitan ambientes en los que predomine la humedad para evitar la deshidratación. Por esta razón suelen concentrarse en cocinas, baños, lavaderos, sótanos o zonas cercanas a tuberías con condensación.
Aunque algunas especies toleran condiciones relativamente secas, todas dependen del acceso frecuente al agua para sobrevivir.
Solo unas pocas cucarachas viven dentro de las casas, la mayoría vive en bosques
Existe la creencia de que todos los tipos de cucarachas son plagas domésticas, pero la realidad es muy distinta. En el mundo se han descrito más de 4.600 especies y solo una pequeña proporción se adapta a vivir en edificios.
La mayoría habita bosques, selvas, praderas o zonas con abundante materia orgánica en descomposición, donde desempeñan un papel ecológico importante al participar en el reciclaje de nutrientes.
Las especies que suelen aparecer en viviendas, como la cucaracha alemana (Blattella germanica) o la cucaracha americana (Periplaneta americana), han desarrollado una extraordinaria capacidad para aprovechar los recursos generados por las actividades humanas.
La señal de alerta que puede indicar que tienes una plaga de cucarachas
Encontrar una cucaracha durante el día no siempre significa que exista una infestación grave, pero sí puede indicar que algo fuera de lo habitual está ocurriendo.
Cuando la población es muy numerosa, la competencia por refugios obliga a algunos individuos a salir incluso en horas de luz. También pueden verse durante el día si han sido perturbadas por obras o tratamientos con insecticidas. La aparición frecuente de varios ejemplares durante el día suele justificar una inspección más detallada del hogar.
Las medidas preventivas para evitar que se propaguen
Eliminar completamente las cucarachas puede resultar complicado si ya se han establecido, pero existen medidas que reducen considerablemente las probabilidades de que entren o se reproduzcan:
- Guardar los alimentos en recipientes herméticos.
- Limpiar inmediatamente las migas y restos de comida.
- Vaciar la basura con frecuencia y mantener los cubos bien cerrados.
- Reparar fugas de agua y evitar acumulaciones de humedad.
- Sellar grietas, juntas y pequeñas aberturas por donde puedan acceder.
- No dejar comida para mascotas durante toda la noche cuando sea posible.
Estas acciones reducen los recursos que necesitan para sobrevivir y dificultan el establecimiento de nuevas colonias.
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- Bell, W. J., Roth, L. M., & Nalepa, C. A. (2007). Cockroaches: ecology, behavior, and natural history. JHU Press.
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